Derechos Humanos
“Detener la barbarie”, el clamor de madres buscadoras en la marcha de este 10 de Mayo
“Futbol sí, desaparecidos también” rezaban pancartas mientras algunas manifestantes portaban la playera verde de la selección mexicana intervenida con la fotografía del familiar a quien buscan.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Por decimocuarto año consecutivo, miles de madres de personas desaparecidas, integrantes de colectivos de búsqueda de personas, organizaciones sociales y activistas, marcharon por las calles de la Ciudad de México para visibilizar la crisis de desapariciones en México que supera las 133 mil víctimas, y para exigir a la presidenta Claudia Sheinbaum aceptar la asistencia internacional “para detener esta barbarie”.
Desde muy temprano mujeres de diversos estados del país se reunieron en el Monumento a la Madre para marchar rumbo al Ángel de la Independencia, espacio que se ha convertido desde hace 14 años en el punto de culminación de la llamada Marcha de la Dignidad Nacional. Madres Buscando a sus Hijas, Hijos, Verdad y Justicia.
Entre las manifestantes, algunas portaban la playera verde de la selección mexicana de futbol intervenida con la fotografía de su familiar desaparecido, como parte de la estrategia que han diseñado este año las distintas plataformas de colectivos de personas desaparecidas de alertar que el gobierno de Claudia Sheinbaum está “administrando” la crisis de desapariciones en vísperas del Mundial de Futbol 2026, en el que México será sede junto con Estados Unidos y Canadá.
“En esta justa mundial, deportiva nosotros seguimos preguntando ¿Dónde están?” y “Futbol sí, desaparecidos también” eran algunas de las frases en pancartas que acompañaban las imágenes de miles de fichas de búsqueda impresas en mantas llevadas por los familiares de desaparecidos.
Durante la manifestación, se recordó que, en la víspera, colectivos de buscadoras acudieron a las inmediaciones del Estadio Banorte, para pegar fichas de búsqueda, algunas de ellas sobre publicidad alusiva al campeonato mundial, mismas que fueron destruidas por personal del gobierno de Clara Brugada.
Estrategia inútil
En el pronunciamiento en el Ángel de la Independencia, las mujeres buscadoras alertaron que “el Estado tiene la oportunidad histórica de reconocer esta crisis y empezar a trabajar realmente para acabar con ella y aceptar que el tema se trate en la Asamblea General de la ONU para poder llegar a soluciones profundas y duraderas, de cumplir con sus compromisos internacionales en términos de prevención, búsqueda, identificación e investigación”.
En su mensaje, las familias de las personas desaparecidas reprocharon que la acción gubernamental se centra en “dar buen apariencia” ante la cercanía del torneo mundialista, enfocándose en “bajar los números de los registros en vez de encontrar a nuestras personas desaparecidas y hacer todo lo que esté a su alcance para que nadie más sufra esta terrible tragedia que es la desaparición”.
Acusaron a Sheinbaum Pardo de invisibilizar el problema al no mencionarlo, pero advirtieron la inutilidad de la estrategia.
“Nada gana dejando de nombrar a nuestros desaparecidos porque existen, señora presidenta, aquí estamos sus madres para recordárselo y decirle una vez más: atienda, permita el apoyo internacional para detener esa barbarie, porque tarde o temprano este delito les alcanzará”.
Entre las organizaciones que marcharon con las madres, hermanas, esposas y familiares de personas desaparecidas, Amnistía Internacional resaltó que hasta abril pasado el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas contabilizaba 133 mil 503 víctimas.
“Amnistía Internacional acompaña a las familias y colectivas buscadoras en su exigencia de justicia y reparación por parte del Estado mexicano y hace un llamado urgente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y a las autoridades de todos los niveles para garantizar la seguridad de las madres y personas que realizan labores de búsqueda”, apuntó la organización en un comunicado.
“Frente a las graves omisiones e ineficacia de las autoridades mexicanas, han sido principalmente las mujeres -madres, esposas, hermanas e hijas- quienes han asumido las labores de búsqueda, recorriendo cárceles, calles fosas, zonas controladas por el crimen organizado y terrenos de alto riesgo para encontrar a sus familiares. Al menos 35 han sido asesinadas desde 2011, de ellas 21 son mujeres”, resaltó Edith Olivares Ferreto, directora ejecutiva de Amnistía Internacional en México.