Allegados y políticos atentos al acontecer nacional tienen en su haber registradas varias salidas del expresidente de su finca para atender temas personales y políticos en la Ciudad de México.
La mayoría de la población sigue sintiéndose insegura, sin cambios significativos en años, incluso en ciudades donde se han anunciado múltiples golpes al crimen.
Hoy todo pinta para que el Mundial de Futbol 2026 tenga ese distintivo con Donald Trump y la Doctrina Monroe de “América para los americanos”.
Desafortunadamente el modelo de gestión ambiental que nos dimos para lograrlo no ha funcionado porque estamos inmersos en un círculo de corrupción entre los funcionarios de los organismos ambientales de los tres niveles de gobierno y los mexicanos dedicados a todas las actividades económicas.
Cuando el Estado obliga a una empresa a pagar más, la lógica de mercado empuja a transferir los costos: menos comisiones, menor inversión en tecnología, presiones sobre tarifas o menor remuneración para los socios.
Los funcionarios públicos, por su propia naturaleza y por el cargo que ocupan, están bajo escrutinio. La crítica (cuando es verídica, razonada y de interés social) no debería incomodarlos: es parte de su responsabilidad pública.
Alejandro Gertz Manero, como embajador, nos va a representar dignamente. Se habla de que será enviado a Alemania, lugar de origen de sus ancestros paternos. Santo y bueno. Le deseo una feliz estancia y un venturoso retorno.
Más allá de que sus acuerdos se cuestionen a través de recursos de reclamación, en los últimos días hemos atestiguado el abandono de las formas y un declive del Estado de derecho, acentuado desde la institución que debía velar por lo contrario.