Justicia

A siete años, la memoria del defensor del territorio Samir Flores sigue sembrándose en Amilcingo

A siete años del asesinato de Samir Flores, defensor comunitario y opositor al Proyecto Integral Morelos, su comunidad denunció que el caso sigue sin avances en la FGR. Familiares y organizaciones exigieron justicia y señalaron la falta de responsables materiales e intelectuales.
sábado, 21 de febrero de 2026 · 07:00

CUERNAVACA, Mor. (Proceso).- A siete años del asesinato del defensor comunitario Samir Flores, su nombre volvió a resonar en Amilcingo bajo la consigna: “Justicia. 7 años de impunidad”. Durante la jornada se escucharon gritos como “¡Samir vive, la lucha sigue!”, “¡Samir no murió, el gobierno lo mató!” y “¡Fue Obrador, fue Obrador!”. Familiares, amistades y habitantes de distintos municipios de Morelos y de otras entidades participaron en la conmemoración para exigir el esclarecimiento del crimen.

Samir Flores fue comunicador comunitario, defensor del territorio y uno de los principales opositores a la termoeléctrica de Huexca, parte del Proyecto Integral Morelos. Fue asesinado el 20 de febrero de 2019 en la puerta de su casa, ubicada en la comunidad de Amilcingo.

La jornada inició con una misa en la casa de Samir, en la comunidad indígena de Amilcingo, municipio de Temoac, a 79.9 kilómetros de Cuernavaca. La ceremonia fue oficiada por el sacerdote Alfonso Legía, quien habló de justicia, dignidad y defensa de la vida comunitaria. Llamó a no olvidar y a mantener viva la esperanza: “Honrarlo sembrando maíz y frijol, cuidando la tierra y el agua, y siendo mejores personas todos los días”.

 

Sembrar la memoria

Al concluir la celebración religiosa, niñas y niños pasaron al frente para participar en una actividad simbólica. Recibieron frijoles y se les pidió sembrarlos en el patio de la casa de Samir.

Alumnos siembran frijoles en memoria del luchador social. Foto: Estrella Pedroza..

El gesto fue significativo. Frente a su familia y personas solidarias, las y los menores enterraron las semillas mientras se explicaba que sembrar es un acto de cuidado y de futuro. La comunidad asumió la acción como una metáfora de la memoria: así como la semilla germina, también lo hace la conciencia. Varias familias acompañaron el momento con aplausos y palabras de aliento.

Durante más de 15 minutos se corearon consignas como: “Samir, caíste, pero nunca te vendiste” y “¡Vestido de verde olivo, políticamente vivo; no has muerto, no has muerto, no has muerto, camarada; tu muerte, tu muerte, tu muerte será vengada!”. También se escuchó: “¿Y quién la vengará? ¡El pueblo organizado! ¿Y cómo? ¡Luchando, luchando!”.

De manera reiterada, los asistentes señalaron al expresidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, al gritar: “¡Fue Obrador, fue Obrador!”.

Tras la misa, el contingente salió en marcha por las principales calles del poblado. Niñas y niños —sosteniendo flores y pancartas con la fotografía de Samir— caminaron junto a sus familias entre consignas de “¡Justicia!” y “¡Samir vive!”.

Durante el recorrido también se escucharon frases como: “¡No al PIM!”, “¡La tierra no se vende, se ama y se defiende!” y “¡Justicia para Samir!”, que marcaron el ritmo de la movilización.

La movilización hizo una parada frente a la radio comunitaria Amiltzinko 100.7 FM, donde Samir transmitía su programa. Frente a la cabina se guardó un momento de silencio. Ahí se recordó que, desde ese micrófono, informaba sobre el avance del Proyecto Integral Morelos y daba voz a los pueblos. La radio fue señalada como un espacio emblemático de organización y resistencia.

 

La escuela que lleva su nombre

La marcha concluyó en la primaria “Samir Flores Soberanes”, resultado de un proceso organizativo que él mismo acompañó. Después del sismo de 2017 existió la intención de reubicar el plantel; la comunidad se movilizó para que permaneciera en Amilcingo y mejorara sus condiciones. Tras su asesinato, la asamblea decidió que la escuela llevara su nombre.

Misa en la casa de Samir. Foto: Estrella Pedroza.

Actualmente el plantel luce renovado y con murales. Durante el homenaje, niñas y niños formaron con letras azules sobre fondo blanco el nombre completo de Samir. Con cada letra pronunciaron palabras asociadas a valores como honestidad, comunidad y defensa del territorio.

Durante el acto, Nayeli Flores Soberanes, hermana de Samir, recordó su legado como maestro y luchador social. Señaló que su memoria sigue viva en la escuela, en la familia y en la niñez, y afirmó que permanece presente en las luchas y en la conciencia comunitaria.

El acto incluyó la participación de estudiantes que leyeron mensajes y colocaron dibujos y flores en un espacio conmemorativo, como parte de un ejercicio de memoria colectiva.

En las intervenciones políticas se recordó que Samir fue comunicador comunitario, campesino y defensor del territorio. Desde Amiltzinko 100.7 FM se convirtió en uno de los principales opositores a la termoeléctrica de Huexca, parte del Proyecto Integral Morelos (PIM), impulsado por el gobierno federal a través de la Comisión Federal de Electricidad en coordinación con las empresas españolas Abengoa y Elecnor.

El proyecto contempla una central termoeléctrica en Huexca, un gasoducto que atraviesa Tlaxcala, Puebla y Morelos —incluida Amilcingo— y un acueducto que extrae agua de la región oriente para abastecer la planta. De acuerdo con los opositores, genera impactos ambientales, riesgos por el paso del ducto en zonas habitadas y afectaciones a la vida comunitaria.

 

Siete años sin sentencia

En entrevista, Jorge Velázquez, integrante de la Asamblea de Amilcingo, señaló que el proceso penal continúa sin sentencia.

“Ya cumplimos siete años y no hay responsables del compañero Samir. Llevamos más de tres años desde que la Fiscalía General de la República atrajo el caso y no vemos ningún avance”, afirmó.

Recordó que, tras el asesinato, la investigación estuvo en manos de la fiscalía estatal y que las comunidades exigieron su atracción por la instancia federal. “Ya son más de tres años que lo tienen allá, empolvándose las carpetas; sigue sin avanzar la investigación”, sostuvo.

Compañeros de lucha de Samir lanzan consignas en su memoria. Foto: Estrella Pedroza.

Indicó que existe una persona detenida, pero que las audiencias se han suspendido en múltiples ocasiones. “Se han suspendido muchísimas audiencias; se limitan a que declaren los testigos y luego se reprograman las fechas”, explicó.

Liliana Velázquez, pareja de Samir, afirmó que la investigación continúa estancada. Señaló que tanto su familia como el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra han solicitado que se investigue a varias personas vinculadas al caso, sin que existan avances sustantivos. “Nos dicen que esperan a testigos que están desaparecidos o que ya no están. ¿Y los demás?”, cuestionó, al subrayar que no se ha investigado ni a los responsables materiales ni a los intelectuales.

Velázquez hizo un llamado directo a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, y a la gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia, para que intervengan y actúen con responsabilidad y empatía hacia las familias de las víctimas.

Cerró con una exigencia puntual: “Que hagan su trabajo, tanto Claudia como Margarita”.

 

Diez años de resistencia

Jaime Domínguez Pérez, integrante del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua, sostuvo que el asesinato de Samir Flores buscó desarticular la organización comunitaria que se había tejido desde Amilcingo.

“El compañero Samir había unido a la gente a través de la radio; se escuchaba en 20 pueblos. Su asesinato tuvo el objetivo de romper esa organización”, afirmó.

Tras el crimen, explicó, aumentaron las amenazas y la presencia de grupos delictivos, lo que redujo la participación de algunas personas. Precisó que alrededor de 30 integrantes del movimiento han sufrido incidentes de amenazas, además de la intimidación colectiva contra la comunidad.

“Fue una amenaza colectiva, pero también ha habido amenazas directas contra compañeros. Eso hizo que la lucha se fuera un poco para atrás, pero no quiere decir que esté muerta”, subrayó.

Sobre el Proyecto Integral Morelos, Domínguez señaló que sigue sin operar plenamente. “El proyecto no funciona; la prenden, hace ruido, se va la luz en Huexca. Supuestamente era para generar energía y no alcanza ni para el pueblo. Ese es nuestro triunfo: no ha podido echarse a andar al cien por ciento”.

Juan Carlos Flores, abogado del Frente, detalló que continúan los procesos legales contra el proyecto. “Había 14 amparos; algunos ya se resolvieron y otros siguen en revisión. Se mantienen suspensiones sobre el gasoducto, el uso del río Cuautla y el agua de riego”, explicó.

Mural y altar instalados en la escuela que lleva el nombre de Samir. Foto: Estrella Pedroza.

Aseguró que dichas suspensiones han sido violadas y que el caso ya es analizado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. “La petición se presentó en 2020 y hoy está en estudio de fondo, por graves violaciones a derechos humanos”, indicó.

 

Más de una década después

Samantha César, también integrante del Frente, afirmó que, pese al discurso oficial, la termoeléctrica no opera de manera regular. “No funciona todos los días ni todo el día, el ruido es fuerte y en realidad no está funcionando”, dijo.

Recordó que el proyecto prometía beneficios que nunca llegaron. “Estamos en 2026 y no vemos que funcione ni que haya mejoras para las comunidades”, señaló. Agregó que incluso cuando opera, “la luz se va en la comunidad. ¿Cuál beneficio?”.

Sobre la disminución de la participación social, explicó que no se trata de aceptación del proyecto, sino de miedo. “Responde a un proceso de intimidación y violencia, por eso la gente tiene miedo”.

Aun así, la resistencia continúa. “El Estado le apuesta al olvido, a que no recordemos quién era Samir. Por eso es importante seguir luchando”, concluyó.

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