Mujeres indígenas

Sheinbaum presenta “Mujeres de Maíz”, proyecto para reivindicar a Malintzin y a mujeres indígenas

Marisela González González, promotora y artista Otomí, aseguró que la reivindicación de una mujer indígena que llegó a librarse de la esclavitud, como Malintzin, se convierte en una inspiración para todas las mujeres que hoy en día sufren violencia.
sábado, 29 de noviembre de 2025 · 15:30

CIUDAD DE MÉXICO (apro) .- Para reivindicar la figura de Malitzin y a las mujeres indígenas, el gobierno federal anunció el proyecto “Mujeres de Maíz”. 

Consiste “en una serie de acciones culturales dedicadas a las mujeres indígenas y a desmontar las mentiras tejidas alrededor de Malintzin para intentar ubicarla en su justa dimensión histórica, sin construcciones imaginarias a conveniencia de cada autor”, afirmó Jesusa Rodríguez, directora de Teatro. 

Añadió: “Porque no es ni heroína ni traidora, pero sí una mujer que logró romper patrones y abrir un espacio antes cerrado para las mujeres como líder y mujer hablante”. 

Yelitza Ruiz, poeta y ensayista, dijo que se trata de “hacer una revisión histórica de Malintzin es un acto que constituye la reparación de la memoria, ya que fue relegada al señalamiento, a la mancha, a la traición, sin comprender, sin tener empatía por su circunstancia, porque alguien que está en cautiverio no tiene la posibilidad de la traición”. 

El de Malitzin, dijo, es un claro ejemplo de cómo la misoginia y el racismo dibuja versiones sesgadas en el imaginario popular. 

Jesusa Rodríguez destacó que la mayoría de las mujeres indígenas en México son bilingües o en muchos casos plurilingües. 

“El ejemplo de Malintzin, la intérprete más malinterpretada de la historia, que llegó a hablar cinco idiomas, nos habla de una mujer que en las circunstancias más difíciles supo utilizar su don de lenguas para liberarse de la condición de esclava, tomar decisiones estratégicas de poder y darse a respetar por sus contemporáneos. Malintzin fue calumniada y tachada de ‘traidora’ por la misoginia y el racismo imperante en el siglo XIX y XX”. 

Al destacar que ofrecer disculpas a las mujeres indígenas por haberlas discriminado y obligado a callar su lengua materna ha engrandecido y dignificado al Gobierno de México, la exsenadora también envió un mensaje al gobierno español: 

“Ojalá que muy pronto se decida de una vez a pedir perdón por los horrores cometidos durante la invasión y reconozca la gran aportación que México ha hecho a su cultura”.  

Añadió que le han preguntado: “‘Si tuvieras a Malinche frente a ti, ¿qué le dirías?’ Yo le diría: Malintzin, quisieron robarnos el sol, se llevaron el oro; quisieron arrebatarnos el alma, se llevaron la plata; quisieron despojarnos de la belleza, no encontraron el jade ni el quetzal; quisieron violar nuestra poesía, no pudieron deshojar la flor ni el canto; quisieron arrancarnos la lengua, nos quedamos con la suya”. 

Mientras que Marisela González González, promotora y artista Otomí, aseguró que la reivindicación de una mujer indígena que llegó a librarse de la esclavitud, como Malintzin, se convierte en una inspiración para todas las mujeres que hoy en día sufren violencia. 

“El camino de la libertad depende también de cada una de nosotras". 

Esta mujer, al igual que muchas, lograron enfrentar al mundo, un mundo de hombres tan violentos, y con su ingenio y valentía consiguió rescatarse a sí misma. Malintzin: Las mujeres indígenas te saludamos, desde nuestros corazones reivindicados, desde nuestros pueblos resurgidos. Te saludamos siendo ahora la voz de nuestros hermanos, la voz que nunca más permitiremos que sea apagada”. 

Margarita Cossich, maestra de Estudios Mesoamericanos por la UNAM, explicó uno de los eventos que llevarán a cabo con motivo de la reivindicación de las mujeres en la historia es “La caminata de Malintzin ¡Qué traidora ni qué la chingada!”, que salió del Zócalo el 28 de noviembre a las 15:00 horas. 

Después se realizó una movilización por la calle de Madero, con tres paradas: Isabel la Católica; Motolinía; y en el Eje Central, para terminar en la Plaza de Bellas Artes. 

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