Julio Scherer Ibarra

“No extraño las palabras del enemigo, extraño los silencios del amigo”: Scherer Ibarra

Todos los servidores públicos deberían “realizar un ejercicio como éste, una rendición de cuentas de lo que se hace en el gobierno”, dijo en el marco de la presentación de su libro “Ni venganza ni perdón”, en coautoría con el periodista Jorge Fernández Menéndez.
martes, 24 de febrero de 2026 · 23:00

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Todos los servidores públicos deberían “realizar un ejercicio como éste, una rendición de cuentas de lo que se hace en el gobierno”, dijo Julio Scherer Ibarra en el marco de la presentación de su libro “Ni venganza ni perdón”, en coautoría con el periodista Jorge Fernández Menéndez.

Durante una charla en el Club de Industriales, Scherer Ibarra ratificó los señalamientos de corrupción que en su obra hizo contra altos funcionarios de la administración de Andrés Manuel López Obrador, así como las tensiones internas en la 4T, el caso de Sergio Carmona, “el rey del huachicol”, y sus presuntos nexos con Jesús Ramírez Cuevas, exvocero presidencial y actual jefe de asesores de Claudia Sheinbaum.

También abordó las denuncias relacionadas con el tema de pensiones que favorecieron a exintegrantes de Luz y Fuerza del Centro mediante esquemas clientelares, bots y campañas electorales.

En el evento —moderado por Leonardo Curzio y con la participación de Jorge Fernández Menéndez—, los autores profundizaron en los temas centrales de la obra: la relación personal y política de más de tres décadas entre Scherer Ibarra y Andrés Manuel López Obrador; el ejercicio del poder durante el sexenio pasado; las tensiones internas en la llamada Cuarta Transformación, y las revelaciones sobre presuntos esquemas de corrupción. En particular, se detalló el papel que jugó el exfiscal Alejandro Gertz Manero.

Al ser cuestionado sobre el papel de Gertz Manero en la Fiscalía General de la República, el exconsejero jurídico detalló las tensiones que hubo entre ambos.

“El fenómeno Gertz Manero se explica desde varios ángulos. Trabajó con Vicente Fox; en alguna época trabajó con Luis Echeverría Álvarez y el PRI. Él no tenía el oído del presidente; estaba muy lejos del presidente. No tenía acuerdo con López Obrador”.

Reveló que incluso Adán Augusto López —quien a la postre se convirtió en secretario de Gobernación— medió una reunión entre Gertz Manero y Scherer Ibarra para que pudieran trabajar mejor. Sin embargo, pese al encuentro, las tensiones escalaron pues el exfiscal aseguraba que había una campaña mediática en su contra.

Respecto a este caso, Scherer Ibarra dijo que Adán Augusto López le faltó capacidad para operar durante su gestión al frente de la Secretaría de Gobernación. Y reveló que en su momento discutió con el presidente López Obrador, porque no quería licitar nada en Tabasco.

Desde su publicación, columnistas y analistas coinciden en que el impacto del libro trasciende lo literario y toca la lucha interna por el control de Morena rumbo a 2030. Para unos, representa un ajuste de cuentas; para otros, un “testimonio valioso” que confirma sospechas sobre cómo operó el poder en el sexenio pasado.

La semana pasada, en medio de las denuncias sobre las altas pensiones a extrabajadores de organismos del gobierno como Luz y Fuerza del Centro (LyFC), Pemex o Nafin, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció una iniciativa de reforma al artículo 127 que “tiene que ver con pensiones sin privilegios de funcionarios de altos mandos con pensiones onerosas”. La mandataria reveló que ahora ganarán máximo 70 mil pesos al mes.

Finalmente, Scherer Ibarra dijo que “no extraño las palabras del enemigo, extraño los silencios del amigo”.

El hijo del fundador de Proceso recordó la frase que proclamó en un discurso en 1968 Martin Luther King Jr. y aseguró que lo escribió como un “ejercicio de rendición de cuentas de lo que uno hace en el gobierno”. Y afirmó que “todos los servidores públicos deberían de hacer un ejercicio como éste”.

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