Tecate Emblema

Tecate Emblema: Entre nostalgia y relevo contemporáneo

El fenómeno del pop masivo en México ha dejado de ser un asunto de nicho o una moda pasajera para convertirse en un medidor sociológico.  
domingo, 17 de mayo de 2026 · 13:42

CIUDAD DE MÉXICO (apro).– El fenómeno del pop masivo en México ha dejado de ser un asunto de nicho o una moda pasajera para convertirse en un medidor sociológico.  

Foto: Carlos Enciso

La primera jornada del Festival Tecate Emblema 2026 congregó a 40 mil personas en el Autódromo Hermanos Rodríguez, una cifra que no solo valida la solidez del evento dentro del saturado calendario de festivales del país. 

A diferencia de la edición anterior, donde los accesos lucían semivacíos a media tarde, el público llegó desde temprano. El catalizador de este arranque prematuro fue Christian Chávez. En su debut en el formato de festival, el exRBD exhibió un notable dominio del escenario principal, canalizando una nostalgia dosmilera que, lejos de caducar, demostró mantener una base de seguidores sumamente fiel y transversal. 

Foto: Carlos Enciso

De la vanguardia al asfalto mojado 

El festival se ha preocupado por ofrecer alternativas que escapan a la norma de la radio comercial. En el Park Stage, el proyecto de acid pop de Along introdujo una propuesta cercana al jazz y al virtuosismo instrumental, convirtiéndose en un hallazgo para los asistentes más curiosos.  

Foto: Carlos Enciso

Poco después, el country pop del sudafricano Orville Peck fue recibido con entusiasmo; su característico atuendo con antifaz fue replicado por numerosos fanáticos en la explanada, justo cuando una ligera lluvia comenzaba a mitigar una tarde que previamente había alcanzado los 31°C. 

Foto: Carlos Enciso

Esa misma lluvia, sin embargo, jugó en contra de Hércules & Love Affair. Su set electrónico y de tintes techno se vio afectado por una ráfaga de viento y precipitaciones más agresivas, lo que ahuyentó a una parte considerable de la audiencia hacia zonas techadas, privando a muchos de uno de los actos más sofisticados de la tarde. 

Cazzu: La complejidad de la latinidad 

El primer punto de inflexión de la noche llegó con Cazzu. La artista argentina ofreció un set preciso y ecléctico, respaldada por una banda de primer nivel que transitó con naturalidad entre el trap, la cumbia, la salsa y el folklore andino.   

La espina dorsal de su presentación fue su álbum Latinaje, un trabajo complejo que resolvió con éxito y emotividad al trasladarlo al formato festival. Durante su intervención, donde habló abiertamente de la maternidad y los lazos de amistad, incluyó un homenaje a Selena al interpretar "Si una vez", coreada de forma unánime.  

Foto: Carlos Enciso

En un gesto que terminó por romper la distancia con las miles de espectadoras que ya esperaban el acto estelar, la cantante se declaró seguidora de los Jonas Brothers. 

Foto: Carlos Enciso

Foto: Carlos Enciso