Cultura
Deseo presidencial de que la Colección Gelman se quede en México choca con Cultura e INBAL
Claudia Sheinbaum ha manifestado su deseo de que la Colección Gelman permanezca en México, pero la Secretaría de Cultura y el INBAL mantienen su postura de permitir la salida de las obras a España en junio.CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– El deseo de la presidenta Claudia Sheinbaum para que la Colección Gelman se quede en México enciende la polémica en artes visuales sobre la salida al extranjero de una de las series de arte moderno más importantes de nuestro país. De acuerdo con especialistas del colectivo “Defendamos la Colección Gelman”, tanto la Secretaría de Cultura como el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) contravienen el anhelo de la mandataria.
El 24 de marzo último los reflectores de la escena cultural estaban puestos en el Palacio de Bellas Artes a propósito de la inauguración de la exposición de arte chicano “Aztlán: el túnel del tiempo” que contó con la presencia de la directora del INBAL, Alejandra de la Paz. Una muestra pensada para el turismo en el contexto del Mundial de Futbol.
Sin embargo, un día después, la presidenta Sheinbaum fue abordada en una “conferencia mañanera” sobre el destino de la colección ante su próxima salida del país a España (en junio), y su respuesta dejó en jaque al INBAL y a la propia Secretaría de Cultura.
Leí en una de las columnas, no tengo toda la información. Le pedí a Claudia (Curiel, secretaria de Cultura) que me informara (sobre el caso de la Colección Gelman), pero sí, pues, nuestro deseo es que se quede en México. Hay que hablar con quien tiene esta colección.
La Colección Gelman está expuesta (hasta mayo) en el Museo de Arte Moderno, bajo el título Relatos modernos. Obras emblemáticas de la Colección Gelman Santander, y después partirá a España para inaugurar en junio el nuevo Centro Cultural del Banco Santander, toda vez que éste “gestionará” (sin especificarse hasta cuándo) la colección tras un acuerdo con la familia Zambrano, titulares de la misma.
La salida de las obras de arte se concretará pese al deseo de Natasha Gelman, quien dejó asentado en su testamento que la serie se exhibiera siempre junta y en México. El problema, de acuerdo con los especialistas consultados radica en la falta de interés o pericia del gobierno mexicano por adquirirla o realizar alguna gestión para asegurarla en nuestro país.
La colección incluye una vasta obra de Diego Rivera, Frida Kahlo, María Izquierdo, José Clemente Orozco, Rufino Tamayo, David Alfaro Siqueiros, Carlos Mérida, Jesús Reyes Ferreira, Francisco Toledo, Lola Álvarez Bravo, Manuel Álvarez Bravo, Gabriel Figueroa, Tina Modotti y Graciela Iturbide, entre otras.
El mismo 25 de marzo último el INBAL informó en un documento que "la Colección Gelman ha sido en todo momento una colección privada, sus propietarios, coleccionistas mexicanos, y sus bodegas de resguardo se encuentran en México”.
#INBALInforma: La Colección Gelman, de carácter privado, pertenece a coleccionistas mexicanos y se resguarda en el país. Las obras con declaratoria de Monumento Artístico están registradas y bajo supervisión del INBAL, garantizando su protección. Su itinerancia internacional es… pic.twitter.com/VJoTrtQswc — Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (@bellasartesinba) March 25, 2026
Sin embargo, a decir del colectivo Defendamos la Colección Gelman (conformado por especialistas, críticos e integrantes del sector de artes visuales), la publicación del INBAL contraviene los deseos de la propia presidenta Sheinbaum, de que las obras se queden en México.
A su vez, la agrupación opositora a la salida de la colección publicó el 26 de marzo un post en su Instagram donde cuestionan la opacidad de las autoridades federales, como el INBAL, sobre las piezas de arte que abandonarán nuestro país.
“¿Cuándo van a regresar las obras a México? ¿Por qué otorgar al señor Zambrano un permiso (para que la colección salga de México) de al menos cinco años, que nunca ha recibido nadie más? ¿Por qué se rehúsan a mostrar los permisos de exportación? ¿Por qué privilegiaron la opción de que una institución en España gestione la colección en lugar de que sea una institución en México?”
Famélica gestión
En entrevista con Proceso, el historiador Francisco Berzunza, integrante de "Defendamos la Colección Gelman", expone que la secretaria de Cultura y la directora del INBAL contravienen el deseo de la presidenta Claudia Sheinbaum, de la misma Natasha Gelman y el derecho de los mexicanos a la cultura y la ley.
“¿Qué ha hecho Alejandra de la Paz desde que es directora del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura?, su gestión ha sido patética en Bellas Artes; el Museo Nacional de Arte (Munal) se salva porque tiene una buena directora, pero, por ejemplo, el (museo) Tamayo tiene la exhibición ‘Futuros arcaicos’ que desde el título te dice todo, una exposición de 1975 mal hecha”, dice.
Para Berzunza, “es lamentable el estado de los recintos del instituto por parte de De la Paz y Gerardo Cedillo (coordinador de Artes Visuales); se ve que tienen una agenda distinta en cultura, una agenda propia, se hace lo que ellos dicen, y sus ideas claramente son muy pobres. No están en sintonía, no están trabajando para el INBAL”.
–¿Qué piensa de que la Colección Gelman esté en el Museo de Arte Moderno, y la muestra “Aztlán” de arte chicano, recién inaugurada, en el máximo recinto cultural del país?
–Mire, no es sólo ‘Aztlán’ en Bellas Artes, es la situación de todos los museos del INBAL. No sólo es hablar de la programación, es hablar de la situación de los trabajadores contratados en los “Capítulos 3000”, la Colección Gelman que se va el 17 de mayo… A donde uno voltee hay tragedia.
Los museos que antes estaban llenos de personas hoy están vacíos, salvo el MAM por la Gelman. Parece que es más importante beneficiar a la familia Zambrano y al Banco Santander que a los mexicanos. Se prefiere que la Gelman inaugure el Faro Santander en junio a que se quede en México para el Mundial. ¡Hay prioridades!
Francisco Berzunza aclara que su posición no está contra la muestra de arte chicano, “me parece interesante y meritoria; y deben tener cosas increíbles porque Jesse Lerner y Ruben Ortíz (curadores de la exposición) son unos genios, el tema aquí son las prioridades. Creo que estamos frente a una de las peores direcciones del INBAL en su historia”.
Respecto de la crítica de arte María Minera, también miembro del colectivo, y una de las primeras firmantes de las cartas del gremio artístico que pugnan por respuestas claras del INBAL, Berzunza considera que “la presidenta vio con claridad, como cabeza del gobierno, que está en México el lugar de esta colección (la Gelman), con destacadas obras maestras de artistas.
“Por el comunicado que emitieron las funcionarias de Cultura (Curiel de Icaza y De la Paz), queda claro que no recibieron el telegrama. La situación ha cambiado y la presidenta está pidiendo que se creen las condiciones para que la colección se quede y, lo que es más importante, se exhiba aquí. Y hay que apoyarla para que eso suceda. Si las funcionarias lo requieren, podemos darles algunas ideas de cómo podría suceder eso”.
@ccurieldeicaza
El 27 de marzo último la secretaria de Cultura, Curiel de Icaza, respondió en entrevista con W Radio que la colección es privada, y se encuentra hoy en el MAM.
“Vayan a verla los que están superpreocupados, corran, corran a verla, hace 20 años que no la ven. Esos 20 años que no la habían visto, que había opacidad no se organizaron como hoy, hubiera sido interesante que en esos 20 años se organizaran para ver qué está pasando”, dijo.
Respecto de cuánto tiempo las obras estarán fuera, agregó que aún no tenía el dato, pero la ley prevé hasta cinco años como su posible salida.