Colección Gelman
La Colección Gelman Santander abrió una Caja de Pandora
¿Cuál es la ley que autoriza plazos hasta de cinco años a la que se refiere Claudia Curiel? Es indispensable que lo aclare no sólo porque es muy cuestionable que una Secretaria de Estado desconozca la legislación que rige su sector.CIUDAD DE MÉXICO (apro).-La constitución de la Colección Gelman Santander ha expuesto abiertamente el deterioro que sustenta la gestión gubernamental de las artes visuales en México.
Y si bien hasta ahora la participación ciudadana se había concentrado en exigir que la Secretaría de Cultura Federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) transparentaran los procesos de exportación temporal de los monumentos artísticos que contiene la colección, a raíz de la información que se generó entre el pasado viernes 27 y el domingo 29, el cuestionamiento deriva en el desempeño profesional de Alejandra de la Paz como directora del INBA y Claudia Curiel de Icaza como Secretaria de Cultura Federal.
Entrevistada por la periodista Gabriela Warketing en el informativo matutino que conduce bajo el título “Así las Cosas” en W Radio, Claudia Curiel, además de faltar al respeto con ironía y tono retador a la ciudadanía que ha exigido transparencia, dio información que, por su relevancia, debe precisar. En concreto, se trata de la definición de “largo plazo” en la exportación temporal de monumentos artísticos.
Desde el pasado 21 de enero, la Fundación Banco Santander dio a conocer que Banco Santander alcanzó un acuerdo con la familia Zambrano, actual propietaria de la Colección Gelman, para gestionar la colección a “largo plazo”. Este proceso, señaló la Fundación, fue acompañado por la Secretaría de Cultura de México y el INBAL. Para definir el término “largo plazo”, la funcionaria señaló que “la Ley de monumentos da autorización hasta por cinco años, dos años y tienen que regresar”. Al margen de la ambigüedad de la respuesta, lo más relevante es que en la legislación actual no se mencionan años en los plazos para las exportaciones temporales. Ni en la Ley Federal sobre Monumentos Arqueológicos, Artísticos e Históricos, ni en su Reglamento, ni en las Declaratorias de los monumentos artísticos, ni en el Manual de Procedimientos para la Autorización de Exportación Temporal de Obras Plásticas Declaradas Monumenos Artísticos e Históricos. Lo que se menciona respecto a los plazos, se encuentra en el artículo 37 del Reglamento de la Ley mencionada, estableciendo que “el plazo de exportación temporal de monumentos artísticos (…) será determinado por el instituto competente tomando en consideración la finalidad de la misma”. O sea, que es el INBA la instancia que tiene el mandato de establecer los plazos.
¿Cuál es la ley que autoriza plazos hasta de cinco años a la que se refiere Claudia Curiel? Es indispensable que lo aclare no sólo porque es muy cuestionable que una Secretaria de Estado desconozca la legislación que rige su sector sino, también, por la información que se publicó el domingo 29 en el periódico Reforma.
Bajo el título de “Permiten hasta 2030 salida de Colección”, el periodista Francisco Morales V informó que los monumentos artísticos de la Colección Gelman Santander tienen permiso para permanecer en el extranjero hasta septiembre de 2030. Como fuente de información cita el convenio firmado con fecha del 7 de enero 2026 entre la familia Zambrano, la Fundación Banco Santander y Alejandra de la Paz, directora del INBAL.
Ante la existencia de este convenio surgen cuestionamientos que, como servidora pública, debe aclarar Alejandra de la Paz. Para empezar, ¿cuáles son los criterios que sustentan su decisión de aprobar la exportación de 30 monumentos artísticos durante cuatro años cuando, generalmente, las aprobaciones son por dos años? Si desde enero de este año sabía que la colección iba a exportarse durante cuatro años, ¿por qué no lo informó públicamente desde entonces? Y por último, si el convenio establece que la colección estará bajo la administración de la Fundación Banco Santander hasta septiembre 2030, ¿qué significa que Claudia Curiel haya afirmado en la entrevista con Gabriela Warketing que “se están haciendo gestiones para tener en 2 o 3 años la “exposición” otra vez en México”. A simple vista parece que no hay coordinación entre el INBAL y la Secretaria de Cultura Federal.
Sustentada en opacidades, imprecisiones, contradicciones y normativas que inhiben la construcción de valor económico para el arte mexicano -con excepción de Frida Kahlo, los monumentos artísticos tienen una cotización muy baja-, la gestión gubernamental de las artes visuales requiere una reestructuración. ¿Tendrán las actuales funcionarias la formación profesional que se necesita para realizarla?
Nota: El día de hoy lunes 30 de marzo, se presentó Claudia Curiel en la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum. Aun cuando el tono fue muy diferente del que tuvo con los ciudadanos el pasado viernes 27, las imprecisiones continuaron. En la entrevista con Warketin afirmo que la colección tenía 40 obras con declaración de monumento artístico, en la “mañanera” de hoy señaló que son 30. Y con respecto al número total, si la información oficial de la Fundación Banco Santander ha indicado que son 160 piezas, ¿cómo es que ahora tiene 30 más 200 obras de otras épocas?