Querétaro

Reportero de la UAQ denuncia detención y amenazas de policías por documentar presunta brutalidad

Un joven estudiante y reportero del semanario Tribuna de Querétaro presentó una denuncia en la Fiscalía de Querétaro, al señalar que fue detenido y orillado, con amenazas e intimidaciones, a borrar el material que había grabado sobre la actuación de policías estatales.
viernes, 30 de enero de 2026 · 19:48

QUERÉTARO, Qro., (apro) .- El estudiante y reportero del semanario estudiantil Tribuna de Querétaro, Kaleb Marín, presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado, al señalar que fue detenido, hostigado y amenazado por agentes de la Policía Estatal (POES). 

Marín compartió a este reportero haber acudido a la Unidad Especializada en Investigación y Persecución de los delitos cometidos por Servidores Públicos, donde el fiscal Luis Miguel Ramírez Cruz le inició la carpeta de investigación número CI/QRO/3178/2026. 

No obstante, dijo que, tras presentar su denuncia, le informaron que la remitirán a la Fiscalía Anticorrupción, cuyo titular es Benjamín Vargas Salazar. 

“Me comentaron al respecto que, por lo mismo de que se trataba de servidores públicos, pero de que había habido justamente abuso de autoridad y también intimidación hacia mi persona, fue que iban a remitirla, había posibilidad de que remitieran la carpeta hacia esa Fiscalía y ya cuando finalizó justamente la denuncia, fue cuando ya me notificaron que sí, que sí la iban a pasar para allá (a la Fiscalía Especializada en el Combate a la Corrupción), entonces pues sí, allá va a ser la unidad que justamente me está dando el acompañamiento”. 

De manera adicional, el reportero dijo que le proporcionaron medidas de protección para que en caso de sentirse en riesgo o estar en un estado vulnerable resguarden su integridad. 

  

"La mejor Policía del país" 

El Consejo Universitario, la máxima autoridad de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ), respaldó un pronunciamiento contra la detención, amenazas y hostigamiento que señaló el estudiante y reportero Kaleb Marín, a manos de agentes de la Policía Estatal. 

Según el gobernador del estado, Mauricio Kuri González, la Policía Estatal de Querétaro “es la mejor de todo el país”. 

Marín, que también es alumno de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de dicha universidad, narró que el pasado jueves, 15 de enero, al advertir una detención con exceso de fuerza en contra de dos varones, decidió sacar su teléfono y grabar. 

“Vi sangre y no dudé en sacar mi celular para documentar lo que pasaba, tomando video a una distancia de aproximadamente cincuenta metros. Vi a Carlos, un hombre de edad adulta, siendo sometido por dos policías: uno encima de él y otro que lo observaba de pie. ‘¡Mamá, mamá, me quieren detener, mamá!’, alertaba a los vecinos con la voz desgarrada. Los oficiales le respondían con golpes bajos en la espalda y con patadas en las costillas. Observé que intentaba pararse, correr hacia su casa, pues aún no estaba esposado. La sangre que me había alertado provenía de su boca y de sus rodillas. Otro grito dirigió mi mirada y mi cámara hacia la patrulla. ‘No estábamos haciendo nada, yo iba a trabajar, esto es injusto’. Un hombre, también de mediana edad, fue esposado e ingresado a los asientos traseros de la patrulla”. 

Los hechos ocurrieron cerca del complejo de seguridad conocido como “Rhino”, las nuevas instalaciones de la Policía Estatal de Querétaro. 

Durante la inauguración de ese edificio, en febrero de 2024, el mandatario estatal panista, Mauricio Kuri González, presumió: “En Querétaro no aplicamos la fuerza bruta, sino la inteligencia precisa”. 

El relato del joven reportero, sobre la actuación de los policías, contrasta con las palabras del mandatario. 

Incluso el propio Marín acusa que terminó siendo detenido, intimidado y presionado para borrar el material y amenazado por los agentes estatales. 

“’¿Quién eres, cabrón? Borra los videos que tomaste’, reclamó el segundo policía, aquel que tenía el rostro descubierto, identificado después como el segundo por las jerarquías que observé más tarde. ‘Soy reportero’, dije, temeroso de dar mi nombre y de que cobraran represalias. Quiso arrebatarme el celular. ‘Dame eso, ¿quién eres, cabrón?’, insistió. ‘No soy nadie, ya, está bien, mejor me voy’, dije al momento en que me acomodaba en la bicicleta. ‘¿A dónde crees que vas…?’ Un brazo comenzó a ahorcarme por detrás. El segundo oficial intentaba arrebatarme el teléfono, a lo que respondí apretándolo con todas las fuerzas que tenía. El primer oficial, al mando de la unidad, con el rostro cubierto con un ‘buff’, me tomó del otro brazo. Me colocaron una esposa en la muñeca izquierda. ‘No, está bien, no me voy, con calma’, respondí, asfixiado. ‘Pues ahora te chingas, ya te cargó la verga, hazte responsable de las mamadas que hiciste’. Me tiraron de la bicicleta y me subieron a la batea de la patrulla, donde ya estaban Carlos y Octavio”. 

El joven señaló haber optado por borrar su material ante las intimidaciones y amenazas de los oficiales, quienes ya tenían sus datos personales e incluso ya le habían tomado fotografías. 

En la narración del reportero, un policía, al que recuerda que bajó de la patrulla 6108 y que presume, es un mando, le dijo: 

“‘Tienes de dos y quiero que me escuches bien. O me borras ahorita los videos que tomaste, pero todos, inclusive si los mandaste a otra parte; y, con suerte, te llevamos a un juzgado y allá nada más te dan una llamada de atención… O ahorita te sembramos una razón para que vayas a parar directito a Fiscalía y te chinguen más que a esos dos. Si se te ocurre publicarlo, ya tenemos tus datos, ya sabemos dónde vives, entonces tú eliges’. ‘¿Hay posibilidad de que me pueda ir después de borrar los videos? Tengo escuela’, pregunté. ‘No. A la escuela ya no llegaste, wey. Vas, bórralos’. Abrí mi galería y los borré. ‘También la papelera, no te hagas pendejo’. Lo hice. ‘Que sea la última vez que andas haciendo mamadas así; si no, de verdad, ya te tenemos bien ubicado y en cualquier momento te va a cargar la chingada. Ponte verga’”.  

Después de eso, según el joven reportero, lo llevaron hasta el juzgado cívico de Santa Rosa Jáuregui, una delegación diferente en la que ocurrieron los hechos. 

La denuncia del reportero y estudiante fue difundida como la información principal de la edición 1180, en circulación, del semanario elaborado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ. 

“Es un atentado flagrante contra la libertad de expresión, porque estaba ejerciendo labores periodísticas, tú sabes que Tribuna es un periódico escuela, así le podemos nombrar, los estudiantes empiezan a hacer sus prácticas profesionales periodísticas aquí; y dos, iba por la calle, estaba ejerciendo su derecho, grabando, que él consideró, aparentemente, un abuso policíaco, como lo relata ahí en su crónica y sin más, lo detienen, lo golpean y bueno, luego lo amenazan con eso de sembrarle cosas y llevarlo a la fiscalía y lo llevan a un juez cívico hasta Santa Rosa Jáuregui; y bueno, una tercera dimensión, por ser joven, ¿no?, después de esto, nos han llegado comentarios de que también a muchos jóvenes, en zonas periféricas, también les llega a suceder muy frecuentemente esta situación, de que sin deberla ni temerla pues son agredidos por la Policía”, expuso el director del semanario Víctor López Jaramillo. 

El director de Tribuna dijo que ya buscaron también al Mecanismo de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, de la Secretaría de Gobernación, que había informado del hecho a la organización Artículo 19 y que también denunciarán en la Fiscalía General de la República (FGR). 

  

Pronunciamiento universitario 

La propia facultad emitió un pronunciamiento y el asunto fue abordado durante la sesión del Consejo Universitario. 

“Resulta inaceptable que las fuerzas de seguridad utilicen su investidura para intimidar, amenazar o criminalizar a quienes ejercen labores informativas y académicas. La detención arbitraria y el hostigamiento contra nuestro estudiante representan una grave violación a sus derechos y un precedente preocupante para el libre ejercicio del periodismo”, leyó la directora de la Facultad, Vanesa Muriel Amezcua. 

Kaleb Marín es estudiante de la UAQ y también colabora en el periódico que es editado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de esa institución educativa. 

Aunque la detención, según el relato del reportero, sucedió el pasado 15 de enero, la rectora, Silvia Lorena Amaya Llano, aseguró el 28 de enero no tener el dato, pero que lo investigaría. 

Un día después, en la sesión del Consejo Universitario, Amaya Llano expresó: “Yo creo que como integrantes del honorable Consejo Universitario, todos estamos a favor de apoyar este pronunciamiento, pues porque estamos de acuerdo en lo que en él se expone y por supuesto, siempre cuidar a nuestra comunidad, entonces si bien no se vota, me parece que de manera unánime estaremos de acuerdo con lo que expresa la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, a través de su directora, y bueno, como presidenta del Consejo, solamente que hubiera alguien que pudiera manifestar estar en contra, me parece que es un pensamiento concordante y unánime de todos quienes integramos nuestra comunidad”. 

En el pronunciamiento, respaldado por la máxima autoridad de la UAQ, exhortan a las autoridades a realizar una investigación pronta, objetiva y transparente para esclarecer los hechos y deslindar responsabilidades. 

“La violencia, el miedo y el autoritarismo no pueden sustituir al Estado de Derecho. Como institución formadora de profesionales comprometidos con la democracia y los derechos humanos, reiteramos nuestro respaldo al estudiante afectado y reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la libertad de expresión”, finaliza el pronunciamiento. 

La Secretaría de Prensa y Propaganda del sindicato de docentes de la UAQ también se pronunció en defensa de la libertad de expresión y del ejercicio periodístico. 

  

Queja en Derechos Humanos 

El presidente de la Defensoría estatal de los Derechos Humanos, Javier Rascado Pérez, confirmó que el estudiante también había iniciado una queja, acompañado del director del semanario. 

“Se acercaron las personas agraviadas, se les inició ya la queja porque ellos mismos la presentaron y se les ofreció todo el acompañamiento, además la contención psicológica que son parte de los servicios que ofrecemos en la defensoría”. 

El semanario Tribuna difundió, como seguimiento, que el secretario de Gobierno de Querétaro, Eric Gudiño Tores, había prometido revisar el caso. 

Kaleb Marín dijo que la subsecretaria de Derechos Humanos, Marisol Kuri Lorenzo, lo contactó para preguntarle si necesitaba algún tipo de acompañamiento o algo más. 

  

El asunto llega a la Mañanera 

Esta mañana en la conferencia de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, en Baja California, el comunicador Jacobo de Noticiero en Redes habló del tema del estudiante de Querétaro. 

“Al secretario Harfuch, hubo un caso en Querétaro, que le pegaron a un estudiante, que también hace trabajos periodísticos allá en Querétaro, yo sé que usted va a ir, le pegó la Policía Estatal, la del gobierno estatal, entonces sí hay mucha conmoción, se lo transmito para ver si me permite compartirle el caso, porque yo sé que usted va a ir próximamente a Querétaro y sí, la comunidad universitaria pues nos externó este tema allá en Querétaro”. 

“Sí, cómo no”, se limitó a responder la mandataria mexicana. 

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