Seguridad
El CJNG mantiene su poder militar y sus rentas criminales tras caída del "Mencho”: ACLED
Tras la muerte del "Mencho", el CJNG se mantiene sin fracturas internas ni rivales que hayan capitalizado la caída del capo. La captura del "Jardinero" —posible sucesor— es un golpe táctico, pero la organización sigue operando con plena capacidad logística y financiera.BOGOTÁ (Proceso).- La iniciativa global de Datos y Ubicación de Conflictos Armados (ACLED, por sus siglas en inglés) considera que todas las evidencias apuntan a que el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) mantiene intactos su poderío militar y sus mercados criminales tras la muerte de su jefe, Nemesio Oseguera, el Mencho, ocurrida el 22 de febrero último.
La analista en jefe de ACLED para América Latina, Sandra Pellegrini, afirma que dos meses y medio después de la caída del jefe criminal durante un operativo del Ejército en Tapalpa, Jalisco, no existen evidencias de que el CJNG se haya fracturado ni de que sus rivales, entre ellos el Cártel de Sinaloa, hayan capitalizado la muerte del capo abatido por el Ejército.
Lo que se ha observado es una mezcla de “contención táctica” y un proceso de adaptación a las nuevas circunstancias, sin que hasta ahora exista un sucesor del Mencho, indica la especialista en crimen organizado al analizar el tema “Tras la caída de El Mencho: sucesión del CJNG y el futuro de la seguridad”.
Pellegrini señala a Proceso que incluso se registra una disminución en los niveles de violencia en Jalisco, bastión de ese cártel, lo que parece ser una respuesta temporal a una mayor presión por parte del aparato de seguridad del Estado contra los eventuales sucesores del jefe criminal.
Precisamente el pasado 27 de abril fue capturado en un operativo de la Marina, en Nayarit, estado vecino de Jalisco, Audías Flores Silva, alias el Jardinero, uno de los principales cabecillas del CJNG.
La analista de ACLED asegura que la captura del Jardinero sí representa un golpe importante para el cártel porque era una figura relevante en ese grupo delictivo y era uno de los nombres que se mencionaban como posibles sucesores del Mencho.
Los dos capos que quedan en la línea de sucesión del Mencho son su hijastro, Juan Carlos Valencia González, el 03, y Gonzalo Mendoza Gaytán, el Sapo, quienes hasta ahora no han dado señales de enfrentamientos por el liderazgo de la organización criminal.
Para Pellegrini esto significa que el CJNG aún muestra una continuidad operativa y una alta capacidad armada.
“Los negocios del cártel siguen funcionando y su estructura y sus redes territoriales siguen vigentes –afirma–, así como sus vínculos logísticos y sus canales financieros, que no dependen solamente de una persona”.
La caída del Jardinero, agrega la analista de temas de seguridad, puede verse como un golpe táctico, pero con efectos probablemente localizados.
La lógica de la oferta y demanda
El consultor de seguridad Chris Dalby afirmó que en ese cártel ocurrió lo mismo que pasa en cualquier empresa multinacional cuando falta la cabeza: la estructura económica sigue operando. En este caso, no sólo en los negocios de fabricación y tráfico de drogas sino en todo el portafolio de rentas criminales, desde la extorsión hasta el contrabando de combustibles.
De acuerdo con Dalby, la máquina económica que construyó el Mencho sigue funcionando porque opera bajo la lógica de la oferta y demanda y eso no ha cambiado por su muerte.
El analista de Dyami Security Intelligence sostuvo que uno de los factores que explican que la caída del Mencho no haya generado –al menos hasta ahora– una fractura en el CJNG y una guerra interna es que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido la presión contra ese grupo.
Así lo demuestra la captura del Jardinero.
Sheinbaum, a su vez, está presionada por el mandatario estadunidense, Donald Trump, para mostrar “más resultados” en la lucha contra los cárteles de la droga, agregó.
Dijo que en los próximos meses sí podrían observarse cambios en la organización criminal, pero no en su cúpula sino en las estructuras locales asociadas al cártel en la modalidad de “franquicias”.
“Los grupos a escala estatal o municipal funcionan con un poco más de independencia y esto podría acentuarse si el liderazgo de cártel se debilita”, indicó.
La escuela del Mencho
Dalby sostuvo que el Mencho fue, quizá, el más importante capo de las drogas de México y del mundo, y dejó una escuela criminal que podría sufrir modificaciones sin su liderazgo, que era muy fuerte a pesar de los años que el narcotraficante pasó en la clandestinidad y huyendo de la fuerza pública.
El “legado” del Mencho, señaló, es un modelo que combina la fuerza militar, el uso descarnado de la violencia y la diversificación de los negocios criminales.
Aseguró que el CJNG y el Cártel de Sinaloa lograron penetrar actividades económicas legales de enorme importancia en México, como la producción de aguacates, el sector minero, la explotación de recursos naturales como el agua y los estadios de futbol, entre otros.
Dijo que el Mencho también fue un “pionero” en la incursión del crimen organizado en el contrabando y robo de combustibles, y todo esto es más importante que el nombre de su eventual sucesor.
La investigadora de Insight Crime, Victoria Dittmar, coincidió en que no ha habido hasta ahora un cambio significativo en las operaciones criminales en México y la región tras la caída del Mencho.
Entre las cusas de esta continuidad del CJNG mencionó que hay un interés general en el mundo criminal de que siga el negocio.
“Los potenciales ingresos para todas las personas que están bajo el paraguas del Cártel de Jalisco son bastante altos, desde gente que tiene acceso a proveedores de cocaína en Sudamérica, o que se encarga de la importación de precursores químicos (para fabricar drogas sintéticas), hasta las células menos sofisticadas que participan en la extorsión”, señaló.
Y dijo que esto significa que hay muchos incentivos para que esa estructura criminal que tiene presencia en la mayoría del territorio mexicano siga funcionando sin contratiempos.
Sandra Pellegrini explicó que en algunas regiones del país el CJNG incluso ha reforzado sus alianzas. En Michoacán, por ejemplo, habría logrado un nuevo pacto con Los Viagras.
“Esto sugiere que mientras no haya señales claras de un quiebre interno, los actores criminales van a seguir priorizando acuerdos, más bien tácticos, frente a enemigos comunes”, afirmó la analista regional de ACLED.
Dijo que recientemente en Morelos se han reportado amenazas del CJNG contra alcaldes del estado, entre ellos el de Cuautla, Jesús Corona Damián. El grupo delictivo afirmó por redes sociales que varios políticos están permitiendo la entrada de otras organizaciones criminales y que lo van a impedir.
Esto, para Pellegrini, podría indicar que, lejos de estar debilitado, el CJNG sigue intentando expandir su influencia territorial.
La experta en seguridad precisó, sin embargo, que aún es temprano para afirmar que la organización criminal fundada por el Mencho mantendrá esa continuidad operativa y estará a salvo de disputas internas.
Recordó que luego del secuestro de Ismael el Mayo Zambada en Culiacán, el 25 de julio de 2024, la guerra entre Los Chapitos y La Mayiza las dos facciones del Cártel de Sinaloa, no estalló de inmediato, sino que se fue fraguando a lo largo de meses.
“La situación dentro del Cártel de Jalisco Nueva Generación podría seguir evolucionando, y hay que tomar en cuenta que las alianzas entre grupos criminales son muy volátiles”, dijo la analista.