Revista Proceso

México, control criminal

En su número de junio, la edición mensual de Proceso da cuenta de varios casos en los que los cárteles se han convertido en gobierno con un doble beneficio: gestiona recursos y bienes públicos y acrecienta su capacidad de expolio a la población y al sector productivo vía extorsiones y secuestros.
sábado, 30 de mayo de 2026 · 15:00

En México ha tomado forma desde hace años un gobierno criminal. Hace mucho que los delincuentes han dejado de operar al amparo de la autoridad y se han convertido ellos mismos en figuras de poder y mando.

La acusación de vínculos entre el poder formal y la delincuencia, hecha por el gobierno de Estados Unidos contra la élite política de Morena en Sinaloa, documentada desde hace años en nuestras páginas, arrinconó al régimen iniciado en 2018, que se encuentra apertrechado en el discurso soberanista y de eficiencia en el combate a la inseguridad.

Más allá de eventuales nuevos embates de la administración Trump contra la clase política mexicana por su amalgama con la delincuencia organizada, los hechos evidencian cada día, y en cualquier parte de la República mexicana, la existencia de una gobernabilidad criminal que afecta a millones de personas.

En su número de junio, la edición mensual de Proceso da cuenta de varios casos en los que la delincuencia se ha convertido en gobierno con un doble beneficio: gestiona recursos y bienes públicos, como el agua, y acrecienta su capacidad de expolio a la población y al sector productivo mediante extorsiones y secuestros.

La reportera Dalila Escobar da a conocer la manera en que los Chapitos se hicieron del control del organismo de aguas en el centro turístico de Los Cabos, en un esquema que iniciaron en Sinaloa durante la gestión de Rocha Moya y que exportaron al gobierno municipal de Baja California Sur que está en manos del Partido del Trabajo, integrante de la coalición oficialista gobernante en el país.

Fragmento del paquete Cártel de Sinaloa, de la edición 0036 de la revista Proceso. Foto: Especial

Por si fueran pocos los recursos obtenidos del cobro a la población vía el surtido de agua en pipas, el grupo delictivo controla –vía la extorsión– el lucrativo negocio de los tiempos compartidos. “Ahora trabajamos para ellos”, expresan los empresarios entrevistados.

Esa facción de lo que fue el Cártel de Sinaloa está ahora también en el centro de las investigaciones a los negocios emprendidos por los hijos de Rocha Moya, a quienes se les han congelado, de manera preventiva, cuentas bancarias por las denuncias de tráfico de influencias y de relación de funcionarios de gobierno con empresas fantasma.

Ante las presiones estadunidenses, el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum anunció, como parte del “Operativo enjambre”, la captura de presidentes y funcionarios municipales de Morelos por sus relaciones con distintos grupos delictivos en Morelos. El periodista José Luis Montenegro cuenta a nuestros lectores que el gobierno mexicano sabía de esas relaciones desde 2019, cuando el actual disputado federal de Morena Cuauhtémoc Blanco era el gobernador de Morelos y, más aún, desde su gestión como alcalde de Cuernavaca, entre 2016 y 2018.

En el reportaje “El poder criminal supera al gobierno de Evelyn Salgado”, el periodista Luis Daniel Nava describe cómo el desplazamiento de poblaciones y la toma de comunidades en Coyuca de Catalán muestran la fuerza de los grupos de la delincuencia organizada en su disputa por el control de la madera, el oro y el uranio.

El secuestro de Juan Andrés Vega Carranza, alcalde morenista de Taxco, centro turístico de la entidad, dejó ver el terror en que se encuentra la población por las desapariciones forzadas que organizaciones sociales cifran en cientos de casos.

Estas muestras de narcopolítica coinciden con lo que se empieza a conocer como “la generación del 21”, que corresponden a los triunfos de Morena en las elecciones federales intermedias de ese año y que son revisadas en esta edición por los colaboradores de Proceso.

El presidente del partido en ese entonces, Mario Delgado, ahora es “víctima de su propia éxito”. El escrutinio se ha vuelto hacia él en su condición de operador de la llegada de varios de los ahora señalados. La reportera Sara Pantoja describe la manera en que Delgado pasó de ese triunfalismo a ser el protagonista de tropiezos en su gestión como secretario de Educación Pública.

Vista previa del texto periodístico sobre Mario Delgado, cuestionado operador político y funcionario público. Foto: Especial 

La presencia de la delincuencia en el aparato público, la corrupción y la crisis de desaparecidos en México ha tenido efectos en nuestras relaciones con el exterior, más allá de Estados Unidos. Nuestro colaborador en Bruselas, Marco Appel, da a conocer que en el Parlamento Europeo grupos distintos a la derecha y extrema derecha, como los verdes y algunos de izquierda, han expresado reservas a la ratificación de los acuerdos de México con la Unión Europea.

Una advertencia más del exterior: la persecución que padece la prensa en Centroamérica, con casos significativos en El Salvador, Nicaragua y Honduras, es un espejo en el que pueden mirarse los periodistas mexicanos de consolidarse un régimen sin contrapesos en el que la exigencia de rendición de cuentas es un estorbo.

Además, el uso indiscriminado del paraquat por parte del Ejército como herbicida contra los cultivos ilícitos en Guerrero y el camino que se allana para recurrir al fracking por parte de Pemex en la Huasteca Potosina son otras dos investigaciones que nuestros lectores encontrarán en esta edición.

En la sección de Cultura continuamos con la historia de Colección Gelman que pronto saldrá del país con el aval de las autoridades culturales y que dejó de ser un legado para los mexicanos ante la indolencia continua de las administraciones federales desde fines del siglo pasado. En la cobertura de cine presentamos una entrevista con el actor y director méxico-estadunidense Edward James Olmos, en el contexto del 25 aniversario del Cine Latino de Los Ángeles, marcado por la política antiinmigrante del gobierno de Trump.

El Mundial de Futbol ya llegó y exhibió los apuros de la Ciudad de México para cumplir como sede del partido inaugural, pese a los tres mil 800 millones de pesos iniciales que dispuso para las obras.

Parte de la oferta deportiva en la edición 0036 de la revista Proceso. Foto: Especial 

El torneo internacional, que será una fiesta millonaria para los organizadores, la FIFA y el presidente Donald Trump, hermanará a México, Estados Unidos y Canadá sólo en el discurso, pues el presidente estadunidense mantiene una fuerte presión política, económica y comercial sobre sus coanfitriones.

La edición 0036 de la revista impresa de Proceso, correspondiente a junio de 2026, puede adquirirse en este enlace