Michoacán
La extorsión, principal reclamo de alcaldes de Michoacán en reunión con García Harfuch
A la reunión fueron convocados los alcaldes de Morelia, Uruapan, Apatzingán, Zamora, Jacona, Tarímbaro, Hidalgo, Pátzcuaro y Zitácuaro.MORELIA, Mich. (apro).- La extorsión por parte de grupos delincuenciales continúa como motivo de preocupación entre presidentes municipales en Michoacán, quienes este jueves sostuvieron una reunión con los titulares de la Sedena, Marina y Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
En el cónclave para analizar los trabajos del Plan Michoacán por la Paz estuvieron presentes los titulares de la Sedena, Ricardo Trevilla Trejo; de la Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, y de la SSPC, Omar García Harfuch.
Además, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, y los alcaldes de Morelia, Uruapan, Apatzingán, Zamora, Jacona, Tarímbaro, Hidalgo, Pátzcuaro y Zitácuaro.
Carlos Alberto Soto Delgado, edil de Zamora, reconoció que fueron convocados los municipios con una percepción alta de inseguridad, aunque los homicidios dolosos vayan a la baja, y focalizó el tema de la extorsión como aquel que ocupa a todos en estos momentos.
La reunión se realizó en el Cuartel de la XXI Zona Militar en Morelia y, de acuerdo con el edil zamorano, García Harfuch se comprometió a la capacitación y certificación de “cada uno” de los policías municipales. También se habló de la necesidad de mayores recursos para mejorar los sueldos de los uniformados.
El gobernador Alfredo Ramírez Bedolla informó a su vez que durante el encuentro se dio un intercambio de opiniones y también de propuestas entre los nueve alcaldes y el secretario de la Defensa Nacional, principalmente.
También aseguró que en el encuentro se reconoció el trabajo de su gobierno, entre otros aspectos, por el decremento en los homicidios dolosos, aunque omitió aludir al alza en el número de desaparecidos en su administración que en promedio suman dos al día de los no localizados, mientras que, en el sexenio anterior eran 1.2 diarios.
La reunión se da una semana del desplazamiento masivo de 668 habitantes de al menos cinco localidades de Apatzingán debido a la reactivación de enfrentamientos entre los grupos delincuenciales que operan en la región, esto luego que fuera retirada la Base de Operaciones Interinstitucionales ubicada en la localidad de Acatlán. También se da en un contexto de crisis por la inseguridad en la Cañada de los Once Pueblos, y las movilizaciones de comunidades indígenas tras el ataque de un comando -el seis de mayo- a Acachuén en el municipio de Chilchota, que cobró la vida de dos adultos mayores.