CDMX
Brugada defiende acciones para la conservación del ajolote: “dicen que solo pintamos...”
“Mienten para desacreditar el trabajo de nuestro gobierno”, declaró la morenista durante la inauguración del nuevo Embarcadero de Cuemanco, una obra impulsada por su gobierno para promover el turismo en la zona de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En medio de críticas sobre la distancia entre la creciente presencia del ajolote en la narrativa pública del gobierno capitalino y las condiciones del ecosistema donde habita la especie, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, defendió las acciones de conservación de su administración con un listado de proyectos y propuestas para su protección.
“Cuando dicen que solo pintamos ajolotes, es ocultar deliberadamente el trabajo que hacemos para conservarlos. Quienes afirman que solo nos dedicamos a pintar, desinforman o están desinformados; manipulan o están manipulados. O simplemente mienten para desacreditar el trabajo de nuestro gobierno”, declaró la morenista durante la inauguración del nuevo Embarcadero de Cuemanco, una obra impulsada por su gobierno para promover el turismo en la zona de cara a la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Por primera vez en su administración, Brugada habló de una estrategia de protección del ajolote, especie endémica de Xochimilco que reconoció como amenazada por décadas de urbanización.
En su discurso destacó que su gobierno opera el primer laboratorio público para la conservación del ajolote, donde actualmente se resguardan cientos de ejemplares.
Este espacio fue inaugurado en septiembre de 2024 por Columba López, entonces titular de la Comisión de Recursos Naturales y Desarrollo Rural (CORRNADR) durante el periodo en el que el actual director del IMSS, Martí Batres, estuvo al frente del gobierno capitalino.
Brugada también anunció que impulsará la recuperación de 30 sitios chinamperos para la reintroducción de la especie a su hábitat natural y la construcción del Santuario del Ajolote en el Parque Ecológico de Xochimilco, cuya apertura anunció para los “próximos meses”.
Aunque no dio detalles, aseguró que ya comenzó un programa para detener las descargas de aguas residuales hacia los canales de Xochimilco, una medida que vinculó con el proyecto de recuperación de la ciudad lacustre.
“Tenemos que detener de manera prioritaria estas descargas que históricamente, por décadas, han ensuciado los canales de Xochimilco”, dijo.
“No hay ajolotes si no hay Xochimilco”
Las declaraciones ocurrieron después de que el investigador del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Luis Zambrano González, advirtió en entrevista con Proceso que el nuevo censo poblacional del ajolote mostraba una tendencia de disminución respecto a la medición realizada en 2014 y atribuyó el deterioro de la especie al estado general del ecosistema de Xochimilco.
El especialista señaló entonces que la conservación del ajolote no podía separarse de problemas relacionados con la calidad del agua, la presencia de especies invasoras como carpas y tilapias, la urbanización y la presión turística sobre la zona lacustre.
“Xochimilco está cada día más deteriorado y hay muy pocos proyectos gubernamentales, una verdadera restauración que abarque todas las cosas que tiene Xochimilco y que sea de largo plazo. Más bien, no hay un solo proyecto y no ha habido un solo proyecto en muchos años. Entonces está cada día peor”, afirmó el investigador.
En aquella entrevista, Zambrano cuestionó que la imagen del ajolote se hubiera convertido en un símbolo recurrente de la narrativa visual del gobierno capitalino mientras persistían los problemas ambientales que afectan a la especie.
“No hay ajolotes si no hay Xochimilco”, resumió.
Este 3 de junio, Brugada presentó las acciones antes mencionadas como evidencia de que la conservación del ajolote forma parte de su agenda ambiental.
Sin embargo, no precisó cuándo comenzarán a operar los 30 sitios de reintroducción, cuándo abrirá el Santuario del Ajolote ni qué resultados ha tenido hasta ahora el laboratorio público que citó como uno de los principales componentes de esa estrategia.
Tampoco se refirió a otras problemáticas que Zambrano identificó como factores para la disminución de la especie en Xochimilco, entre ellas la presencia de carpas y tilapias invasoras, la presión turística sobre la zona lacustre, la urbanización y los cambios de uso de suelo.