Mundial 2026
Mundial de futbol: la tormenta perfecta
Uno de los problemas que preocupa al gobierno son las acciones que puedan realizar los grupos del crimen organizado durante el torneo que empieza el 11 de junio con el partido inaugural.Muchas son las amenazas que se ciernen sobre el próximo Mundial de Futbol en México que, a la postre, parecería perfilarse como la tormenta perfecta para que se desarrolle una crisis en el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum.
El gravísimo problema de los miles de desapariciones en todo México es el pendiente que más preocupa al gobierno federal por la magnitud que implica tener una cifra oficial de 133 mil desparecidos, principalmente por el crimen organizado, desde el gobierno de Felipe Calderón hasta el actual de Claudia Sheinbaum.
Los desaparecidos son una fractura y herida social que no cierra porque diariamente se tiene un registro de 40 casos según lo registra el portal especializado en el tema “A dónde van los desaparecidos”.
La posibilidad de que este tema que aqueja al país, que ninguno de los anteriores presidentes pudo resolver, pueda llegar a la Asamblea General de la ONU como un crimen de lesa humanidad tiene muy preocupado al gobierno de la presidenta Sheinbaum.
De acuerdo con un artículo de César Martínez y Tamara Mares del portal mencionado, hasta octubre pasado se registró un incremento de 16% de desapariciones en el gobierno actual, con 14 mil 675 casos, en comparación con el del presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando hubo 12 mil 695 víctimas.
No se trata sólo de un número frío de casos, sino del horror con el que se tiene documentado que se realizan las desapariciones por grupos del crimen organizado, como lo documentó la periodista Sandra Romandía en su libro más reciente Testigos Del Horror. La Verdad Que Se Quiso Ocultar En El Rancho Izaguirre.
Ese horror, así como la frecuencia y los números registrados, que cada día se incrementan, son las razones por las que el Comité contra la Desaparición Forzada de la ONU anunció el 4 de abril que llevaría a la Asamblea General el caso con el perfil de crimen de lesa humanidad. Anuncio que fue duramente criticado por el gobierno mexicano señalando que era tendencioso.
A finales de septiembre o principios de octubre dicho Comité de Naciones Unidas determinará si lleva el caso de las desapariciones en México ante la Asamblea General de la ONU. Mientras tanto, las organizaciones de familiares ya anunciaron que se manifestarán durante el Mundial en los estadios donde habrá encuentros.
Otro problema que preocupa al gobierno son las acciones que puedan realizar los grupos del crimen organizado durante el torneo que empieza el 11 de junio con el partido inaugural.
El impacto en la opinión pública mundial del operativo desplegado para detener al líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación, así como la violencia que hay principalmente en Sinaloa, Michoacán, Guerrero, Ciudad de México, Nuevo León y Jalisco –estos últimos estados también sedes del Mundial–, es un foco de preocupación e intranquilidad para el gobierno.
Otro foco de atención son las amenazas de movilizaciones de maestros y transportistas que a últimas fechas han anunciado que saldrán a las calles para bloquear los accesos a los estadios de futbol donde se llevarán a cabo los encuentros internacionales.
Maestros y transportistas han tenido reuniones con la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, pero hasta ahora no hay ninguna certeza de que no realizarán movilizaciones en los días del Mundial. De ahí que sean otra de las preocupaciones para la presidenta.
La tormenta perfecta en el horizonte es la falta de pericia del gobierno capitalino a cargo de Clara Brugada que tiene pendiente el termino de las obras en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, así como las principales vías de acceso al Estadio Banorte.
A escasos dos meses del arranque del Mundial, se sigue trabajando a marchas forzadas para terminar los trabajos de infraestructura, se implementan operativos para bajar los niveles de violencia, se habla con la ONU para que el tema de las desapariciones no sea llevado a la Asamblea General y en el equipo de la presidenta Claudia Sheinbaum se mueven para que no les metan un gol dañando su imagen rumbo a las elecciones intermedias del 2027.