Oaxaca

Sección 22 del SNTE rechaza cambios al calendario escolar “pensados en negocios y espectáculos”

El magisterio oaxaqueño consideró incongruente que se argumenten las altas temperaturas, cuando las escuelas públicas han enfrentado por años carecencias de infraestructura.
viernes, 8 de mayo de 2026 · 23:28

OAXACA, Oax. (apro).- La Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE) rechazó los cambios al calendario escolar anunciados por el secretario de Educación Pública (SEP), Mario Delgado Carrillo, porque “la educación no puede decidirse desde escritorios ni pensando en negocios y espectáculos como el Mundial 2026, mientras que en las escuelas miles de estudiantes y docentes siguen enfrentando carencias todos los días”. 

Aunque mantiene la amenaza de “boicotear” el Mundial de Futbol 2026, incluyendo la inauguración en la Ciudad de México si el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum no atiende sus demandas laborales, “la Sección 22 ratifica el respeto y cumplimiento de su calendario alternativo, manteniendo como fecha de clausura el ciclo escolar del 7 de julio de 2026”. 

Los maestros de Oaxaca manifestaron su rechazo a las modificaciones del calendario escolar del ciclo 2025-2026 al considerar que dichas medidas responden a intereses económicos, políticos y mediáticos relacionados con el Mundial de la FIFA 2026. 

A través de un pronunciamiento, el magisterio oaxaqueño señaló que resulta incongruente que el Gobierno Federal argumente las altas temperaturas como motivo para ajustar el calendario escolar, cuando durante años las escuelas públicas han enfrentado carencias de infraestructura, falta de agua potable, energía eléctrica y condiciones adecuadas para estudiantes y docentes. 

La organización sindical sostuvo que cualquier cambio en el calendario escolar debe construirse de manera democrática y tomando en cuenta la voz de las comunidades educativas, evitando imposiciones desde el poder. 

Consideran que los argumentos que dio el exdirigente nacional de Morena de modificar el calendario escolar por las altas temperaturas y la realización de la Copa Mundial de Futbol 2026 dejan en evidencia que para el Gobierno Federal pesan más los intereses económicos, comerciales y mediáticos que las verdaderas necesidades de la educación pública. 

“Resulta indignante que hoy el titular de la SEP, Mario Delgado, y el gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum pretendan justificar alteraciones al ciclo escolar utilizando como pretexto las condiciones climáticas, cuando históricamente jamás se han tomado medidas reales para atender las afectaciones que viven miles de estudiantes y trabajadores de educación en las aulas del país”. 

Recordaron que “durante décadas, niñas, niños y jóvenes han enfrentado clases en condiciones extremas, sin infraestructura adecuada, sin ventilación, sin agua potable y sin atención gubernamental efectiva. Sin embargo, nunca existió preocupación institucional genuina para garantizar ambientes dignos para el proceso educativo”. 

“Hoy, casualmente, el tema cobra relevancia cuando existen intereses económicos, turísticos y políticos vinculados a un evento internacional como el Mundial de Futbol”. 

“Desde esta trinchera de lucha denunciamos que el Gobierno Federal prioriza los intereses de las grandes de las grandes corporaciones y de quienes obtenían ganancias millonarias con este espectáculo deportivo ante antes que atender las necesidades reales de las escuelas y de las comunidades”, reforzaron. 

Insistieron que “con estas acciones, Mario Delgado y la SEP demuestran su total falta de interés por fortalecer la educación pública, pues mientras las demandas históricas del magisterio y de los pueblos continúan sin respuesta, si existe rapidez para modificar calendarios cuando se trata de beneficiar intereses empresariales y comerciales”. 

Resaltaron que el magisterio democrático históricamente se ha movilizado junto a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación para exigir mejores condiciones educativas, infraestructura digna, servicios básicos en las escuelas y respeto a los derechos del pueblo trabajador. 

Aclararon que sus jornadas de lucha y movilización no responden a los intereses particulares ni económicos, sino a la falta de soluciones reales a las demandas más sentidas de las comunidades escolares y del magisterio. 

Finalmente manifestaron que “la educación pública no puede convertirse en una herramienta al servicio del mercado ni quedar subordinada a proyectos mediáticos y económicos impulsados del poder”.