Chihuahua
Confirman que agentes de la CIA iban encubiertos y culpan a jefe policiaco fallecido
Pedro Román Oseguera Cervantes, director de la Agencia Estatal de Investigación que murió en el accidente, fue el único que sabía de presencia de los elementos extranjeros, informa fiscal de unidad investigadora.CHIHUAHUA, Chih. (apro).- La fiscal de la unidad especial para investigar la presencia de agentes norteamericanos en el operativos del desmantelamiento del narcolaboratorio en el municipio de Morelos, Wendy Paola Chávez Villanueva, confirmó que eran cuatro agentes de Estados Unidos que iban encubiertos y que el único que tuvo contacto con ellos y sabía el motivo de su presencia, fue el director fallecido, de la Agencia Estatal de Investigación, Pedro Román Oseguera Cervantes.
Al término de la rueda de prensa en donde Chávez Villanueva presentó el informe, tomó la palabra el fiscal general César Jáuregui Moreno, para dar a conocer su renuncia al cargo que le admitió la gobernadora María Eugenia Campos Galván.
Jáuregui dijo que su renuncia irrevocable en aras de la transparencia que la ciudadanía demanda, así como en respeto a la legalidad, soberanía y protocolos de colaboración internacional.
“Es mi deber reconocer que respecto a los hechos que han trascendido en torno a la presencia de personas extranjeras, que se identificaron como presuntos funcionarios extranjeros, la información con la que contamos inicialmente y que compartí con la opinión pública, era inconsistente y ameritaba una investigación para conocer en detalle su participación.
“Con base en el curso de las investigaciones internas realizadas, hasta ahora resulta procedente señalar que hubo omisiones tanto en la información como en la gestión institucional, respecto de los puntos de contacto con dichas personas”.
Jáuregui reconoció que la misión vulneró los mecanismos de control y comunicación que, como titular de la Fiscalía General del Estado, tenía la obligación de asegurar en su función eficaz.
“Reconozco esta responsabilidad política en el ámbito de liderazgo institucional y la necesidad de corregirla. Desafortunadamente, estos hechos han eclipsado un logro de la mayor relevancia: La destrucción de uno de los laboratorios de drogas más grandes en la historia de nuestro país y una acción que representa un golpe mayor a las capacidades del crimen organizado”.
Añadió que la medida más adecuada para corregir la situación –que trascendió a nivel internacional–, fue poner a disposición su cargo para que las investigaciones se desarrollen con autonomía prontitud y exhaustividad y establecer la confianza pública.
Culpan al director de la AEI fallecido en el accidente
En su informe, la fiscal Wendy Chávez detalló los hechos ocurridos entre el 17 y el 19 de abril, de manera preliminar: “las personas no pertenecientes a la AEI, no formaban parte formal del despliegue operativo institucional; la inclusión de las personas extranjeras en el convoy no fue reportada a los mandos superiores; su participación se mantuvo limitada, reservada y sin interacción operativa directa, salvo con el director y su círculo inmediato de seguridad personal”.
Sin embargo, corroboró que estuvieron presentes en el operativo y que eran cuatro, no dos agentes. Los otros dos iban en otro vehículo que conformaba el convoy por 16 unidades.
La fiscal detalló los hechos: El convoy salió el 16 de abril por la mañana, de Chihuahua a Guachochi. Iban alrededor de 40 policías de la Agencia Estatal de Investigaciones. De las 16 unidades, 14 eran operativas y en dos de ellas viajaban Oseguera Cervantes con su escolta, que también murió.
Ese mismo día por la tarde, el titular de la AEI tuvo una reunión en el cuartel militar de Guachochi, sin acompañamiento, con el mando militar para afinar detalles del operativo del narcolaboratorio. Alrededor de las 17:30 horas, al convoy de la Fiscalía que le unieron 50 elementos militares bajo el mando de un mayor y de un coronel.
Aproximadamente a las 23:30 horas, el convoy llegó al poblado de Polanco, ubicado en el municipio de Batopilas (no de Morelos), donde pernoctaron durante 4 horas. Y a las 04:30 horas del 17 de abril, el convoy salió por brechas hacia a la comunidad de El Pinal, del municipio de Morelos, donde se encontraba el narcolaboratorio. Llegaron alrededor de las 15:30 horas, ya que los caminos son de difícil acceso.
“Esa tarde, el personal militar y de la fiscalía del Estado se instala en campamento para alimentarse y pernoctar. El sábado 18 de abril a las 06:00 de la mañana, inician los rastreos pedestres por parte de elementos de AEI y Sedena. A las 07:30 horas, se registra la localización de dos laboratorios clandestinos. A las 07:45 horas, el director de la AEI da aviso al Fiscal de Operaciones Estratégicas de la Fiscalía General del Estado”.
Cuando realizaron la rueda de prensa, anunciaron que el operativo estuvo a cargo también, de la Fiscalía de Operaciones Estratégicas.
La fiscal dijo que esta última fiscalía especializada informó a tres subdelegados de la Fiscalía General de la República para efectos de competencia y para la recepción del lugar donde se ubicaron las instalaciones resguardadas.
Luego de realizar las labores de inspección visual, planificación y resguardo del espacio, iniciaron la planeación del recorrido de regreso y algunos agentes de la AEI y de la Sedena se quedaron a resguardar el área.
Pedro Román Oseguera ordenó el retorno del convoy a Chihuahua, alrededor de las 17:30 horas del sábado. Y la madrugada del domingo, aproximadamente a las 01:50 horas, al transitar por las inmediaciones del poblado de Polanco, ocurrió el accidente mortal, en el que pierden la vida: el director de la AEI; uno de los oficiales que estaba encargado de la seguridad del director, así como dos civiles de nacionalidad extranjera que iban en el mismo vehículo.
“De acuerdo al peritaje, el accidente ocurre cuando, en un camino de terracería y con poca visibilidad, uno de los vehículos pierde el control y se precipita hacia un barranco. Al momento del accidente, descienden de la segunda unidad asignada a la seguridad del director de la AEI, dos escoltas y dos civiles más, quienes proceden a prestar auxilio a los accidentados con el apoyo del resto del personal que en ese momento conformaba el convoy”.
Chávez Villanueva aseveró que existen elementos que sugieren una posible colaboración de carácter extraoficial y que aún no se determina la naturaleza de dicha colaboración.
La fiscal informó que ya remitieron a la FGR dos carpetas de investigación previamente iniciadas, en las que se formularon los respectivos planes de investigación en cada una y realizaron diversas diligencias para esclarecer las circunstancias ocurridas antes, durante y después del operativo.
De acuerdo con el peritaje, agregó, el accidente ocurrió en un camino de terracería y con poca visibilidad, donde uno de los vehículos perdió el control y se precipitó a un barranco.
“Fue en el momento del accidente, cuando al prestar auxilio a los afectados, que uno de los escoltas del director de la AEI, refirió a la persona que asumió el auxilio y el resguardo de la escena, que las personas que iban en el vehículo siniestrado eran presuntamente ciudadanos estadounidenses y enlaces de la embajada de Estados Unidos de América”.
Además, esa fiscalía solicitó a la representación diplomática y consular de los Estados Unidos, información sobre la identidad de las personas extranjeras, así como los cargos que ocupaban.
Con base en la información recabada hasta este momento, se establece de manera puntual que:
- Las personas no pertenecientes a la AEI, no formaban parte formal del despliegue operativo institucional.
- La inclusión de las personas extranjeras en el convoy no fue reportada a los mandos superiores.
- Su participación se mantuvo limitada, reservada y sin interacción operativa directa, salvo con el director y su círculo inmediato de seguridad personal.
- Estas personas no portaban armas de fuego ni insignias oficiales de ninguna institución; vestían ropa civil y mantuvieron el rostro cubierto la mayor parte del tiempo.
- Existen elementos que sugieren una posible colaboración de carácter extraoficial, cuya naturaleza deberá determinarse con mayor precisión en las siguientes etapas de la investigación.
La titular de la unidad especial, aseveró que la investigación continúa y coadyuvarán en todo momento con la Fiscalía General de la República y el Consejo Nacional de Seguridad para el esclarecimiento de los hechos.
Chávez Villanueva indicó que desde que se tuvo conocimiento de los hechos, la Fiscalía General del Estado (FGE) inició las carpetas de investigación correspondientes y ha atendido todos los requerimientos de información formulados hasta el momento por la Fiscalía General de la República (FGR).