Morelos

Exigen investigar al alcalde de Temoac por homicidios de Samir Flores y Sandra Rosa Camacho

Ambos activistas provenían de familias con larga tradición de lucha social y política.
lunes, 30 de marzo de 2026 · 22:57

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Organizaciones comunitarias exigieron investigar al alcalde —con licencia— de Temoac, Valentín Lavín Romero, por su presunta responsabilidad en los homicidios de los activistas Samir Flores y Sandra Rosa Camacho.

Señalan coincidencias en el modus operandi, antecedentes de denuncias contra autoridades locales y que, en ambos casos, quien encabezaba la presidencia municipal era el propio edil.

El Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua, Morelos, Puebla y Tlaxcala sostuvo que el asesinato de Sandra Rosa no es un hecho aislado, sino parte de un patrón de violencia sistemática en Temoac. Es, afirmaron, un asesinato político, un atentado contra el derecho a la organización de los pueblos y un mensaje de intimidación: “Al igual que Samir, después de encarar a la autoridad fue asesinada”.

Ambos activistas provenían de familias con larga tradición de lucha social y política. Samir era sobrino de Vinh Flores Laureano (1946-1976), maestro rural y líder social asesinado por su activismo en Amilcingo, Morelos.

Destacado defensor del territorio, comunicador comunitario y principal opositor a la termoeléctrica de Huexaca, Samir luchaba por la democracia local y los derechos de su comunidad. Fue asesinado a balazos en la puerta de su casa, un hecho que conmocionó a Amilcingo. La víspera, el 19 de febrero de 2019, había participado en un foro informativo en Jonacatepec, donde Hugo Eric Flores Cervantes, entonces “superdelegado” del gobierno federal, promovía el Proyecto Integral Morelos (PIM) y la consulta sobre la termoeléctrica de Huexaca.

Los padres de Sandra Rosa, junto con Vinh Flores, son líderes muy reconocidos que han encabezado distintas luchas comunitarias. Impulsaron la batalla contra el PRI para garantizar que la elección de autoridades locales fuera equitativa y representativa, de manera que cada comunidad pudiera designar distintos cargos: presidente municipal, tesorero, síndicos y regidores. Sandra Rosa continuó esa tradición familiar, convirtiéndose en una activista nata, comprometida con los derechos de los pueblos indígenas, las mujeres y las personas afromorelenses.

Sandra Rosa, además de ser ayudanta municipal y candidata a la presidencia municipal por el Partido del Trabajo, participaba en la Colectiva Mujeres Indígenas Líderes Comunitarias (MILC) y la Coordinadora de Grupos Culturales Indígenas y Populares (CGCIP). Allí promovía la defensa de los derechos de los pueblos indígenas, de las mujeres y de las personas afromorelenses. “El mismo compromiso y amor a su pueblo como nuestro compañero Samir”, enfatizó el Frente.

El homicidio ocurrió el jueves 26 de marzo. Una persona tocó a la puerta de su domicilio con el pretexto de entregar una cooperación para la iglesia; al salir, Sandra Rosa recibió un disparo en la cabeza, un modus operandi que coincide con el utilizado contra Samir.

Este asesinato se produce meses después de que Sandra denunciara públicamente redes de extorsión y violencia en Temoac, frente a la gobernadora Margarita González Saravia y al alcalde Valentín Lavín Romero. La denuncia tuvo lugar el 11 de agosto de 2025, durante la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz y Seguridad en la región oriente.

Según el Frente, la activista alertó: “He dicho siempre: mi vida está en riesgo porque soy la única que se está inconformando”. También solicitó la presencia de la Guardia Nacional y ofreció apoyo logístico: “Queremos que la paz vuelva a Temoac… no tenemos nada en contra de nadie, pero sí nos molesta que vengan a abusar de la gente. Son negocios muy pequeños y les cobran cantidades que no tiene idea, gobernadora”.

El abogado del Frente de Pueblos Indígenas de la Tierra y el Agua, Juan Carlos Flores, agregó que estos homicidios evidencian un “grado de impunidad” que podría estar sostenido por protección institucional: “Este grado de impunidad no puede ser soportable si no es por una protección que venga de las más altas esferas del gobierno”.

Señaló que existen coincidencias relevantes entre ambos crímenes, especialmente en el modus operandi, y subrayó que el principal sospechoso es el alcalde con licencia: “El mismo modus operandi con el que asesinaron a Samir indica la posible responsabilidad del presidente de Temoac”.

Flores recordó que Sandra Rosa había advertido sobre el contexto de violencia en el municipio: “Ella misma había denunciado ante la gobernadora la situación de inseguridad que todo el mundo conoce en Temoac”, y cuestionó la reacción del alcalde tras el crimen: “Este tipo de declaraciones nos dejan ver una actitud de envalentonamiento y de impunidad”. También denunció la permanencia de estructuras criminales locales, como “Angelina, ‘La Patrona’” y el grupo “Los Aparicio”, que mantienen control territorial sin que las autoridades estatales o federales actúen.

El abogado advirtió que Temoac se ha vuelto un lugar de alto riesgo para la defensa de los derechos humanos y señaló la concentración prolongada de poder político: “La víctima participaba en un movimiento que buscaba recuperar formas de gobierno por usos y costumbres. Es importante que se tomen cartas en el asunto y no se permita que siga existiendo este cacicazgo político o narco-cacicazgo”.

El Frente denunció que en los últimos cuatro meses han sido asesinadas 15 personas en Temoac, cifra que se suma a la “larga lista de mujeres y hombres víctimas de la cédula del crimen organizado” vinculada a la familia Aparicio. Criticaron además la actitud del alcalde con licencia, quien difundió un video retando a quienes tengan pruebas contra él a denunciarlas: “Declaraciones lamentables, que solo abonan más a la sospecha de su responsabilidad en los hechos”.

Asimismo, cuestionaron a la Gobernadora y a la Fiscalía del Estado, encabezada por Fernando Blumenkron Escobar, por su omisión: “¿Así usted tendrá el valor de ver a los ojos a su familia cuando la desprotegió, a pesar de que ella misma le dijo que su vida estaba en riesgo al denunciar?”, preguntaron. Y añadieron: “¿Cuántas reuniones más seguirá teniendo con el edil de Temoac sin hacer absolutamente nada para investigarlo y detenerlo a él y a la familia de los Aparicio? ¿Cuántas vidas más seguirán poniendo los pueblos del Oriente de Morelos por la impunidad que continúa en su gobierno?”

El pronunciamiento subraya que el asesinato de Sandra Rosa es un feminicidio, pero también un crimen político: “Un atentado contra el derecho a la organización de los pueblos, una forma de amedrentar y mandar un mensaje a todo aquel que quiera organizarse por el bien de su pueblo”.

Ambos activistas luchaban por la recuperación de la democracia mediante usos y costumbres en Temoac, para combatir el caciquismo narcopolítico que ha gobernado el municipio durante los últimos nueve años.

El Frente hizo un llamado a la organización comunitaria como vía de justicia: “Exigimos justicia para Sandra, para Samir, para todas las mujeres y hombres que han sido víctimas del control territorial de la célula de los Aparicio en Temoac y alrededores. Pero sabemos que la justicia no vendrá de arriba, de los mismos que los han protegido y perpetuado su poder. La justicia vendrá de abajo, de los pueblos, de la organización, la memoria y la lucha”.

Finalmente, el Frente concluye su pronunciamiento abrazando a la familia, amigos y compañeros de lucha de Sandra: “Su dolor es nuestro dolor, su clama de justicia es también la nuestra”. El comunicado cierra con la consigna en lengua originaria y su traducción: “T’neki tlalle uan atl para tenochti, amo timikiske por tumi – Queremos tierra y agua para todos, no morir por dinero”.

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