Coahuila
Acusan a policías de haber provocado la ruptura de contingentes en marcha del 8M en Saltillo
El contingente transincluyente, integrado por víctimas de violencia vicaria, activistas proaborto y personas trans, así como quienes apoyan a esta población, fue impedido para ingresar al resto del contingente.SALTILLO, Coah., (apro) .- La marcha del 8 de marzo en Saltillo terminó fracturada. Frente a una lona que advertía “Hasta aquí llega la marcha 8M 2026 Saltillo” y un bloque de mujeres policías, el contingente transincluyente, integrado por víctimas de violencia vicaria, activistas proaborto y personas trans, así como quienes apoyan a esta población, fue impedido para ingresar al resto del contingente lo que desató empujones, reclamos y acusaciones de exclusión.
Varias mujeres quedaron detrás del bloque de policías que resguardaban a quienes quedaron dentro del grupo de la autonombrada colectiva radical, que dirige la agrupación Furia Feminista encabezada por la influencer, Polette Delgado, y quienes por la noche emitieron un comunicado en redes sociales en el que señalaron que desde hace tiempo se registró el rompimiento entre colectivas.
Explicaron que su postura separatista fue motivada “desde la congruencia con nuestro piso político y velar por la seguridad de todas”, después de señalar que las otras colectivas provocaron violencia el año pasado en el Congreso y justificando la intervención de la policía que lanzó gas desde el interior del inmueble.
“Disturbios que tuvieron que ser atendidos por las autoridades y dejando expuestas a las mujeres de todas las edades. Esa fue la muestra más clara de lo que puede llegar a pasar cuando no se tienen límites claros y se abre la puerta en el nombre de la inclusión y se pretende que efectivamente el feminismo sea la ‘madre de todas las luchas’ cuando sabemos que esto no es posible”, señalaron.
La diferencia entre colectivas provocó que disminuyera la participación y aunque las cifras oficiales indicaron que marcharon 15 mil personas, aunque era evidente que el contingente fue mucho menor que en otros años. Muchas mujeres decidieron retirarse al ver los connatos de agresiones.
Durante la marcha, las radicales denominaron “No pudieron apagarnos”, estableció distintos bloques, pero después del separatista incluyó una valla formada por mujeres de la Policía Estatal que provocó protestas del bloque transincluyente y generó empujones, mientras se colocaba la enorme lona con la que se restringía la participación de otras disidencias.
La presencia de la policía no se limitó dentro del contingente. A lo largo del recorrido había hombres y mujeres de los cuerpos de seguridad vestidos de civil, incluso en la Plaza Nueva Tlaxcala estaban con sus uniformes de la Policías Especializada y la Agencia de Investigación Criminal.
Entre quienes exigían el retiro de las policías estaban Teresa Meraz, de la colectiva Aborto Seguro, e Issa Ruiz, víctima de violencia vicaria. Ellas denunciaron que en varias ocasiones empujaron a las mujeres trans, mientras que algunas integrantes del Bloque Negro que participaron con el ala radical provocaban a las mujeres que quedaron detrás de la valla policiaca.
“Es deleznable que lo que quien se supone debiera de cuidarnos y sabiendo que, atrás las policías violetas, hay mujeres e infancias y varias disidencias a quienes nos impiden marchar. Están yendo contra la ley y nos están quitando nuestro derecho a manifestarnos. Ellas están transgrediendo nuestros derechos al no cuidar nuestros espacios en la marcha”, dijo Meraz.
Ruiz, quien levantó tres actas por violación a medidas precautorias por parte de su agresor, denunció que la Policía Violeta nunca intervino y por ello le causaba malestar que estuviera presente para restringir la participación de mujeres violentadas.
“No aparecieron cuando las necesite. Me disculpan, pero una vez tuve hacer 46 llamadas y ahora aquí están apersonadas entre un contingente y otro por quitar al interseccional. Todas somos todas y si no llega una, no llega nadie”, manifestó.
En varios momentos la influencer que se apropió de la marcha del 8M daba indicaciones a la policía de proceder en caso de que las del bloque transincluyente tratarán de cruzar la valla humana policiaca.
Mientras que ambos contingentes transitaban por la calle Venustiano Carranza, rumbo al centro de la ciudad, Delgado se detuvo cerca de varias mujeres esperaban a bordo de motocicletas, para darles indicaciones de que ingresaran a la movilización y se colocaran adelante de bloque de policías, espacio que les preparaban.
Sin embargo, Issa Ruiz se puso frente a una mujer a bordo de la motocicleta encendida para impedir que ingresara al contingente. La marcha continuó con el grupo de las motociclistas hasta el final.
Al llegar al cruce de Allende y Pérez Treviño el contingente se dividió: las radicales continuaron a la Plaza Nueva Tlaxcala y las transincluyentes se quedaron en la plaza Manuel Acuña, a dos cuadras de distancia.
Teresa Meraz leyó un comunicado en el que recordó que nunca se investigaron las agresiones que el año pasado sufrieron por parte de los agentes del estado, quienes lanzaron gas desde el interior del Congreso del Estado. Las activistas consideran que el mensaje es que la impunidad prevalecerá cuando se ejerza violencia contra quienes protesten en Coahuila.
Este año, dijo que se volvieron recibir mensajes de intimidación con la presencia de la policía, frente a actos de violencia contra las mujeres.
“Hubo encapsulamientos, vigilancia permanente y operativos que buscan generar tensión en un espacio de protesta legítima. Esas prácticas no contribuyen a garantizar la seguridad de quienes marchan, por el contrario, forman parte de una estrategia de control que intenta inhibir la protesta social.
Durante el desarrollo de la marcha, la colectiva “No pudieron apagarnos”, en coordinación con la Policía Violeta, realizó acciones de segregación discriminación y criminalización contra el contingente transeccional”.