Estrecho de Ormuz

Cierre del Estrecho de Ormuz pone en riesgo la logística de México y complica el nearshoring

El subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, Luis Rosendo Gutiérrez, explicó que está en riesgo el rubro de la logística, tan necesario para transportar las manufacturas y materiales que alimentan la industria exportadora mexicana.
lunes, 9 de marzo de 2026 · 19:47

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El cierre de uno de los corredores energéticos más estratégicos del planeta, que es el estrecho de Ormuz, y que ha generado una escala de precios de los energéticos, por supuesto que sí pone en peligro a México en temas de logística, alejando más al país del nearshoring, coincidieron autoridades y analistas.

Derivado de la guerra que se está viviendo en esta región del mundo y que hizo que el barril del Brent crude supere los 110 dólares y el West Texas Intermediate se mantenga por encima de los 107, que es el alza más rápida desde la década de 1980, el subsecretario de Comercio Exterior de la Secretaría de Economía, Luis Rosendo Gutiérrez, explicó que efectivamente está en riesgo el rubro de la logística, tan necesario para transportar las manufacturas y materiales que alimentan la industria exportadora mexicana.

“Hay un estrecho de Ormuz que hoy pone en riesgo la logística a nivel mundial”, expuso durante la presentación de resultados de la Consulta para el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Como ejemplo de la fragilidad de las cadenas productivas modernas, el funcionario señaló que pueden suceder casos, como que haga falta un chip para poder producir lo que fabrica la industria exportadora de electrónicos.

El analista de mercado sénior de la firma VT Markets, Nayel Al-Jawabra, coincide con los señalamientos de uno de los principales negociadores del T-MEC en México. Y es que, a su juicio, lo que está ocurriendo en el mercado energético global no es solo un problema de petróleo, sino de transporte y seguridad marítima.

“El principal factor detrás de los precios de tres dígitos no es la escasez de crudo en el subsuelo, sino la prima de riesgo asociada al estrecho de Ormuz. Por ahí transita cerca del 20% del comercio mundial de petróleo, y la actual escalada entre Estados Unidos e Irán ha generado un cuello de botella tanto logístico como psicológico”, sostiene.

Con Irak reduciendo su producción en 60% y Kuwait siguiendo el mismo camino, el mercado físico comienza a resentirse. La amenaza mantiene los precios al alza, mientras los operadores internacionales valoran los peores escenarios posibles en una región que concentra buena parte del suministro energético del planeta.

Por su parte, la firma de inversión Aztlan Equity expone que la tensión en Medio Oriente podría provocar incluso una redefinición del fenómeno del nearshoring en América del Norte.

A partir de un análisis del CIO de la firma, Alejandro H. Garza, expone que, a nivel local, el verdadero límite para aprovechar la relocalización industrial no está en la demanda externa, sino en la capacidad energética interna del país.

Según el especialista, el éxito del nearshoring en México está condicionado a la infraestructura energética actual, y que ahora se pone a prueba con el conflicto en Medio Oriente.

La oferta de energía actual “actúa como un techo para la inversión fija bruta; sin una red eléctrica confiable y de gran escala, el país corre el riesgo de no absorber la totalidad de los proyectos de alta carga tecnológica que buscan relocalizarse”.

"La integración de Norteamérica se va a dar independientemente de quién gane el conflicto o del ruido político, pero lo que hoy estamos viendo es que el nearshoring ya es una realidad en la inversión fija bruta, aunque el cuello de botella sigue siendo la energía”, concluyó Garza Salazar.

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