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Tras redada del INM, migrantes señalan desaparecidos y familias separadas

Migrantes acusan que fueron víctimas de una redada por el Instituto Nacional de Migración, que se encuentran en San Isidro Monterrosa, municipio de Palmar de Bravo, uno de los municipios poblanos que forman el “Triángulo Rojo”, donde operan bandas dedicadas al huachicol y al robo de transporte.
miércoles, 7 de febrero de 2024 · 18:35

PUEBLA, Pue. (apro).- Más de 180 migrantes se encuentran varados en la localidad de San Isidro Monterrosa, municipio de Palmar de Bravo, Puebla, luego que, aseguran, fueron víctimas de una violenta redada por el Instituto Nacional de Migración (INM), en la cual se dispersaron más de 50 integrantes y otros 80 fueron detenidos y llevados a la estación migratoria de Villa Hermosa, Tabasco.

Señalaron que el domingo 4 de febrero, la caravana, conformada por 308 personas procedentes de Honduras, Venezuela, Haití y Costa Rica, fue conducida por agentes del INM -que se supone los iban escoltando- hasta donde se encontraban más de 15 patrullas con elementos que trataron de aprehenderlos.

En ese operativo, denuncian que fueron golpeados, lastimados con bastones eléctricos y encañonados por parte del personal de Migración, pero lo que más les preocupa es que, para evitar ser detenidos, muchos de los integrantes, entre ellos niños, corrieron al monte y dos días después aún no los localizan.

Cabe mencionar que esto ocurrió en territorio de Palmar de Bravo, uno de los municipios poblanos que forman el “Triángulo Rojo”, donde operan peligrosas bandas dedicadas al huachicol y al robo de transporte en carreteras.

No obstante, pobladores de la localidad fueron los que acudieron a apoyar a los migrantes cuando los agentes de Migración se lanzaron contra ellos. Según los testimonios, los vecinos de Palmar de Bravo usaron piedras y palos para evitar que se los llevaran. Desde el domingo, los habitantes de San Isidro han proporcionado refugio, alimentos y cobijas a los migrantes.

Mujeres han narrado en redes sociales la angustia que viven por no saber, hasta este martes 7 de febrero, del paradero de sus hijos y de otros integrantes de sus familias, por lo que pidieron la ayuda de la Comisión Nacional de Derechos Humanos para reintegrar a las familias que viajaban en grupo hacia Estados Unidos y ahora fueron separadas tras esta redada. 

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