Michoacán
Reacomodos dentro del CJNG desatan ataques y quemas en la Meseta Purépecha
El centro de Michoacán enfrenta una ola de violencia con bloqueos, desapariciones y asesinatos de guardias comunitarios. El reacomodo interno del CJNG tras recientes detenciones ha detonado ataques en al menos cinco municipios.MORELIA, Mich. (Proceso).- La violencia se desbordó en la Meseta Purépecha, centro-noroeste del estado. Ataques armados y bloqueos en al menos cinco municipios del estado derivaron en el despliegue operativo de fuerzas de seguridad, tanto federales como estatales.
De acuerdo con fuentes de seguridad consultadas por Proceso, la situación obedece al reacomodo de fuerzas en el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), luego de que algunas de sus células quedaran excluidas de un acuerdo tomado al interior para la distribución del territorio michoacano, esto tras las detenciones en abril pasado de Audias Flores Silva, el Jardinero –presunto sucesor de Nemesio Oseguera Cervantes el Mencho– y su operador financiero, César Alejandro N. el Güero Conta.
También consigan presiones sobre las comunidades no sólo por sus recursos naturales, sino por el pago de cuotas del presupuesto directo que ejercen.
La violencia contra las comunidades indígenas en Michoacán ha venido escalando en las últimas semanas, a partir del 6 de mayo, cuando la comunidad de Acachuén, municipio de Chilchota, fue atacada por sujetos armados que ultimaron a dos adultos mayores. Por la noche del 17 de mayo, la guardia comunal de Sevina, del municipio de Nahuatzen, corrió la misma suerte y dos kuarichas (guardias comunitarias indígenas) fueron asesinados.
Las clases fueron suspendidas en Sevina ese lunes y la comunidad se encuentra en alerta. “Hace prácticamente un año ese mismo grupo que está acá en Zacapu, del Cártel, quiso meterse, pero fue en la barricada de arriba. Entonces intentaron querer dominar, pero aquí se juntó la gente, se juntó la policía, no hubo balacera; nada más vieron que había mucho movimiento y se fueron”, señala un hombre que fue autoridad comunal y de quien se reserva el nombre por motivos de seguridad.
Informó que previo al ataque del domingo no hubo algún elemento de alerta específico, nadie había amenazado o amagado a los kuaricha: “Realmente no hay ninguna razón que dijera uno, pues llegaron y quisieron meterse y hubo resistencia, ni hubo un motivo para que hubiera una confrontación, no.
Estimó que puede tratarse de un tema de tránsito, ya que Sevina está en un área central: “por aquí pasan los que van a Pátzcuaro, Cherán, Zamora, y a lo mejor es un área de conflicto para el paso de ellos”.
Bloqueos, privaciones de libertad, enfrentamientos…
El domingo 17 de mayo, en la comunidad de La Cantera, municipio de Paracho, la población reportó la desaparición de diez personas a quienes se los llevó un grupo de hombres armados.
El C5 del Gobierno del Estado informó ayer lunes bloqueos en las carreteras Carapan-Zacapu, a la altura de la comunidad de Acachuén; Jacona-Los Reyes, en la comunidad de La Cantera; San Juan Tumbio-Carapan, en Sevina; Carapan-Cocuho, a la altura de la comunidad de El Coyote; Patamban-San Isidro, aproximadamente a un kilómetro pasando Patamban.
Asimismo se reportaron enfrentamientos armados en las inmediaciones de los municipios de Los Reyes y Charapan, en este último, el ayuntamiento emitió un comunicado a la población y en especial a la comunidad de Cocucho, para mantener la calma, informando que el operativo interinstitucional se mantendrá en coordinación con los tres órdenes de gobierno.
Pavel Guzmán Macario, vocero del Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM), apunta que, en los últimos dos años, han sido cerca de 20 agresiones armadas del crimen organizado a los pueblos indígenas en el estado. Los más recientes en Sevina, Acachuén, Cherán, Santa Fe de la Laguna y Ocumicho.
Apunta que en el caso de Sevina, es la segunda vez que sufre agresiones en los dos últimos años. En la primera, hubo compromiso directo del Alfredo Ramírez Bedolla para la instalación de una Base de Operaciones Interinstitucional en la comunidad, el cual refrendó hace dos meses durante una reunión con el Consejo, sin que hasta el momento “haya cumplido con su palabra”.
Lo que hace el gobierno del estado solamente es administrar los problemas hasta que se van enfriando; no cumplen con los acuerdos. También se acordó que se iban a acelerar los procesos de capacitación y certificación de las rondas comunales, pero siguen a paso de tortuga. Se acordó que se iba a armar, pero cerca del 40% siguen sin armamento. Además, el gobierno sólo reconoce a 50 rondas comunales, de los pueblos con autogobierno, el resto de las 450 comunidades indígenas en el estado no tienen ese reconocimiento.
Autoridades comunales de Acachuén reportan a Proceso que tras el ataque sufrido el 6 de mayo, el gobierno estatal sigue sin hacer acto de presencia en la comunidad. “No estamos a salvo; en los primeros días vino la Sedena (Secretaría de la Defensa Nacional) en ratos, vino a dar rondines, pero después de tres días ya no los hemos visto”.
Y reprocharon que “a la hora de los problemas, ya como que se hacen que no ven, que no escuchan, es el caso de este gobernador en turno que tenemos aquí en Michoacán, que nomás no quiere venir a escucharnos y parece no importarle la comunidad, parece no importarle el estado”.