Educación
Universidades frente al reto de la IA: 44% de tareas en el mundo ya se hacen con algoritmos
Dorota Zawistowska, líder de la plataforma educativa Coursera, la falta de marcos normativos deja a las universidades en un vacío frente a la IA, y aunque en México 69% de los alumnos dice que ha mejorado sus calificaciones, a 43% le preocupa el fraude académico.CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- Mientras instituciones educativas discuten códigos de ética y lineamientos ante la irrupción de la inteligencia artificial (IA) en aulas, se reveló que el 44% de las tareas académicas universitarias a nivel mundial ya se realizan con apoyo de algoritmos.
En contraste, apenas el 27% de los docentes confía en su capacidad para detectar si un trabajo fue elaborado por un estudiante o generado por un sistema automatizado, de acuerdo con un reciente informe de la empresa Coursera.
En entrevista con Proceso, Dorota Zawistowska, líder de la estrategia regional para América Latina en Coursera, describe un sistema educativo global atravesado por tensiones complejas. El 54% de la comunidad académica considera que usar IA para tareas es "hacer trampa", pero cuatro de cada cinco estudiantes aseguran que sus calificaciones han mejorado gracias a estas herramientas.
La velocidad del avance tecnológico ha dejado a las universidades en un vacío normativo. Pese a que el 71% de los docentes utiliza la IA con frecuencia para aumentar su productividad, la respuesta institucional no está a la altura: sólo el 26% de las universidades en el mundo cuenta con una política formal sobre su uso.
Para Zawistowska, esta falta de marcos regulatorios no es sólo un problema de gestión, sino el resultado de una transformación inevitable. "Las instituciones suelen ser un poco más lentas para adaptar las cosas y cambiar sus políticas internas", admite, señalando que la escala del cambio actual es más rápida que cualquier adopción tecnológica previa.
Hay optimismo en la IA, pero miedo al fraude
Si bien en México el 69% de los encuestados considera que la IA ha mejorado sus calificaciones, éste es el porcentaje más bajo entre el resto de los países analizados, como Estados Unidos, India, Reino Unido y Arabia Saudita.
Al mismo tiempo, el 43% de los mexicanos expresa preocupación por el incremento del fraude o plagio académico, y un 40% advierte sobre la posible reducción de la interacción humana en el proceso educativo.
En la actualidad, México se posiciona como el mercado más importante para Coursera en América Latina, con más de 7.5 millones de usuarios, y aunque la empresa ve al país con un compromiso "muy importante" y una oportunidad para cerrar brechas de habilidades, el 56% de la comunidad universitaria considera que el sistema educativo mexicano no está preparado para el desafío que representa la IA en aulas.
Pilar Durán, especialista de la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), advirtió a finales de 2025 que el "mal uso" de la IA está provocando una disminución en la actividad cerebral, traduciéndose en una pérdida de pensamiento crítico y curiosidad.
De acuerdo con la académica, la automatización del proceso desplaza el esfuerzo mental, debilitando habilidades esenciales, como la escritura a mano, que es una herramienta clave para el aprendizaje profundo.
A este escenario se suman las secuelas de la pandemia, con modelos educativos basados en pantallas que han reducido la capacidad de concentración y retención, generando una dependencia creciente de soluciones inmediatas.
Coursera y su “oportunidad extraordinaria”
Pese a estos riesgos, plataformas educativas como Coursera han decidido tomar la tecnología como una aliada estratégica. Para Zawistowska y Marni Baker Stein, directora de Contenidos de la empresa, la IA no es una amenaza, sino una "oportunidad extraordinaria" para democratizar el acceso al conocimiento y ofrecer una personalización que los modelos tradicionales no alcanzan.
“Esto representa una oportunidad para poder avanzar hacia enfoques más integrales, y el rediseño completo de las evaluaciones pedagógicas. Pero no solamente requerimos estas herramientas tecnológicas, sino también estrategias institucionales sólidas para enfrentar el fraude y el plagio”, señala Zawistowska.
La compañía ha reconfigurado sus programas mediante alianzas con ChatGPT, lanzando herramientas como Coursera Coach (un asistente virtual para retroalimentación inmediata) y Course Builder, que permite a docentes crear cursos personalizados a escala masiva. Incluso han implementado el "Juego de Rol" con personajes de IA para desarrollar habilidades laborales prácticas.
Respecto a la integridad académica, Zawistowska sostiene que la solución no es la prohibición:
“Más que prohibir, se trata de enseñar a usarla de forma ética. La clave es definir el uso adecuado. Las instituciones deben establecer políticas transparentes que distingan entre el apoyo legítimo y el uso informal en nuestra era digital”, indica.
Coursera reporta haber logrado una reducción del plagio del 90% en ciertos procesos mediante medidas de integridad basadas en la misma IA, enfocándose en evaluar el proceso y el pensamiento crítico más que el resultado final.
El título universitario
La revolución educativa impulsada por el algoritmo está reforzando cuestionamientos sobre el título académico tradicional. El informe advierte que casi dos tercios (65%) de los docentes y estudiantes temen que la IA no regulada perjudique el valor de este documento.
Coursera, que ya colabora con más de 375 universidades e instituciones líderes (incluyendo la UNAM, la Universidad Autónoma Metropolitana [UAM] y el Tecnológico de Monterrey), busca que la IA actúe como un "socio de pensamiento".
El futuro académico, de acuerdo con Zawistowska, deberá equilibrar la eficiencia técnica con las habilidades blandas humanas, las cuales deben seguirse desarrollando. "Nos tenemos que reinventar", concluye, reiterando una visión positiva ante el contexto actual, donde la habilidad para aprender a adaptarse definirá el éxito colectivo frente a la imparable disrupción del algoritmo.
En México, algunas instituciones comienzan a reaccionar. La UNAM lanzó recientemente un Consejo Coordinador de Inteligencia Artificial para intentar equilibrar la balanza entre la innovación y la protección de la "dignidad humana y la equidad". Sin embargo, estos esfuerzos aún se encuentran en etapas iniciales frente a la magnitud del desafío.
La discusión sigue abierta, porque la IA no sólo está transformando cómo se enseña, sino lo que significa aprender, y en ese sentido, las respuestas que tiene el ser humano todavía son inciertas e insuficientes, lo que habla mucho de su papel frente al avance tecnológico.