Feminismo
México sigue rezagado en igualdad pese a tener una primera presidenta: Patricia Galeana
El Museo de la Mujer, único en América Latina y fundado por la historiadora Patricia Galeana, celebra 15 años como espacio de memoria y reflexión, subrayando que conocer la historia de las mujeres es clave para transformar el presente y erradicar la violencia.CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- “A pesar de tener a la primera presidenta y una Secretaría de las Mujeres, en México nos falta muchísimo por avanzar para tener una sociedad en la cual haya igualdad sustantiva entre mujeres y hombres; y la prueba fehaciente de esto es el altísimo grado de feminicidios y violencia que hay hacia las mujeres”, asegura Patricia Galeana Herrera, una de las historiadoras más reconocidas del país y fundadora y directora del Museo de la Mujer, el único en su tipo en América Latina.
En entrevista con Proceso, la feminista e histórica defensora de los derechos humanos, con múltiples reconocimientos nacionales e internacionales, critica también que en los municipios “falta muchísimo para alcanzar la paridad”, lo mismo que en materia económica, pues según la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) existe un 30% de diferencia salarial entre hombres y mujeres.
Por eso, la catedrática de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, donde estableció la clase “Historia de las mujeres en México”, destaca la importancia del Museo de la Mujer, que el domingo 8 de marzo cumplió 15 años de existencia, pues dice que una de sus funciones es conocer el pasado y con ello ayudar a resolver los problemas de la actualidad, en particular el de la situación de las mujeres en México.
“Podemos tener muchas leyes y es indispensable; también recursos para que toda esta legislación se pueda dar, pero si no hay una educación formal e informal para que se genere este cambio cultural, que se deconstruya esta idea patriarcal de que el hombre es el que manda y la mujer la que obedece y cuando la mujer no obedece viene la violencia, pues no avanzamos. Ése es nuestro objetivo en el museo”, afirma.
Y agrega: “El día que no necesitemos vagones rosas para que las mujeres no sean manoseadas en el Metro, el día que no haya feminicidios, ese día podremos decir que somos un pueblo civilizado”.
Integrante de la Asociación Internacional de Museos de las Mujeres (IAWM), fundada en 2008 en Merano, Italia, reflexiona: “Estamos tejidos de historia. Y la historia nos constituye. El conocer esta historia nos permite comprender nuestro presente y actuar en él. Si nosotros queremos resolver la violencia contra las mujeres tenemos que ver ¿por qué se origina?, ¿cuál es su origen? Y eso está en la historia. Entonces cuando lo entendemos podemos cambiarlo”, asegura.
—¿La presidenta Claudia Sheinbaum ya conoce el Museo de la Mujer, o la secretaria Citlalli Hernández?
—No, fíjese que lamentablemente no. Las hemos invitado. Yo entiendo que su trabajo es de unas responsabilidades inmensas, pero ojalá que un día nos honren con su presencia.
Por lo pronto, en una sala del Museo de la Mujer ya está incluido el hecho de que, el 1 de octubre del 2024, llegó por primera vez una mujer a la Presidencia de la República.
La fundación del Museo
“Me tardé 15 años en fundarlo”, cuenta Galeana, y recuerda que la idea de crear este museo se originó en 1995, cuando la Organización de las Naciones Unidas convocó a presentar proyectos “de cómo enseñar a la ciudadanía sus derechos humanos y cómo defenderlos”.
Ella elaboró su propuesta, que recibió el apoyo de instituciones y personalidades, entre ellos la UNAM y su rector José Narro; el Fondo de Desarrollo de las Naciones Unidas para la Mujer (UNIFEM), la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, el Senado de la República, la Fundación Miguel Alemán, la Asociación de Artistas Lucille Wong, Jóvenes Artistas Conarte, los artistas Esther González, Federico Silva, Francisco Toledo, Frida Hartz, Guillermo Ceniceros, José Luis Cuevas, Martha Chapa y Sebastián.
En 2009, en el Senado de la República se aprobó un punto de acuerdo para crear el Museo de la Mujer. Pero el apoyo decisivo fue de la Federación Mexicana de Universitarias (FEMU), quien acompañó a Galeana a solicitar como sede del museo la casa de Leona Vicario, en la calle República de Brasil, en lo que fue una de las cocheras de la Inquisición y actualmente es el Palacio de Medicina, en el Centro Histórico de la CDMX.
“Sin embargo, no se nos quiso dar. Se dijo que íbamos a hablar de temas prohibidos como el aborto y demás”, recuerda. Desesperada, Galeana y compañía solicitaron apoyo a la UNAM y ésta les facilitó la Antigua Casa de la Imprenta Universitaria, fundada en 1937.
“Tenía mucho sentido que en donde se habían hecho los libros para que toda la comunidad universitaria pudiera tener acceso a obras clásicas a un bajo costo, fuera el lugar donde se albergara al primer Museo de la Mujer”, comenta. Así, el Museo fue inaugurado el 8 de marzo de 2011, en el contexto del Día Internacional de la Mujer, en la calle República de Bolivia #17, en pleno Centro Histórico.
“Invisibilizadas”
“La importancia del Museo de la Mujer es muy grande, porque la historia de las mujeres en el mundo y en México fue invisibilizada por siglos”, asegura la doctora en Estudios Latinoamericanos por la UNAM y Premio Universidad Nacional 2022 en “Docencia en Humanidades, por sólo mencionar una de sus múltiples condecoraciones.
Muestra de esa invisibilización, menciona, fue el censo hecho en una hacienda en el siglo XVIII en la Nueva España: “Ponían cuántos peones había, cuántos kilos de maíz se producían, cuántas hectáreas de terreno tenía, pero no ponían ni siquiera cuántas mujeres vivían en esa hacienda. Hasta ese punto eran invisibles”.
Recuerda que en el mundo se comenzó a estudiar la historia de las mujeres a mediados del siglo pasado, a iniciativa de los historiadores franceses Michelle Perrot y Georges Duby. Fue hasta la última década del siglo XX cuando se empezó a hacer historia de las mujeres mexicanas. “Es la rama más joven de la Historiografía y hay mucho por hacer, con muchas dificultades, precisamente por la falta de registros”, detalla.
Galeana reitera la necesidad de recuperar esta historia: “Cuando las personas la conocen, cobran conciencia de lo difícil que ha sido para las mujeres obtener cada uno de sus derechos”. Entonces, menciona el comentario “más satisfactorio” que ha tenido en los 15 años de existencia del Museo y que ocurrió poco después de su inauguración:
“Es un comentario anónimo que alguien puso en el libro de visitas: ‘Soy obrero, tengo 54 años, de veras que la han tenido difícil las mujeres’. Punto”. Esa frase breve la llenó de satisfacción, porque “es la idea de lo que se muestra en el museo sin decir ‘¡qué barbaridad, mire todos los obstáculos!’. No, no, no. Simplemente, mostrar los hechos para que el visitante, la visitante, llegue a sus propias conclusiones”.
Las salas del museo
El Museo de la Mujer tiene pantallas interactivas, recreación en tercera dimensión, videos y otros elementos atractivos “para las nuevas generaciones”, y menciona que ella hizo todo el guión histórico y la selección de frases que recuerdan la idea central.
Además, hay obras de arte, algunas donadas por los artistas que ayudaron a su fundación y otras hechas ex profeso para el museo, como la “Sor Juana” de la artista plástica Esther González, y una pintura del muralista Guillermo Ceniceros.
Patricia Galeana defiende la autenticidad de este Museo en América Latina, pues se ha convertido en un centro de difusión cultural, con cursos, talleres, conferencias, ciclos literarios, conciertos, exposiciones temporales y permanentes. “Somos el museo que tiene más actividades de los que hay en el Centro Histórico”, afirma orgullosa.
Este recinto cultural tiene 10 salas organizadas por orden cronológico: 1) Equidad, principio universal de armonía, 2) Cosmovisión dual del México antiguo, 3) El marianismo novohispano, 4) Las mujeres insurgentes, 5) Libertad y educación, 6) De maestras a revolucionarias, 7) La ciudadanía de las mujeres, 8) Las sufragistas y el Frente Único, 9) De la revolución feminista al presente, 10) Olas del feminismo. También hay una sala llamada “Del feminismo al tiempo presente” y otra que hace un homenaje a las “sufraguistas mexicanas”.
La directora recuerda la misión principal de este espacio: “Queremos que sea un libro abierto para el pueblo, ésa es la labor de los museos. La difusión de la cultura es una obligación para las que hemos tenido el privilegio de tener una educación universitaria”.
Por último, como parte de la celebración por el 15 aniversario del Museo, menciona algunas de las actividades programadas: exposición de Cintia Bolio sobre “La chamuca”, exposición fotográfica “El caos de la realidad” de Sofía Salgado; conferencias sobre “Memoria feminista”, así como una cronología de los tres primeros lustros del museo, ciclos de conversaciones sobre las mujeres afrolatinas, afrocaribeñas y la diáspora, mujeres “contra el silencio”; presentaciones de libros y ciclos de cine.
Destaca los talleres que impartirán abogadas de la FEMU: “Primeros auxilios ante el Ministerio Público”, “Derecho penal con perspectiva de género” y “Sentencia de derechos humanos nos juzgan a todas”; entre otros.
Las actividades se pueden consultar en la página de internet del museo https://museodelamujer.org.mx