México-Estados Unidos
Comunidades alertan contra el plan de Ebrard sobre minerales críticos
El proyecto “profundiza la subordinación de nuestro país a la política belicista estadunidense”, poniendo en riesgo a poblaciones que se opongan al modelo extractivista, advierten las organizaciones pertenecientes a la Red Mexicana de Afectados y Afectadas por la MineríaCIUDAD DE MÉXICO (apro).- La Red Mexicana de Afectados y Afectadas por la Minería (REMA) alertó que el anunciado “Plan de acción conjunta sobre minerales críticos”, entre Estados Unidos y México “profundiza la subordinación de nuestro país a la política belicista estadunidense”, poniendo en riesgo a comunidades que se opongan al modelo extractivista.
Tras un análisis del Plan dado a conocer por el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, REMA denunció, “enérgicamente, que de llevarse a cabo, provocará la consolidación de territorios sumergidos en zonas de sacrificio”.
Con imágenes del desastre ambiental en el territorio del Ejido de Carrizalillo, en Guerrero, debido a la explotación de minerales por parte de la empresa canadiense Equinox Gold, REMA resaltó que detrás del anuncio de Ebrard está “la preocupación del gobierno de Estados Unidos por mantener su hegemonía mundial y geoestratégica frente a la competencia actual con China, asegurando el acceso y el control de distintos recursos estratégicos, como los minerales mal llamados ‘críticos’, el gas y el petróleo, fortaleciendo así cadenas de suministro que consideraba vulnerables”.
La organización, que reúne a decenas de comunidades que se oponen a la devastación de sus territorios por el extractivismo minero, consideró que la designación de “minerales críticos” anuncia la “construcción de un escenario de excepción, de urgencia bajo coacción de Estados Unidos, con un escenario en México ya habilitado para proyectos designados estratégicos o de interés nacional, tal como ya ha sucedido con el Tren Maya o el litio, mediante agilización de trámites, flexibilización normativa, expropiaciones, militarización”, dejando atrás el discurso de transición energética.
Prácticas devastadoras
REMA cuestionó la defensa de “la soberanía” que ha hecho la presidenta Claudia Sheinbaum, mientras mantiene “políticas, reformas y proyectos de infraestructura (…) que mantienen intacta la explotación del territorio”, recurriendo al renombramiento de las prácticas devastadoras.
Como ejemplo de lo anterior, recordó, están “el re etiquetamiento del fracking, ahora llamado ‘nuevos esquemas de extracción’ en ‘yacimientos de geología compleja’, o llamar los nuevos parques industriales previstos dentro del Plan México (de Enrique Peña Nieto) como ‘Polos de Desarrollo Económico para el Bienestar’, o la aprobación de una Nueva Ley de aguas sin mecanismos para revertir el poder de sectores que la han acaparado”, conceptos de la Cuarta Transformación “que nos muestran que la lógica estructural neoliberal sigue vigente, e incluso reforzada para la entrega y explotación de los bienes naturales y de las personas”.
Contrario a la afirmación de Sheinbaum de que su gobierno no va a “iniciar un proceso de apertura de minas”, REMA evidenció que, de acuerdo a datos oficiales, como la Gaceta Ecológica de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), en 2025 la dependencia encabezada por Alicia Bárcena “aprobó 16 Manifestaciones de Impacto Ambiental (MIAs) de modalidad regional o particular para trabajos de exploración minera, mientras que sólo negó tres durante el mismo periodo”.
Recordaron que durante la Convención Internacional Minera, realizada en noviembre de 2025, Marcelo Ebrard se comprometió a “reanudar exploración a mayor escala en México y otras medidas para acelerar los permisos pendientes, así como acortar tiempos y facilitar la inversión”, mientras que el Informe Anual 2025 de la Cámara Minera de México (Camimex) informó que, entre 2025 y 2029, se tiene contemplado la expansión de 4 minas de oro y la apertura de 15 nuevos proyectos, mientras que en extracción de plata se habla de tres expansiones y 11 proyectos nuevos, así como dos expansiones de cobre y siete proyectos nuevos.
“¿De qué sirve que la Secretaría de Economía ‘recupere’ 200 concesiones cuando representan el 0.89% de las 22 mil 583 concesiones mineras que siguen vigentes en 2025? Con esto reafirmamos que, a las empresas mineras, les siguen sobrando permisos y apoyos por parte del gobierno mexicano para seguir saqueando nuestro territorio”, puntualizó REMA.
Mayor coacción
La organización alertó que la imposición del “Plan de acción conjunta sobre minerales críticos”, significará para las comunidades que se oponen al extractivismo sufrirán mayor “coacción para la imposición de estos proyectos”, la “profundización de la militarización” y un “incremento en la criminalización de los defensores del territorio y a la agudización de la violencia en esos territorios de disputa”.
Al señalar que el Plan “anuncia el avance de actividades de prospección y exploración a lo ancho y largo del territorio”, REMA destacó que la aplicación de “cooperación regulatoria” enunciada para minerales críticos, “pone en riesgo la aplicación del principio precautorio para proteger cuencas hidrográficas, bosques, la salud y la propiedad social ante esta embestida extractivista”.
Para los integrantes de REMA que defienden sus territorios, “esos minerales críticos no existen por sí solos, son parte de nuestros cerros, subsuelos, ríos, territorios y cosmovisiones”.
Agregaron que esos elementos “son parte de la vida de nuestras comunidades que seguiremos defendiendo a través del ejercicio de nuestros derechos de autodeterminación”, por lo que consideraron “primordial” impedir que continúen las negociaciones del “Plan de acción conjunta sobre minerales críticos” con Estados Unidos.