Portugal
Paulinho tranquilizó al equipo de Portugal para asistir a México ante la crisis de inseguridad
"Yo tuve el papel de hablar con mis compañeros, decirles que México es un país seguro", declaró el futbolista que milita en el Toluca.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Ante los temores por la inseguridad en México tras la caída de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Paulinho, delantero estrella del Toluca, tranquilizó a sus compañeros de la Selección de Portugal para que asistieran sin preocupaciones al partido amistoso en la reinauguración del Estadio Banorte, en la Ciudad de México.
Paulinho, quien jugó con sus compatriotas de Portugal el pasado sábado 28 de marzo, reveló a Proceso, que habló con sus compañeros sobre la realidad mexicana, pese a los hechos violentos registrados en Jalisco el pasado mes de febrero.
"Yo tuve el papel de hablar con mis compañeros, decirles que México es un país seguro", declaró el futbolista. “Obviamente que lo que pasó allá (en Jalisco) no pasa en Portugal, tampoco en Europa, pero no es una cosa diaria o que pase regularmente. Yo hablé con ellos y los tranquilicé", añadió.
Asimismo, el jugador lamentó que México "se venda mal" al exterior, ya que es un país "maravilloso" con "cosas increíbles. Pero la gente solo habla de lo que pasó y yo hice mi papel, hablé muy bien de ustedes y los jugadores estaban muy bien desde el principio".
Tensiones por inseguridad de cara al Mundial
Las inquietudes de los aficionados locales y extranjeros sobre la inseguridad en México ante el Mundial 2026, se incrementaron tras el 22 de febrero de 2026, cuando una operación de fuerzas federales en Tapalpa, Jalisco, culminó con el abatimiento de Oseguera Cervantes, el narcotraficante más buscado por México y Estados Unidos.
El operativo, que contó con información clave de inteligencia y coordinación con agencias estadunidenses, puso fin a años de persecución contra el líder del CJNG, por quien se ofrecía una recompensa de hasta 15 millones de dólares. El enfrentamiento ocurrió en un inmueble de una zona exclusiva de Tapalpa, donde tras su muerte, se hallaron desde narconóminas que detallaban pagos a sicarios y autoridades, hasta objetos religiosos que revelaban la devoción del capo.
Tras la operación, se desató una ola de violencia generalizada en al menos 20 entidades del país. Bloqueos carreteros, incendios de comercios y enfrentamientos fueron la reacción inmediata de las células del cártel ante la ausencia de su líder, afectando estados como Jalisco, Michoacán, Colima, Guanajuato y Tamaulipas.
A pesar de los ecos de la violencia en el país, la inauguración del Estadio Banorte se llevó a cabo bajo un fuerte dispositivo de protección. El inmueble, que enfrentó retos logísticos y críticas por los fallos en su remodelación, fue blindado para garantizar un buen espectáculo deportivo y fomentar la imagen de un México seguro y listo para albergar la Copa Mundial 2026.