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Árboles, resistencia del equilibrio ecológico en la CDMX
Desde 2007, el concurso “Centinelas del Tiempo” ha fungido como un ejercicio para promover el aprecio por los árboles majestuosos a través de la lente. A lo largo de su historia, el certamen ha recibido más de 30 mil fotografías y ha contado con la participación de más de 6 mil concursantes.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Ignorados en medio del caos capitalino, los árboles de la Ciudad de México resisten como pilares de un equilibrio ecológico cada vez más frágil. En una urbe donde el paisaje natural se diluye entre la saturación, la fotografía emerge como una herramienta para visibilizar y percibir a estos seres vivos no solo como fondo, sino como testigos de historia y vida.
Este 22 de abril, se abrió la convocatoria para el concurso de fotografía “Centinelas del Tiempo 2026”, una iniciativa de la asociación Reforestamos México que apuesta por la imagen, más allá del arte, como un acto de resistencia, conciencia y testimonio natural.
Para la mayoría de los transeúntes, un fresno, un ahuehuete urbano, u otras especies similares, son meramente parte del paisaje, un objeto estático. Sin embargo, la bióloga Karime López Díaz, especialista de la organización Audubon Latinoamérica, explicó que los árboles son el hogar de incontables especies. “Podemos ver un mismo árbol y, mientras algunos ven figuras o raíces, otros vemos aves y las interacciones que ahí suceden”, comentó a Proceso.
De acuerdo con la experta, el árbol en sí mismo es un ecosistema. Proteger un ejemplar majestuoso es resguardar todo lo que en él encuentra refugio, desde insectos hasta aves migratorias que dependen de estos nodos para sobrevivir.
“La fotografía es una de las herramientas más importantes en la comunicación sobre la protección de la biodiversidad, porque voltea a ver donde muchas personas no (...) y puede despertar el interés. Lo visual siempre es un gran elemento”, sostuvo.
Reforestamos México: más de dos décadas de gestión forestal
Detrás de este concurso se encuentra Reforestamos México, una asociación civil con más de 23 años de experiencia cuya misión es asegurar más y mejores bosques para el desarrollo sostenible. Además de la plantación de árboles, su labor implica una gestión integral del territorio.
De acuerdo con los registros, en 2025 lograron certificar más de 96 mil 700 hectáreas bajo estándares de manejo responsable y plantaron 295 mil árboles en diversos municipios del país.
Cristóbal Rodríguez, coordinador de proyectos de diseño en Reforestamos, explicó que la organización busca fortalecer el arbolado tanto en áreas protegidas como en la urbe. "Estamos en una lucha constante por la restauración y el mantenimiento, especialmente este año en zonas urbanas para darles fortaleza", dijo a este medio.
La asociación ha tenido convenios con la Comisión Nacional Forestal (Conafor) y la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), bajo el entendido de que la conservación es una tarea colectiva.
La fotografía hace visible lo invisible
Desde 2007, el concurso “Centinelas del Tiempo” ha fungido como un ejercicio para promover el aprecio por los árboles majestuosos a través de la lente. A lo largo de su historia, el certamen ha recibido más de 30 mil fotografías y ha contado con la participación de más de 6 mil concursantes.
El fotógrafo Gabriel Roux, con más de tres décadas de trayectoria y embajador de la marca Nikon, ha sido jurado del concurso en diversas ediciones. Para él, la fotografía hace visible lo invisible. “Lo que no se ve, lo que no puedes saborear con la vista, no enamora”, afirmó Roux a Proceso. En este caso, el poder de la imagen reside en su capacidad de conectar emocionalmente a las personas con seres vivos que han estado ahí por siglos, pero que suelen pasar desapercibidos.
El concepto del concurso es la figura del "Centinela". Se les llama así a los árboles majestuosos porque son testigos del tiempo, seres longevos que han vigilado silenciosamente los cambios ambientales y la historia de México. Pero este año, la convocatoria introduce una nueva mirada: los fotógrafos como "Centinelas de los Centinelas". Ellos son quienes, a través de su registro, resguardan la existencia de estos árboles en la memoria colectiva.
Los interesados en el certamen tendrán hasta el 25 de agosto para registrar sus obras en la página https://centinelasdeltiempo.org/. Se concursa en tres modalidades: árbol silvestre (en entornos completamente naturales), árbol rural (en convivencia con comunidades y agricultura) y árbol urbano (dentro de las ciudades).
En la categoría silvestre, el primer lugar recibirá 60 mil pesos. Para rural y urbano, el primer premio es de 30 mil pesos. Las fotos deben ser a color, inéditas, originales y tomadas en los últimos cinco años. Para más requisitos, se recomienda visitar el sitio web de la asociación.
El vínculo entre territorio y vida
Como señaló Cristóbal Rodríguez, la fotografía es el testigo que evidencia la importancia de estos seres vivos. Los árboles conectan la vida y el territorio; son los pilares desapercibidos que sostienen la biodiversidad y la salud en urbes cada vez más asfixiantes.
En ese sentido, la cámara también se convierte en un puente entre la ciudadanía y su entorno. Al hacer visibles estos ecosistemas cotidianos, la fotografía no solo los documenta, sino que invita a reconocer su valor y asumir la responsabilidad compartida de su conservación. En la Ciudad de México, donde todo va a prisa, detenerse a mirar un árbol es un primer paso para protegerlo.