Cine
Se crearon 141 películas y 66 series durante 2025: presentan Anuario Estadístico de Cine Mexicano
El volumen de 398 páginas presenta en cifras lo que se produjo, exhibió y se vio en cuanto al cine y series de ficción y documental en el país.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2025, elaborado y editado por el Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine), presenta en cifras lo que se produjo, exhibió y se vio en cuanto al cine y series de ficción y documental en el país.
El volumen de 398 páginas fue presentado por Daniela Elena Alatorre Benard, directora del Imcine; Rosario Lara Gómez, coordinadora del equipo de investigación del Anuario, y Hugo Lara Chávez, director, guionista, crítico e investigador de cine, en la Cineteca Nacional de Xoco.
La productora y directora de documentales Alatorre Benard subrayó que “el cine es memoria, identidad y encuentro, además, es una forma de mirarnos como país”. Siguió:
“El Anuario es esa herramienta que nos permite analizar ese presente y proyectar nuestro futuro. Es una publicación que da cuenta de esta red viva que sostiene a la cinematografía y al audiovisual en México. Las páginas del Anuario dan cuenta de su vitalidad, diversidad y también de la complejidad de los procesos que lo hacen posible. Además, nos permite mirarnos como comunidad y reconocer esa energía creativa de quienes la integran.
“Una comunidad que participa, que cuestiona, que propone y que construye. Celebramos con especial entusiasmo la edición número diez y seis del Anuario. Llegar aquí no es un camino solitario. Contamos con aliados invaluables como el INEGI que desde hace una década colabora con la cuenta satélite de la cultura para dimensionar el impacto económico de nuestra industria. Este volumen es fruto del rigor del equipo de investigación del Imcine”.
Añadió que uno de los principales objetivos del Anuario… “es ofrecer información pública que fortalezca al sector y reconozca el trabajo de quienes lo integran en los diversos ámbitos que componen el quehacer fílmico, desde la formación, por supuesto, la producción, la distribución y la exhibición, y la circulación de cine mexicano que sucede digamos en distintos espacios alrededor del país”.
Lara Chávez, igual fundador de la página de internet de cine Corre Cámara, acentuó:
“El Anuario… viene a ser nuestro almanaque de cabecera para los que estamos dentro del cine. Llegamos a la edición número dieciséis. Son dieciséis años de trabajo ininterrumpidos a través de distintas administraciones, cambios de gobierno, cambios de funcionarios, crisis sanitarias, transformaciones tecnológicas y modos efímeros. En este escenario, el Anuario… ha sabido volverse imprescindible. Es la herramienta clave para quienes nos dedicamos a la investigación, el análisis, la docencia o simplemente a la curiosidad por informarnos sobre el cine mexicano.
“Nos permite entender dinámicas, detectar inercias, celebrar avances y lamentar retrocesos, con datos en la mano. En mi caso el Anuario… ha sido de consulta constante para artículos, libros y ensayos. Destaco entre distintas cualidades que tiene dos en particular. Primero ofrece una visión panorámica sobre todo el ecosistema audiovisual en México. Y segundo, permite clavar la lupa en detalles significativos: la producción de un estado, el comportamiento en las plataformas, la participación de las mujeres, la presencia indígena, los festivales, la televisión pública, la formación escolarizada y no escolarizada, es en suma una radiografía en movimiento”.
Subrayó que en el 2025 se contabilizaron en México 351 programas educativos con validez oficial enfocados en cine y audiovisual. Desde bachillerato de grado hasta doctorado. Se impartieron en 149 instituciones de nivel medio superior y superior, distribuidos en diferentes campos a lo largo y ancho del país, con excepción de Colima y Tlaxcala. Especificó:
“Significa que dos estados no tuvieron un programa de formación cinematográfica. Igual, significa entre varias cosas que el talento si nace allá debe emigrar, y la emigración no es mala en sí misma, pero revela una asimetría. El 83% de la oferta formativa es impartido por instituciones privadas y sólo el diecisiete por públicas. Aquí el dato revela que la educación pública en cine es minoritaria, lo que implica un filtro de clases posiblemente. Estudiar cine es todavía un privilegio”.
“Estabilidad no es estancamiento”
Según el Anuario, se registraron el año pasado 235 largometrajes mexicanos en proceso de producción, 40 en rodaje o con rodaje terminado, 54 en postproducción y 141 terminados. Entre estos últimos, algunos aún sin estrenar, y otros ya fueron presentados en festivales nacionales o internacionales.
Lara Chávez especificó sobre los 235 largometrajes:
“Es una cifra que mantiene el promedio de los últimos años. Y estabilidad no es estancamiento, mantener el ritmo de más de dos centenarios de películas en proceso cada año es un logro, pero aquí el desafío no es sólo producir, sino que estas películas lleguen a las salas y sobre todo a los espectadores. Algo que es el debate eterno sobre el cine mexicano”.
Recalcó:
“De los 235 largometrajes, 52 (22%) fueron dirigidos por mujeres, y 169 (72%) por hombres. Y 14 codirigidos por ambos géneros. Se registraron 72 mujeres en la actividad de dirección, 90 en guión, 48 en cinefotografía y 154 en producción. El porcentaje de dirección femenina crece lentamente, pero crece. Que seis de cada diez películas dirigidas por mujeres sean óperas primas, indica que hay una nueva generación de cineastas mujeres tomando las riendas. Esto es importante, pero también plantea un reto. ¿Cómo garantizamos que esas directoras nobles tengan carreras sostenibles?”.
Remarcó:
“Hubo dos películas infantiles en todo el 2025. El cine infantil mexicano es un nicho desatendido, por lo tanto una oportunidad también. Si logramos hacer buenas películas para los niños, no sólo formaremos audiencias del futuro, quizás, sino que podremos competir con la oferta extranjera”.
Después celebró:
“Una buena noticia en el Anuario es que fueron casi 18 mil empleados directos en producción, sin contar los empleos indirectos, como catering, transporte y hoteles. Se vendieron 186 millones de boletos en total, de los cuales apenas 9.1 millones fueron para producciones nacionales. Es decir, los títulos mexicanos representan el 22% de la oferta, pero solo el 5% de la asistencia. Este es el dato que suele inquietarnos más entre el público. El 22% de los títulos que se estrenaron son mexicanos, pero sólo atraen al 5%.
“En otras palabras, el público prefiere abrumadoramente al cine extranjero. ¿Por qué? Hay varias razones, no es solo por calidad, porque hay muchas películas mexicanas muy buenas, sino por el marketing millonario, por los horarios, en fin. Justo el análisis del Anuario nos permite sacar conclusiones. Vamos a ver cómo la nueva Ley de Cine y el Audiovisual intentará corregir esto con los mecanismos que se van a implementar. Y se necesita también formar público, generar hábitos, crear una cultura de cine nacional, como se ha comentado muchas veces. Eso toma generaciones, lo sabemos”.
Propuso:
“Y hablando de formación de público, sería interesante, por ejemplo, incluir los libros que se publican sobre cine en México o los sitios especializados y los podcast y programas”.
Se refirió a que la comedia Mesa de regalos, de Noé Santillán-López, fue la cinta mexicana más vista en el país del 2025, con 1.9 millones de espectadores. El título extranjero más taquillero fue Lilo y Stitch, de Dean Fleischer Camp, con 17.3 millones de boletos vendidos. Expresó:
“El cine mexicano no compite en el mismo ring. Las superproducciones de Hollywood tienen presupuestos enormes, como lo sabemos. Este anual estadístico 2025 es el último que se elabora bajo la vigencia de la Ley de Cinematografía de 1992. Una ley que nació en otro mundo. En 1992 no existía las plataformas digitales, el internet apenas daba sus primeros pasos y el cine mexicano estaba por entrar a su peor crisis de público y producción. Treinta y tres años después todo ha cambiado, la tecnología, los hábitos de consumo, las formas de producir, distribuir, ver, bueno, ya no hay ni película en celuloide casi, casi.
“Todavía hay polémicas y discusiones en torno a esta nueva ley y veremos el año que entra probablemente ya los efectos de su aplicación. Por lo pronto el Anuario 2025 será entonces un documento de transición. Al cerrar sus páginas estaremos cerrando también tres décadas de una legislación que se quedó atrás”.
Y exaltó:
“A partir de ahora, los números que registrará el Anuario 2026 y los siguientes tendrán que leerse a la luz de esta nueva ley. En suma, el Anuario Estadístico de Cine Mexicano 2025 es mucho más que un compendio de cifras. Es un hábitat, un espejo, un termómetro. Nos dice dónde estamos para que podamos decidir hacia dónde queremos ir. Nos muestra nuestras luces y nuestras sombras, pero si algo hemos visto es que el cine mexicano es resistente, testarudo y creativo. Hemos sobrevivido a crisis, pandemias y otros obstáculos. Así que los invito a revisar este anuario y analizarlo con calmita. Los invito a discutir sus números, a cuestionarlos y a celebrarlos también”.
Pluralidad y riqueza
Lara Gómez subrayo que a través de las páginas del Anuario “es posible reconocer y analizar los distintos procesos, espacios y personas que dan vida al cine mexicano, desde el surgimiento de una idea hasta su producción, circulación, exhibición y encuentro con los públicos. A lo largo de sus apartados se ofrecen datos e indicadores que dan cuenta de la propia pluralidad y riqueza de la cinematografía nacional de un sector que se construye todos los días con creatividad, trabajo colectivo, colaboración y compromiso”.
Narró:
“Ahí convergen los rodajes, las salas de proyección, los festivales, los espacios, las plataformas digitales, los territorios y las comunidades que sostienen la vida cultural del país. En suma, y bueno, es así que en la décima sexta edición del anuario se presenta en un sentido como un reflejo colectivo del esfuerzo cotidiano que sostiene a esta industria. Con el propósito de ofrecer una herramienta informativa para comprender mejor el presente del cine mexicano, acompañar su análisis y contribuir a su proyección hacia el futuro”.
Manifestó que el año pasado se registraron más de 864 cortometrajes, “es la cifra más alta de los últimos dieciséis años”. En el caso de la circulación alternativa, “se contabilizan los espacios”, son 801, 78% de ellos con entrada gratuita. El mayor porcentaje son centros culturales seguidos de un 13% con cineclubs y la procedencia de los títulos que son exhibidos en estos lugares, el 27%, digo, de acuerdo a la información que nos proporcionaron los propios espacios, es mayoritariamente mexicana”.
Enfatizó que existen 292 festivales de cine, 15% más que el 2024 y la cifra más alta de los últimos 16 años:
“De estos 13% tuvo su primera edición, 11% obtuvo segunda edición y 13% la tercera. Respecto a las plataformas digitales, contabilizamos 32 plataformas digitales, cifra que se mantiene respecto a lo que reportamos el año anterior. También se registraron más de 54 mil largometrajes que están disponibles en los catálogos de streaming.
“Un punto que también destaca es que la década donde más se concentra películas mexicanas que están disponibles en las plataformas digitales, es en la del 2010 que representa el 32%. Esto quiere decir que los títulos que se encuentran disponibles en los catálogos fueron producidos y estrenados a partir del 2010 en adelante. Para los títulos del 2020 representa un 15%”.
En la televisión
El anuario contabiliza también que el año pasado en la televisión pública hubo 7 mil 635 transmisiones de cine mexicano, 3% más de lo registrado en años anteriores. Y respecto al panorama internacional, se registraron 194 estrenos comerciales en el extranjero, un incremento del 12% respecto al 2024, la cifra más alta desde el 2010. También el cine mexicano tuvo una destacada presencia en salas comerciales de 45 países.
Se estrenaron 71 títulos mexicanos únicos en el extranjero, un incremento de 44% respecto a 2024, y el mayor registro desde 2010. Se registraron 173 premios internacionales a películas mexicanas, eso también representó un incremento de 3% respecto al año 2024.
Por último, aclaró que no es una sección nueva, pero se hace más visible la parte de los anexos, donde se incluye un listado de apoyos y estímulos públicos, donde se están mapeando no solamente los instrumentos o mecanismos públicos que ofrece el Imcine para apoyar, fomentar el cine mexicano, sino que también se están mapeando o registrando todas las iniciativas del Estado.
En el Anuario se lee que en el 2025, 66 series se desarrollaron y estrenaron, de las cuales 70% fueron de ficción y 27% documentales. VIX fue la plataforma que produjo más series.
En cuanto a la infraestructura de salas y complejo cinematográficos, informa, que se detectaron el año pasado 934 complejos de exhibición comercial. Es decir, 1.7% menos que en el 2024. Son 7 mil 267 pantallas en total. 25. 51% de las pantallas se encuentran en la Ciudad de México y Área Metropolitana.
En el 2025 se estrenaron en total 429 películas en salas y complejos de exhibición comerciales en México, con un acumulado de 186 millones de boletos vendidos. El cine mexicano registró 93 (22%) títulos, 9. 1, millones (5%) de asistentes y 4% de los ingresos totales. Con respecto a la distribución geográfica, Campeche reportó la menor cantidad de estrenos nacionales, 24, y la Ciudad de México la mayor oferta, 89.
Desde este 14 de abril, se puede consultar el Anuario estadístico de cine mexicano 2025 en https://www.imcine.gob.mx/pdf/anuarios/1bcafc952ab4e0e9.pdf.