Colección Gelman
Curiel de Icaza promete que Colección Gelman volverá a México en 2028
Una de las dudas principales de especialistas, curadores, historiadores del arte y el colectivo “Defendamos la Colección Gelman” es la temporalidad de las obras con declaratoria de Monumento Artístico fuera del país, toda vez que usualmente los permisos se extienden por uno o dos años máximoCIUDAD DE MÉXICO (apro).- La titular de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza aseguró e hizo un énfasis en que la Colección Gelman es de privados mexicanos, “gestionada” por el Banco Santander, y con permiso del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) regresará en 2028.
"La exposición y la Colección tiene que regresar a México cada 2 años, como lo marca la Ley de Aduanas. Es decir, el Convenio Marco suscrito a 5 años es de conservación y supervisión, pero —la Ley de Aduanas lo ha indicado siempre para exportaciones temporales— regresa cada 2 años", dijo la funcionaria.
Una de las dudas principales de especialistas, curadores, historiadores del arte y el colectivo “Defendamos la Colección Gelman” es la temporalidad de las obras con declaratoria de Monumento Artístico fuera del país, toda vez que usualmente los permisos se extienden por uno o dos años máximo, sin embargo, para este caso en particular Curiel de Icaza adelantó que sería por dos periodos de cinco años, el primero de estos en el marco de la actual administración.
Esto a la par de informar que se sumarán dos meses más en el Museo de Arte Moderno (para que se vea hasta julio), “porque queremos que durante el mundial sea una de las exposiciones relevantes y los millones de extranjeros que van a venir a México tengan la oportunidad, así como los mexicanos de ver esta colección”, dijo Curiel.
Ante el señalamiento de los tiempos, comentó:
"Las atribuciones del INBAL tiene suscrito un convenio con la colección para dar acompañamiento técnico y supervisión durante cinco años (lo que queda de la administración del segundo piso de la 4T), para acompañar esos procesos técnicos de supervisión y revisar los permisos de exportación temporal.
“Sin embargo, esto es central, la colección tiene que regresar a México cada dos años como marca la ley de aduanas, es decir, el convenio marco suscrito a cinco años es de colaboración, es de conservación y supervisión, pero la ley de Aduanas ha indicado siempre que para exportaciones temporales es dos años, en 2028, una vez que salga de México porque gracias a los coleccionistas se extiende para que este en el Mundial, y a partir de ahí corre el tiempo.
“¿Qué va a pasar con la colección? regresará en 2028, una vez que salga de México luego de que se extiende en el mundial, ¿dónde se va a presentar se va a anunciar más adelante porque es parte de la gestión y en otros momentos estará regresado. En esa visión nueva de gestión se considera a México para que se pueda ver esta exposición que casi por 20 años no se pudo ver y que está en un momento importante de relanzamiento”.
Es importante señalar que los permisos aduanales indican el regreso cada dos años, aunque ello no implique precisamente que se tenga que exhibir la colección, y muestra de esto es que la Gelman estuvo desde 2010 fuera de México en hasta 30 ocasiones (como la misma Curiel de Icaza señaló en la conferencia), y como parte de esto jamás se vio en el país.
Tras cumplir su periodo en julio de este año en el MAM, la Colección Gelman se mostrará en el Faro Santander del Banco Santander, en España, para inaugurar ese espacio como se tiene previsto.
La relevancia de la colección es tal, que ya habría solicitudes para que viaje –en el marco de la ‘gestión’ de Santander– a los principales museos del mundo en Suiza, Italia, China, Estados Unidos y Medio Oriente.
La Gelman surgió en 1943 cuando Jacques encargó a Diego Rivera un retrato de su esposa, Natasha, y de manera posterior otro retrato pero a Frida Kahlo, a estos se sumaron otros como el óleo ‘Diego en mi pensamiento’ hasta llegar a superar 200 obras, incluyendo 12 Kahlos y 10 Riveras. De Gunther Gerszo llegaron a tener hasta 40, además de obras de Carlos Mérida, David Alfaro Siqueiros, José Clemente Orosco, Rufino Tamayo, María Izquierdo, Leonora Carrington, e incluso un Francisco Toledo de 1972.
Previo a la actual muestra de la Gelman en el MAM, se vio en 2004 en el Centro Cultural Muros de Cuernavaca, Morelos, espacio que financió Costco y Comercial Mexicana hasta 2008, cuando Muros cerró para después convertirse en una sede del Papalote Museo del Niño de la Ciudad de México.
Tras vencerse ese periodo de muestra en Morelos, poco se supo del acervo, aunque en algún momento se ‘barajó’ la posibilidad de que llegara al Museo Dolores Olmedo, a la Torre Mayor del Paseo de la Reforma en la CDMX, la Colección Blaisten, el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey, e incluso del Museo Nacional de Arte (Munal), pero nunca hubo nada.
La alerta sobre la posible disgregación de la colección surgió en 2024 cuando se incluyeron 28 obras de la Gelman en la subasta ‘Modern Days’ en Sotheby’s de Nueva York.
En dicha subasta se vendió finalmente ‘Siqueiros por Siqueiros’ (1939) en apenas 72 mil dólares (1 millón 471 mil 845 pesos mexicanos, una cantidad considerablemente baja estimando que el precio de salida era entre 70 y 90 mil dólares), eso sí, con una referencia en la web de Sotheby’s de que la obra se entregaría en México.
‘Dibujo con pie’ (1946) de Frida Kahlo en 108 mil dólares, que tampoco se alejó de su precio estimado de salida de 100 mil y 150 mil dólares; ‘Phoenix Rides Beetle’ de Leonora Carrington que alcanzó 516 mil dólares, aunque su precio de arranque estaba entre 300 y 400 mil.
Mientras que Retrato de Nazario Chimez Barket, de Emilio Baz Viaud, salió en 204 mil dólares, con arranque de 10 mil. La pieza más elevada fue ‘Paisaje arcaico’ de Gunther Gerzso: con 900 mil dólares, tomando en cuenta que su estimado oscilaba entre 400 y 600 mil dólares.