Bellas Artes

El arte chicano toma Bellas Artes: “Aztlán: el túnel del tiempo”

La muestra “Aztlán: el túnel del tiempo” abre una puerta para que distintas obras y propuestas se alberguen temporalmente en el Museo del Palacio de Bellas Artes. 
miércoles, 25 de marzo de 2026 · 19:09

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Considerada por los curadores como una “deuda histórica”, la muestra “Aztlán: el túnel del tiempo” se encuentra desde hoy en el Palacio de Bellas con obras de 33 artistas y colectivos chicanos en una revisión que aborda lo contemporáneo, lo social, re-interpretaciones del movimiento muralista mexicano, fenómenos irreverentes y algunos elementos de reflexión relativos a la migración. 

El primer piso del “máximo recinto cultural” alberga cuatro secciones con las que buscan dar un recorrido del fenómeno social, resistencia y bi-culturalidad en un contexto muy contemporáneo del chicanismo desde el arte con piezas en mediano y gran formato, principalmente. 

La muestra arranca con una cronología, a manera de introducción, que busca dar orden y poner en el tiempo la estela de las primeras figuras de esa dualidad artística. Luego, cuatro secciones: “East side the stories” (en un juego de palabras con ‘West side stories’, obra cumbre que retrata una parte la vida ‘americana’ y las pandillas en Estados Unidos), “Varrio”, “Desmuralismo” y “Transtemporalidades”. 

El título de la exhibición, cuidadosamente seleccionado, se tomó para hacer referencia a las raíces, a ‘Aztlán’ como el lugar mítico de origen del pueblo azteca, pero con una re-significación hacia la cultura chicana como emblema de memoria histórica y afirmación cultural, según informó el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL). 

“Este concepto hace referencia a los territorios que hoy forman parte del suroeste de Estados Unidos, que pertenecieron a México hasta antes del Tratado de Guadalupe Hidalgo. La re-interpretación de Aztlán surgió como un acto de resistencia del movimiento chicano, consolidando su identidad frente a la discriminación, el racismo y el despojo desde mediados del siglo XIX, y rescatando valores culturales, familiares y ancestrales vinculados a tradiciones mexicanas e indígenas”, según se lee. 

Curada por Rubén Ortiz Torres (artista visual) y Jesse Lerner (cineasta, escritor, investigador), en asociación con Joshua Sánchez, curador en jefe del Museo del Palacio de Bellas Artes, el proyecto contó con la asesoría de Rita González, curadora y jefa del departamento de arte contemporáneo del Los Angeles County Museum of Art (LACMA), según se relató durante el recorrido. 

“East side stories” contempla obras como Act Normal (2025), de rafa esparza; The Breaks (2001), de Juan Capistrán; y Veteranas y Rucas (ca. 1990), de Guadalupe Rosales, ademas de Clunt (2024), de Gabriela Ruiz, esta última presente en el recorrido, quien contó que su obra, creada expresamente para esta muestra, tiene técnicas de fotografía intervenida y cinematografía a partir de un personaje que creó tras un diálogo con la reconocida Paty Valdez, pionera del expresionismo chicano. 

“Varrio” es quizá la sección con mayor énfasis en lo social, la migración, la reflexión y un toque de crítica que sea el que más refleje una liga con el México actual. Varrio con “V” es un caló que alude a la comunidad trabajadora de origen latino; de ahí destaca la obra inédita “Ice Melts” (2025) de Raul Baltazar, que aborda los recientes abusos del Immigration and Customs Enforcement (ICE) a través de pintura, fotografía y video; además de un trabajo de cuatro años de Christina Fernández, realizado entre 1996 y 2000, sobre los talleres clandestinos de confección en Los Ángeles, California, en donde suelen trabajar indocumentados. 

La sección “Desmuralismos” propone una visión del movimiento muralista mexicano pero desde el otro lado de la frontera con obras como “Highways and 

Byways” (2021), 3B Collective; y “2 Foos and a Double Rainbow” (2019) de Michael Alvarez, a partir de reflexiones en la infraestructura urbana como es el caso de “Stencil Señor Suerte” (1969), del reconocido Chaz Bojorquez, inspirado en letreros de propaganda política de Tijuana. 

En “Transtemporalidades” se advierten fenómenos imaginarios, futuristas, y ciencia ficción en diálogo con cosmologías mesoamericanas. En lo visual destaca en medio de la sala, con unos 3x10 metros, aproximadamente, el “Mexica Falcon after Dewey Tafoya” (2024), en la que Rafa Esparza esculpió con adobe una nave espacial híbrida que fusiona los diseños de la“Piedra del Sol” mexica con el "Halcón Milenario” de la saga Star Wars.  

Finalmente, el mural “Al más allá” de 3B Collective, de 4 x 6 metros, colocado en el pasillo principal del primer piso del Palacio de Bellas Artes se ostenta como la máxima representación del chicanismo en el recinto de mármol, realizado con técnicas de esténcil, vinil y serigrafía, muestra a una llanta envuelta en fuego misma que fue detallada por los artistas como la visión de los chicanos en la calle, las autopistas, las vías, como su forma de movimiento, contacto y comunidad. 

“Aztlán: el túnel del tiempo” también tendrá un programa de actividades en el Museo del Palacio de Bellas Artes que inicia esta noche en el marco de la “Noche de Museos” con una charla curatorial a las 18 horas. 

Luego el jueves de 11 a 12:30 horas la mesa “(You gota) Fight for your wall (to paint!)” con 3B Collective (Oscar Magallanes, Alfredo Martinez y Alexa Ramirez) y Rubén Ortíz; luego, de 13 a 14 horas “Performatividades” con Gabriela Ruiz y rafa esparza; y el viernes 27 a las 11 horas “Escultura y territorio” con Rubén Ochoa y Raúl Baltazar; y de 13 a 14 horas la mesa “Memoria, lucha y arte chicano” con las artistas Sandra de la loza y Christina Fernández. 

La muestra “Aztlán: el túnel del tiempo” abre una puerta para que distintas obras y propuestas se alberguen temporalmente en el Museo del Palacio de Bellas Artes. 

 

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