Futbol
Entre el diseño, la afición y el contexto sociopolítico de los Mundiales
Bajo la curaduría de Kevin Moore, la muestra en el Franz Mayer reúne carteles, boletos, balones, uniformes e incluso calzados de algunas leyendas del fútbol, con los que traza un camino de memoria colectiva de los 11 torneos internacionales celebrados en la región.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- De Uruguay 1930 rumbo al Mundial 2026, la exposición “Futbol: Diseñando una pasión” en el Museo Franz Mayer recorre la identidad visual de los Mundiales en América Latina, incorporando el contexto sociopolítico como parte de una narrativa dominada por el diseño.
Bajo la curaduría de Kevin Moore, la muestra reúne carteles, boletos, balones, uniformes e incluso calzados de algunas leyendas del fútbol, con los que traza un camino de memoria colectiva de los 11 torneos internacionales celebrados en la región.

Sin embargo, la museografía también remite algunos momentos históricos atravesados por tensiones políticas que han convertido a los Mundiales en algo más que un espectáculo deportivo: un espacio de protesta y denuncia social.
Un ejemplo de ello es la Copa Mundial de la FIFA Argentina 1978, celebrada en medio de la dictadura militar y señalada por su uso como herramienta de propaganda para desviar la atención de los crímenes cometidos por el régimen.
En la exposición, este contexto se hace presente a través de fotografías de las protestas y la réplica de la frase difundida del Comité por el Boicot de la Organización por Argentina de la Copa del Mundo de Fútbol (COBA, por sus siglas en francés), que denunció las violaciones a los derechos humanos cometidas durante la dictadura de Jorge Rafael Videla.
“Contra la dictadura en Argentina, boicot a la Copa del Mundo 78. No hay fútbol entre los campos de concentración”, se lee en uno de los muros de la muestra.
En la sección de la Copa Mundial Brasil 2014 también se mencionan las manifestaciones contra el gasto público en la infraestructura del evento, lo que evidenció el contraste con las condiciones de vida de la población brasileña.
La museografía exhibe este descontento social mediante fotografías de personas que protestaron en las inmediaciones de los estadios, quienes llevaban pancartas con mensajes como:
“Queremos metros, trenes, autobuses, embarcaciones y hospitales que cumplan con los estándares de la FIFA”.
No obstante, en el caso del Mundial realizado en México en 1970 no se hace referencia al contexto sociopolítico que enfrentaba el país, a pesar de tratarse de un periodo marcado por la masacre de Tlatelolco de 1968.
Como contraste, la exposición recupera el Campeonato Mundial Femenil de 1971 celebrado en el país, que, a pesar de no haber sido reconocido por la FIFA, puso sobre la mesa las brechas de género en el deporte.
A partir de estos elementos, “Fútbol: Diseñando una pasión” se transforma en un espacio para abrir una conversación intergeneracional sobre el significado del juego, al fusionar el fútbol con el diseño y retomar el panorama de los países, aunque no en todos los casos.
“El contexto sociopolítico sí está considerado, justo como contexto, pero también como detonante de diálogos; es decir, que más está pasando además del fútbol. (...) A lo mejor no abordamos del todo el problema (...) pero sí pensamos como los objetos y la situación del desarrollo de un evento de esta magnitud son parte de esa historia”, explicó a Proceso Ana Abad, de dirección de exposiciones.
La exposición “Fútbol: Diseñando una pasión” estará abierta al público en el Museo Franz Mayer a partir del 25 de marzo hasta mediados de agosto.
Esta forma parte del corredor cultural de la Ciudad de México por la Copa Mundial 2026, donde 17 museos ofrecerán 19 exposiciones relacionadas al fútbol.
En esa línea delgada entre la afición y el contexto, la muestra propone una visión más allá de la fiesta mundialista, en la que, de cara al Mundial 2026, el fútbol vuelve a aparecer en un ambiente de tensiones políticas y demandas sociales.