Gerardo Mérida Sánchez

De comandante de tres zonas militares a detenido en EU: la caída del general Mérida Sánchez

El general en retiro forma parte del grupo de 10 altos funcionarios de Sinaloa, incluyendo a Rubén Rocha y Enrique Inzunza, a los que la justicia de Estados Unidos acusa de haber trabajado en colusión con la rama del Cartel de Sinaloa encabezada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera.
viernes, 15 de mayo de 2026 · 12:50

CIUDAD DE MÉXICO (apro).-Con la detención de Gerardo Mérida Sánchez, sucedida el pasado 11 de mayo, las autoridades de Estados Unidos no solo tienen en su poder al otrora titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Sinaloa bajo el gobierno de Rubén Rocha Moya, sino a un general de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) que fue comandante de tres regiones militares entre 2018 y 2022.

Entre 2018 y 2020, el general oriundo de Poza Rica, en Veracruz, quien pasó por la Escuela Superior de Guerra, el Heroico Colegio Militar y el Colegio de Defensa Nacional –donde cruzó un doctorado en Derecho--, tuvo a su cargo la 21ª zona militar, con sede en Morelia, Michoacán; al año siguiente fue nombrado comandante de la 44ª zona militar, con sede en Miahuatlán, Oaxaca, y entre 2021 y 2022 ocupó la comandancia de la 25ª zona militar, con base en la zona metropolitana de Puebla.

Antes de tener a bajo sus órdenes a tres de las 46 zonas militares del país –las cuales responden, a su vez, a los comandantes de las 12 regiones militares--, Mérida Sánchez había sido comandante de mando especial en la Sedena y jefe de la Escuela Militar de Inteligencia, ambos bajo la gestión del general Salvador Cienfuegos Zepeda, durante el sexenio de Enrique Peña Nieto.

En septiembre 2023, el militar fue nombrado al frente de la SSP para sustituir a Cristóbal Castañeda Camarillo, quien había presentado su renuncia; en la toma de protesta del general estuvieron presentes Rubén Rocha Moya y su entonces secretario de Gobierno, Enrique Inzunza Cázarez.

Mérida Sánchez forma parte del grupo de 10 altos funcionarios de Sinaloa, incluyendo a Rubén Rocha y Enrique Inzunza, a los que la justicia de Estados Unidos acusa de haber trabajado en colusión con la rama del Cartel de Sinaloa encabezada por los hijos de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, conocida como "Los Chapitos".

A Mérida Sánchez le acusa de recibir sobornos mensuales de 100 mil dólares de los Chapitos a cambio de proporcionarles “notificaciones previas de las redadas de las autoridades” y de no mandar a detener a sus integrantes. El acta de imputación sugiere que las autoridades de Estados Unidos tienen evidencias de al menos 10 avisos sobre redadas contra laboratorios de drogas.

En días recientes circularon versiones en la prensa según las cuales Mérida estaba negociando su entrega a las autoridades de Estados Unidos para convertirse en testigo colaborador; su detención en Arizona, el pasado 11 de mayo, y su posterior traslado a la cárcel de Brooklyn, parece confirmar los trascendidos.

El suceso no es anecdótico, pues las autoridades de Estados Unidos tendrían, como testigo colaborador, a un general de la Sedena, quien se sumaría al amplio grupo de capos del Cártel de Sinaloa y de otros grupos criminales de México que están negociando con la justicia de Estados Unidos para reducir sus castigos a cambio de entregar sus testimonios, incluyendo señalamientos hacia políticos y funcionarios de México coludidos con la delincuencia organizada.