Cultura

“Tumorrou”, de Alek García, se estrena este fin de semana en México tras ganar en Milán

Ganadora del premio a Mejor Ópera Prima en el Milán Film Fest 2026, "Tumorrou" se estrena este fin de semana en cines mexicanos. Dirigida por Alek García y escrita por Frank Rodríguez, la cinta retrata los conflictos de una compañía juvenil de teatro antes de viajar a un festival en Canadá.
sábado, 28 de febrero de 2026 · 07:00

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– La orientación sexual, desórdenes alimenticios, violencia, lucha por una vocación, identidad, presión social y familiar y el teatro son los temas que se abordan en el largometraje jalisciense Tumorrou, dirigido por Alek García, el cual ganó Mejor Ópera Prima en el Milán Film Fest 2026.

La historia que se estrena este fin de semana en los cines del país la escribió Frank Rodríguez, quien produce y actúa. En entrevista, el cineasta y escritor del texto fílmico aceptan que la cinta es un retrato de la situación de la juventud en México. 

En la trama de 84 minutos una compañía juvenil de teatro amateur se prepara para representar a México en un festival internacional en Canadá. Pero en la noche antes de su partida las tensiones contenidas estallan y el grupo comienza a fracturarse cuando emergen conflictos personales y heridas no resueltas.

El reparto lo componen Nancy Castillo (Renata), Ale Coroa (Jackie), Jared Estrada (Gabriel), Darío Gómez (Santiago), Raquel Jiménez (Isa), Gus Lohera (Francisco), Karen Mariscal (Alicia), Dana Michelle (Andrea), Fernando Orozco (Don Joaquín), Ale Ramírez (Valeria), Elda Rangel (Eliza), Frank Rodríguez (Javier) y Lizette Rodríguez (Mia). 

Rodríguez platica que escribió la película y la filmó hace diez años, pero el material se perdió completamente:

En esa versión yo la había dirigido. Pasó el tiempo y conocí a Alex. Le expresé que contaba este guion y le propuse: ¿por qué no lo hacemos?, sólo con ciertas reglas, que se ruede en siete días. Que tengamos muchas carencias de tiempos, pero que podamos preparar lo mejor posible la película, y él acepto y manifestó que los actores fueran estudiantes de actuación en la vida real y los preparará dos meses con ensayos antes del rodaje. Y Alex entró con toda la construcción de la historia.

Enseguida, García conversa que accedió a filmar porque Rodríguez posee una trayectoria increíble:

 “El proyecto lo vi como una oportunidad de aprender mucho de Frank. Y la historia me gustó mucho cuando vi que había utilizado el teatro como el conductor. Es una excusa para reunir a un grupo de jóvenes. Yo igual inicié en el teatro; entonces, también estaba por ahí ese amor por la puesta en escena, porque al final de cuentas el teatro es un espejo de la vida real. 

“Los jóvenes ahí interpretan a un personaje y cada uno tiene máscaras y secretos. Eso me interesó mucho. Además, deseaba transmitir ese momento en específico de la vida de los chicos y las chicas, donde deben tomar una decisión para trazar el futuro, por eso el título de la cinta, tanto interna como externamente, en este caso el Festival de Canadá, pero también ellos tienen que dar un paso delante dentro de sí mismos para poder avanzar y evolucionar”.

Rodríguez. Producir y actuar. Foto: Cortesía de la producción de "Tumorrou" 

Rodríguez (Guadalajara, Jalisco, 1982) estudió Ciencias de la Comunicación en la UNIVA (Universidad del Valle de Atemajac) y al mismo tiempo Arte Dramático en la Universidad de Guadalajara. Cómo actor ha participado en más de 30 películas.

Sobre los tópicos que se tocan en el filme, Rodríguez expresa que desde hace una década creó la historia y la situación de la juventud no ha cambiado mucho:

Incluso cuando fui joven, hace más de veinte y pico años, era exactamente igual. Muchas de las anécdotas que pasan en el largometraje, como del papá que no quiere que su hijo se dedique al teatro, en realidad es parte de lo que yo viví un poco, los regaños del maestro son regaños que recibí cuando estaba estudiando teatro. Compañeros míos se quedaron en el viaje por las drogas, otros enfrentaban conflictos existenciales. Hubo compañeras que se embarazaron en el proceso en el que iban a tomar la decisión de irse a otro lugar para ser actrices. Todas esas vivencias las puse, y me he dado cuenta que en realidad, al menos en México, los jóvenes no han cambiado mucho, salvo por los celulares. 

García, quien radica en Guadalajara, se formó en Dirección Cinematográfica en Imaginary Spirit Films, producción cinematográfica en el Centro de Estudios Cinematográficos y Guionismo en la Universidad de Medios Audiovisuales. Dirigió el documental Ecos de la historia para el Instituto Mexicano de Cinematografía. Creó los cortometrajes Cristal, Quizás mañana y Camila. Como productor de línea, contribuyó a la producción de los largometrajes Cupida y La bruja del bosque oscuro. Actualmente dirige Roses street, un thriller psicológico.

Conflictos universales

Para García, Rodríguez incluyó en Tumorrou disputas universales “que a nivel sociedad están muy presentes”, como la identidad, la presión social y familiar y la expectativa de género, entre otros. 

Rodríguez interviene de nuevo:

“La cinta tuvo muchas complicaciones desde que decidimos que la regla era filmarla en siete días, nos obligaba que los dos meses de ensayos con los chicos debían ser a rajatabla. Ese fue lo primero. Segundo, en la fotografía es muy importante mencionar a Sofía Félix porque no hay tantas cinefotógrafas en México. Deseábamos que estuviera el ojo de una mujer y se nota mucho en la parte de los personajes que tienen los monólogos en el baño. 

“Otro aspecto es que era poco equipo técnico, pocas luces; entonces, Alex y Sofía hicieron maravillas. Ganó Mejor Ópera Prima en Milán. En Bogotá, Rumania e India le fue muy bien, lo mismo en el Festival de Capri Hollywood. Curiosamente los poquitos festivales que no la aceptaron nos mandaron unas cosas muy interesantes, nos comunicaban: ‘En verdad, he gozado mucho a la película, sin embargo, creo que es más comercial que de festivales’, lo cual nos sorprendió mucho porque pensamos que era lo opuesto. La mayoría de cintas mexicanas desafortunadamente se quedan enlatadas, incluso las que están financiadas por el Instituto Mexicano de Cinematografía, y esta película tan microscópica estará en salas comerciales, lo cual es un logro, pero creo que todo pasó desde que Alex se fue a Bogotá y vio la respuesta de un público que no era mexicano”. 

García. "El teatro es un espejo de la vida real". Foto: Cortesía de la producción de "Tumorrou"

Se le pregunta a Rodríguez ¿cómo es que decidió protagonizar al maestro?

“Primero, por la edad y, segundo, porque yo de repente todavía sigo siendo maestro en algunas universidades cuando la carrera me lo permite. Le hice un homenaje a todos mis profesores de teatro, desde Teresa Rábago, Víctor Castillo y Moisés Orozco, en fin”. 

García cuenta que los actores eran estudiantes de actuación para cine. “Tuvimos la oportunidad de colaborar con una escuela de actuación. Ellos hicieron un primer filtro, ya que conocen bien a sus alumnos, y en el segundo filtro ya estuvimos presentes Frank y yo. Fueron aproximadamente entre 70 y 80; la verdad es que sí fue un poco difícil porque había muchos muy buenos, pero precisamente escoger cuál era el adecuado para cada  personaje fue un ejercicio que hicimos en conjunto”.

Se les comenta que en la historia se ve que el teatro no es valorado, y Rodríguez se adelanta:

He hecho poco teatro, tuve la fortuna, por cuatro años seguidos, de interpretar a Jorge Negrete en una obra de teatro venezolana que era la vida de Pedro Infante y Jorge Negrete, se llamaba Vacaciones en el purgatorio, y viajé por toda América Latina, pero me di cuenta que pese al éxito del teatro, como lo decía Alejandro Jodorowsky, se queda siempre en una voz tan pequeña que sólo lo puede decir la persona que lo vio. Y el cine te hace inmortal, aunque sea una película pequeña o mediana o grande. Entonces me parece muy injusto para el teatro. Por eso también decidimos respetar esa parte del guión, que el teatro fuera el instrumento por el cual los personajes se fueran guiando hacia su punto que es llegar a Canadá.

–Son muchos los personajes, ¿cómo fue trabajar con tantos actores?

Rodríguez específica:

–Tratamos de que no se perdiera el público. Alek propuso en la escena de la fiesta, que dura casi 30 minutos, que hubiera varios planos secuencia. Se cruzaba un personaje con otro para que nunca se volviera cansada la película, deseábamos que fuera ágil tanto en la escuela como en el caso de la fiesta, dos escenarios en la trama.

Apostar por alumnos de actuación. Foto: Cortesía de la producción de "Tumorrou"

Sobre el estreno de Tumorrou desde el 26 de este mes, García manifiesta:

“Tengo experiencia que adquirí al tener una distribuidora que era Homo Sapiens Films, con Manuel Villaseñor. Aprendí de la distribución hace 20 años y ahora con CNMG, con Israel López, tenemos una sociedad, de hecho él es coproductor del largometraje. Esta es la película que abre su línea de producción".

Comentarios