Morelos
Autoridades blindan el Palacio de Gobierno de Morelos previo al 8M
Colectivas feministas cuestionaron el blindaje del Palacio de Gobierno y señalaron que forma parte de una serie de decisiones recientes del gobierno estatal sin perspectiva de género.MORELOS (apro).- Por primera vez en la historia de Morelos, el Palacio de Gobierno, sede oficial del Poder Ejecutivo estatal, fue blindado en su totalidad con vallas metálicas gigantes previo a la marcha del Día Internacional de la Mujer. Activistas criticaron la medida por cerrar el edificio y obstruir la libre manifestación, y señalaron que responde a una estrategia con “sello patriarcal”, al tiempo que responsabilizaron de la decisión a Javier García, jefe de la Gubernatura.
La noche del viernes y durante la madrugada del sábado se observó a personal trabajando a marchas forzadas en el Centro Histórico de Cuernavaca para soldar las enormes vallas de hierro, similares a las utilizadas para resguardar el Palacio Nacional. La instalación generó críticas entre personas que transitaban por la zona, quienes comenzaron a documentar los trabajos y difundirlos en redes sociales, donde también se multiplicaron los cuestionamientos hacia la gobernadora morenista Margarita González Saravia. En algunos comentarios se señalaba que “ni con Marco Antonio Adame Castillo, ni con Graco Ramírez Garrido Abreu, ni con Cuauhtémoc Blanco Bravo se vio un acto semejante”, en referencia a los exgobernadores del estado.
Las medidas se implementaron tras una semana de movilizaciones de estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos por la desaparición y feminicidio de dos de sus compañeras: Kimberly Yoselin Ramos, estudiante de la Facultad de Contaduría, y Carol Toledano Gómez, alumna de Derecho.
La colocación de las vallas ocurre además a unas horas de la movilización del 8 de marzo, cuando miles de mujeres salen a las calles para exigir justicia por las víctimas de feminicidio y desaparición, así como el derecho a una vida libre de violencia.
Ante lo inusual de la medida y las críticas generadas, esta reportera solicitó una postura al gobierno del estado con la finalidad de conocer el objetivo de la estrategia, los motivos que llevaron a tomar la decisión y el monto destinado para la instalación de las estructuras. A través de la Coordinación de Comunicación Social se informó que se emitiría un posicionamiento oficial.
Horas más tarde, el Gobierno del Estado de Morelos difundió un comunicado integrado por siete párrafos. En términos generales, el documento reconocía las movilizaciones del 8 de marzo como un ejercicio legítimo de libertad de expresión y participación democrática, destacaba la importancia histórica de las luchas feministas y la participación de diversas mujeres como motor de transformación social.
El texto también reafirmaba la garantía de los derechos y la integridad de las participantes y hacía un llamado a respetar la protesta, evitando criminalizarla o deslegitimarla.
Sin embargo, pese a su extensión, ninguno de los párrafos hacía referencia a la colocación de las vallas metálicas alrededor del Palacio de Gobierno; el comunicado se centró únicamente en el reconocimiento de la lucha histórica de las mujeres y en la protección de los derechos de las manifestantes.
En paralelo, entre colectivas feministas y los distintos grupos que desde hace meses integran el comité organizador de la marcha del 8 de marzo, el ambiente comenzó a tensarse tras la instalación del cerco metálico alrededor del Palacio de Gobierno. Integrantes de estos colectivos han expresado preocupación por el impacto que la medida podría tener en el desarrollo de la movilización y en el espacio disponible para la concentración final en el primer cuadro de la ciudad.
En entrevista para Proceso, Lorena Mejía, vocera de la colectiva Divulvadoras, cuestionó la decisión del gobierno estatal y advirtió que contradice los acuerdos que previamente se habían establecido con el comité organizador de la marcha.
“Creo que esto que está haciendo el gobierno no es adecuado, no es parte de ese supuesto diálogo al que están abiertos y también creo que nos vulnera a todas las que vamos a asistir a la marcha”, afirmó.
La activista señaló que la instalación de las estructuras podría interpretarse como un rompimiento de los compromisos alcanzados con las organizadoras de la movilización. “Se supone que ya había acuerdos con el comité de la marcha y pareciera ser que los están rompiendo con esta acción”, dijo.
Mejía también expresó preocupación por las condiciones de seguridad para las manifestantes y por el posible despliegue policial detrás del cerco metálico. “No sabemos si detrás de estas vallas va a haber granaderos, va a haber policías, antimotines. No sabemos realmente a quiénes van a poner detrás de aquí y posiblemente puedan accionar en contra de las manifestantes”, señaló.
Advirtió además que el cerco en Plaza de Armas reducirá el espacio disponible para la concentración final de la marcha en el Zócalo de Cuernavaca. “Reduce el espacio que tenemos al finalizar la marcha. Entonces el acomodo cuando lleguemos al Zócalo va a ser de manera distinta a lo que se tenía planeado”, explicó.
Respecto al comunicado difundido por el gobierno estatal, en el que se asegura que las medidas buscan proteger el inmueble y garantizar la libre manifestación, la vocera consideró que la prioridad ha sido resguardar el edificio. “Esto solo demuestra que no están abiertos a la libre manifestación. En lugar de protegernos a nosotras como mujeres, solo están protegiendo su edificio”, afirmó.
Sostuvo también que el cerco implica un control del espacio público que podría incrementar la tensión durante la movilización. “Al poner vallas y cercar y tener el espacio controlado, quiere decir que están pensando en cómo van a accionar ellos si se presentan situaciones de iconoclasia”, indicó.
Mejía consideró que las decisiones tomadas en los últimos días reflejan una visión sin perspectiva de género dentro del gobierno estatal. “Estamos viendo que todas estas acciones que se han dado a lo largo de esta semana tienen un sello patriarcal y misógino, machista y todas las etiquetas que le pudiéramos poner”, expresó.
En ese contexto, también señaló directamente al jefe de la Gubernatura. “Ya vimos algunas declaraciones en la semana por parte de Javier García respecto a las manifestaciones y sabemos quién está detrás de la gobernadora aconsejando”, dijo.
Finalmente, llamó a la mandataria estatal a reconsiderar la estrategia y abrir espacios de diálogo con las colectivas. “Le exigimos a la gobernadora que pare estas acciones y que realmente sea abierta al diálogo y que permita realmente la libre manifestación sin este tipo de acciones. Es increíble que sea la primera vez y luego en un gobierno donde hay una mujer al frente”, concluyó.