Corrupción

La Casa Chueca de Noroña: El irregular inmueble que hace enojar a Tepoztlán (Video)

La casa de Noroña en Tepoztlán, valuada en 12 MDP, carece de registro catastral y no paga impuestos. Adquirida irregularmente en tierras comunales inalienables, viola normas ambientales y ha provocado el rechazo de la comunidad que exige su restitución.
sábado, 30 de agosto de 2025 · 06:00

TEPOZTLÁN, Mor (Proceso).– Al margen de que cumpla con los requisitos ante el Comisariado de Bienes Comunales, como han señalado los propios comuneros, si Gerardo Fernández Noroña “quiere ser un ciudadano y senador políticamente correcto, debe pagar predial y servicios municipales”, asegura el alcalde de Tepoztlán, Perseo Quiroz Rendón. 

La advertencia es un reflejo más del rechazo que ha detonado en la población local la revelación de la casa del legislador morenista, quien el lunes será remplazado por Laura Itzel Castillo en la presidencia del Senado. Este viernes último, mientras encabeza por última vez la Mesa Directiva, un grupo de personas protestó afuera de su propiedad.

“La Casa del Silencio”, como se le conoce localmente, carece de registro comunal y catastral que respalde la tenencia del predio y de la vivienda, cuyo valor asciende a al menos 12 millones de pesos. Tampoco paga impuestos. 

De acuerdo con Fernández Noroña, esta casa la adquirió por ese monto y la incluyó en su declaración patrimonial ante el Senado.

Proceso corroboró con autoridades del Comisariado de Bienes Comunales y del Ayuntamiento, y en ninguno de los casos ese inmueble está registrado a nombre del senador ni de su esposa, Emma Ocampo Silva.

La Casa del Silencio está situada en los límites de Santo Domingo Ocotitlán y Santo Domingo, concretamente en el paraje de Mozoquilla, a 14.15 kilómetros del centro de Tepoztlán.

Si se observa desde arriba, en un sobrevuelo con dron, se percibe un reducido grupo de viviendas rodeadas de vegetación y árboles. Dentro de la propiedad del legislador destaca una casa grande y un amplio jardín.

Según los datos difundidos en su declaración patrimonial, encontrada en la Plataforma Nacional de Transparencia, la superficie del predio es de mil 201.63 metros cuadrados, con una construcción de 259.93 metros cuadrados. Fue adquirida mediante compraventa el 11 de noviembre de 2024, con un valor de 12 millones de pesos pagados vía crédito, según los dichos del senador.

Quiroz. “No hay registro de ningún bien inmueble cuya posesión esté a nombre del senador o de su esposa". Foto: José Manuel Jiménez

No es fácil el acceso a su inmueble, debido a que se trata de un camino rural, rocoso y lodoso en algunas partes, ya que está en el Valle de Atongo, en las faldas del cerro El Otlayo, que forma parte del Área Natural Protegida del Parque Nacional El Tepozteco. Se localiza justo en el margen de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) 34, que, de acuerdo con el Programa de Ordenamiento Ecológico y Territorial (POET), La Casa del Silencio aún está en la zona en la que se permite el aprovechamiento y preservación, así como ciertos tipos de construcción bajo criterios ambientales.

Sin embargo, se pudo verificar que la casa del morenista cuenta con energía eléctrica, con lo cual viola los lineamientos establecidos por el POET, publicados en el Periódico Oficial Tierra y Libertad del Estado de Morelos. 

Lo que no cuadra

El presidente del Comisariado de Bienes Comunales de Tepoztlán, Félix Cuevas, explicó a Proceso que se realizó una revisión en la base de registros comunales y se verificó que “no cuenta con ninguna constancia de posesión registrada a su nombre (...) ni al de su esposa”.

Dijo que, “desafortunadamente, Fernández Noroña, como sucede con muchas personas que llegan a Tepoztlán, adquirió el predio de manera irregular. Supongo que este predio también se encuentra en esa situación”.

Continuó: “Es muy común que la gente que llega compre con escrituras públicas o contratos privados”, pero desde el 14 de noviembre de 1929, fecha en que se emitió una resolución presidencial, se definieron los límites territoriales para la resolución de terrenos de la exhacienda de Oacalco; al poblado de Tepoztlán se le reconocieron 23 mil 800 hectáreas y, con ello, se estableció que es una comunidad agraria con certeza jurídica.

Es decir, en Tepoztlán toda la tenencia de la tierra corresponde a propiedad social: la mayor parte es comunal y otra fracción es ejidal; en otras palabras, se trata de una propiedad mixta. La propiedad social es “imprescriptible e inembargable”.

Fernández Noroña. Contradicciones por su casa de 12 mdp. Foto: Montserrat López

Un comunero, que pide no divulgar su nombre por temor a un conflicto con el senador, explica:

En Tepoztlán no somos dueños de la tierra, somos posesionarios. Por ello, lo que tenemos son constancias de posesión que son reconocidas por distintas instancias; en teoría, la autoridad encargada de validarlas es el Comisariado de Bienes Comunales o, en su caso, el Comisariado de Bienes Ejidales. 

En términos generales, en Tepoztlán no existe la venta de tierras y mucho menos la emisión de escrituras. Lo que realmente ocurre “es la cesión de derechos de posesión; es decir, cuando alguien dice que compró un terreno en Tepoztlán en realidad lo que adquirió fueron los derechos de posesión sobre ese inmueble”, agrega.

El pueblo tepozteco, históricamente, se ha opuesto a los programas de privatización de la tierra y, por lo tanto, prácticamente hoy en día no existe propiedad privada en el municipio.

¿Y los registros? 

En Tepoztlán la llamada Casa del Silencio, señalada como propiedad del senador Gerardo Fernández Noroña, no cuenta con registro catastral ni con pago de impuesto predial, confirma el presidente municipal Quiroz Rendón. 

Como “no hay registro de ningún bien inmueble cuya posesión esté a nombre del senador o de su esposa, tampoco tenemos registro de pago de impuesto predial ni de contribuciones relacionadas con ese inmueble en particular”, explica.

Reconoce que en el pueblo es sabido que el senador permanece con frecuencia en la localidad.

Tenemos conocimiento de que rentaba o renta una casa en Tepoztlán y se le ve frecuentemente en algunos lugares públicos del municipio. Es decir, sí es sabido que es una persona que se encuentra aquí, aunque no se podría considerar avecindado porque no tengo certeza de que su residencia habitual sea en Tepoztlán.

Consultado sobre las declaraciones públicas de Fernández Noroña, quien aseguró que la propiedad tiene un valor de 12 millones de pesos y que la incluyó en su declaración patrimonial, Quiroz responde: “Conozco esas afirmaciones, pero reitero, en nuestra base de datos no existe registro de ese predio. En todo caso, lo que sí sabemos es que, por lo menos en esa zona, ese predio no está cumpliendo con sus obligaciones fiscales para con el municipio”.

El alcalde subraya que el tema reviste particular importancia porque el inmueble se ubica en un área colindante con unidades de gestión ambiental de conservación. “Tenemos constantemente monitoreada (esa zona) porque existe una presión constante de inmobiliarias y desarrolladores que buscan realizar proyectos en áreas donde no está permitido construir o que se encuentran en los límites de conservación”.

Martínez y Díaz. Recuento de irregularidades sobre el inmueble del senador de Morena. Foto: Jose Manuel Jiménez

Añade que, además, se trata de un área afectada recientemente por incendios: “Por ello estamos supervisando de manera constante cuántas viviendas existen en esa zona, si están registradas o no, y que no se realicen nuevas construcciones fuera de la normatividad”.

El edil aclara que en Tepoztlán no existe ninguna disposición legal que exente del pago de predial a externos. “Eso es un mito. Lo que sí ocurre, por usos y costumbres, es que algunos pobladores originarios de Tepoztlán, que llevan muchos años en posesión de sus predios, no pagan predial. Como municipio, en esos casos no ejercemos acciones coactivas. 

Pero eso aplica únicamente para quienes son parte de la comunidad indígena originaria. Las personas avecindadas o residentes no pueden alegar usos y costumbres para evadir sus obligaciones fiscales”.

En este sentido, expone que Tepoztlán enfrenta una paradoja: “Un gran número de personas con alto poder adquisitivo llega a vivir al municipio, pero no cumplen con sus obligaciones tributarias. Es grave que casi 80% de la recaudación del predial provenga de una sola zona, básicamente del Valle de Atongo, y de muy pocos predios. Falta mucho por regularizar, y además se trata de personas con alto poder adquisitivo, de quienes esperaríamos que cumplieran como buenos ciudadanos”.

Sobre la plusvalía de la zona donde se encuentra el inmueble de Fernández Noroña, Quiroz Rendón dice que “es una zona de alta plusvalía y sabemos que muchas transacciones incluso se cotizan en dólares. Quienes aún vivimos ahí es porque heredamos casas de nuestros abuelos, originalmente para siembra. 

La fachada del inmueble del morenista. Foto: José Manuel Jiménez

“Pero en general, ya son muy pocas las familias originarias que permanecen en estas áreas; nos han ido desplazando”. Este fenómeno de gentrificación ha generado una presión constante sobre los habitantes locales y sobre el uso del suelo en la región.

Violación a disposiciones ambientales

El director de Protección Ambiental y Desarrollo Sustentable de Tepoztlán, Jesús Felipe Martínez Garduño, explica que la zona de la casa del senador de Morena está regulada por Unidades de Gestión Ambiental (UGAs), que establecen coeficientes de ocupación y materiales de construcción amigables con el medio ambiente. 

“En esa área los coeficientes son bajos, de 20%; eso significa que, si el terreno es de mil metros, lo máximo permitido son 200 metros cuadrados de construcción”, detalla.

Sólo por la información que se encuentra en la declaración patrimonial, donde se reporta una construcción con una extensión de 259.93 metros cuadrados, el área de construcción rebasa el parámetro establecido y, con ello, también se estaría violentando el POET.

El funcionario también explica que, al no contar con drenaje en la zona, las viviendas deben utilizar sistemas sustentables. “Se deben instalar biodigestores o incluso sistemas más sofisticados. Además, en lugar de concreto tradicional se recomienda usar ecocreto o incluso adobe, que resulta más respetuoso con el medio ambiente”.

A su vez, el director general de Desarrollo Urbano y Movilidad, Damián Díaz Medina, confirma que la vivienda de Fernández Noroña tampoco aparece en los registros oficiales. “No hemos realizado una inspección oficial. La desconocemos. Lo único que podemos observar es lo que circula en redes sociales, pero no tenemos registro del inmueble y por eso no hemos hecho una medición”.

Reconoce la relevancia del caso: “Coincido en que éste es un caso emblemático. Por eso el llamado es el mismo que hacemos a todos los posesionarios de bienes inmuebles: que se acerquen al ayuntamiento y regularicen sus predios”.

Cuevas. Sin registros del senador Fernández Noroña. Foto: José Manuel Jiménez

El director adelantó que el municipio ya trabaja en la actualización de los instrumentos normativos que no se revisan desde 2009, como el Atlas de Riesgo, el Programa de Desarrollo Ecológico y Territorial, y, finalmente, en el Plan de Desarrollo Urbano. “Es indispensable porque las condiciones en Tepoztlán han cambiado”.

Ambos funcionarios coinciden en que la regularización de predios de alto valor es una necesidad urgente para garantizar tanto la recaudación fiscal como la preservación ambiental en un municipio que enfrenta, al mismo tiempo, presiones inmobiliarias, gentrificación y el desplazamiento de pobladores originarios.

El enojo de los comuneros 

El abogado Carlos Rojas Almazán, asesor de la Comisaría de Bienes Comunales de Tepoztlán, explica que el predio en el que el senador Gerardo Fernández Noroña asegura tener una residencia habría sido adquirido de manera irregular, pues las tierras comunales no pueden ser objeto de compraventa ni de hipoteca.

“Jurídicamente es imposible que exista una escritura pública, dado que hay un título de propiedad de la comunidad. Desconocemos la manera en que él adquirió el predio porque nunca se sometió a la asamblea”.

De acuerdo con el representante legal, la carpeta básica de Tepoztlán —integrada por el plano definitivo, la publicación en el Diario Oficial y la resolución presidencial— acredita que esas tierras son sociales y, por lo tanto, “inembargables, imprescriptibles e inalienables”.

Rojas Almazán considera que tal vez el legislador habría impuesto un gravamen sobre la superficie comunal sin contar con la autorización de la Asamblea General de Comuneros. “Él sólo tiene derecho de uso y disfrute, no de propiedad. No puede hipotecar ni gravar”, insiste.

Manifestación contra Fernández Noroña. Foto: Especial

De acuerdo con fuentes consultadas, se pretende que el caso sea llevado a discusión en la Asamblea General de Comuneros el 7 de septiembre próximo. En esa sesión podría decidirse si se promueve un juicio de restitución del predio.

“Confiamos en el Estado de derecho y en que las leyes se van a respetar. Aquí no se trata de un asunto político, sino de la defensa de las tierras comunales”, concluye por su parte el abogado.

Ayer viernes, comuneros de Tepoztlán protestaron afuera de la casa de Fernández Noroña para exigir la restitución de la propiedad al pueblo. 

Durante manifestación, los inconformes portaron pancartas con mensajes como: “Fuera Noroña de Tepoztlán” y desplegaron una manta con la fotografía del senador acompañada de la leyenda: “Al pueblo lo del pueblo, exigimos que se restituya esta casa al pueblo de Tepoztlán”. 

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