La Casa del Poeta

“La Casa del Poeta López Velarde no pierde el nombre y mantiene la poesía”: Ana Francis

La Casa del Poeta albergó durante muchos años el Café Bar Las Hormigas, donde de efectuaban tremendas tertulias literarias, con música, poesía, etcétera, dedicado a lo que en su momento se llamó café concert.
martes, 9 de junio de 2026 · 20:31

CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Desde el pasado 4 de junio, cuando fue inaugurada la Casa de las Palabras Ramón López Velarde, antes Casa del Poeta, por la secretaria de Cultura de la Ciudad de México, Ana Francis López Bayghen Patiño, empezó una ardua discusión de por qué se le quitaba el nombre del autor de La suave patria y se instalaría un cabaret, que se refiere al género escénico y musical, mas no un local nocturno. 

En entrevista, la actriz, activista, cabaretera, dramaturga, directora teatral y escritora dijo que asume que no se explicó bien. 

“Aquí cabaret posee sentido poético, pero también carga con cierto prejuicio. Está bien, ni modo. Hay que seguir trabajando para quitarle los prejuicios al cabaret. Es nuestra chamba. Aquí el epicentro sigue siendo la poesía. También se reconoce plenamente el legado literario y el valor histórico de la vida y la obra del poeta zacatecano”. 

La Fundación Casa del Poeta, I. A. P.  (Institución de Asistencia Privada) administró el espacio hasta el 2025. El inmueble es propiedad del Gobierno de la Ciudad de México, por lo que la Fundación laboraba con un Permiso Administrativo Temporal Revocable que ya se había vencido desde el 2023. Ese permiso lo renovaba cada 10 años, pero se venció. La dirección General de Patrimonio Inmobiliario no renueva permisos por más de 30 años y a la Fundación ya se le habían otorgado 33 años, por eso el inmueble pasó a la Secretaría de Cultura capitalina.  

La autora de las novelas La primera que camina y Lo que soñé mientras dormías especificó: 

“Se cerró el ciclo de dicha Fundación. De alguna manera, la intención de la Secretaría de Cultura es una renovación necesaria, más acorde con los tiempos, con el entorno de la colonia Roma, que ya tiene también otros lenguajes artísticos, contraculturales, etcétera, pero hubo una confusión que surgió a partir de una publicación en un medio de que la Casa del Poeta se convertiría en un cabaret. ¡Obvio no!”.  

Respecto al museo que existe en esa residencia (declarada monumento histórico y artístico), una recreación, a cargo del escritor Guillermo Sheridan, de lo que se cree pudo haber sido la recámara y el estudio de López Velarde (1888-1921), prosiguió: 

“Es un museo muy chiquitito, realizado con una curaduría de hace años, y vale la pena conservarlo. Y se puede visitar ahora de manera gratuita”.  

Luego se enfocó en las bibliotecas de Salvador Novo y Efraín Huerta que alberga el edificio, que cuentan con alrededor de once mil volúmenes, con contenido literario especializado en poesía: 

“Ese acervo es muy importante y está perfectamente bien conservado. Lo único que estamos agregando es que pueda tener la posibilidad de la consulta gratuita, con el cuidado y la protección que se debe tener con un archivo histórico, obviamente con la asesoría del Archivo de la Ciudad de México, que también está inscrito a la Secretaría de Cultura. La edificación, construida durante el Porfiriato, cuenta con un espacio donde toda la vida se han hecho presentaciones de libros, y la idea es que se sigan organizando presentaciones de libros. La diferencia es que ahora será gratuito para el autor del volumen, claro habrá una curaduría”.  

La Casa del Poeta albergó durante muchos años el Café Bar Las Hormigas, donde de efectuaban tremendas tertulias literarias, con música, poesía, etcétera, dedicado a lo que en su momento se llamó café concert. Y “eso es lo que queremos que se reviva, básicamente, lleva ocho años cerrada; y una de las formas de llamarle café concert en México y a las artes escénicas contemporáneas es cabaret. En la práctica cabaret y café concert es lo mismo. Básicamente ahí fue donde empezó el rechazo, de: ‘Borraron todo y ahora será un cabaret’, y no”. 

En la inauguración del 4 de junio se dio el Primer Premio de Poesía Joven en Lenguas Indígenas Macuilxochitzin a Dewy Scarllet Anastacio Chino por el poemario Palabras dispersas (kjitjjén kjindu).  

-Todo se agudizó porque se creyó que se borraba el nombre del poeta y además se cuestionó que sea Casa de las Palabras, ¿verdad? 

-Sí hay un asunto sensible que tiene que ver con el nombre. Aquí viene la reflexión en la que estamos, es decir, la casa siguió llamándose como la Casa del Poeta. Entonces, tuvimos la siguiente reflexión: ¿Cómo hacemos para que no sea un genérico masculino lo que defina?, porque en el siglo XXI vale la pena hacer ese cuestionamiento. Por eso estamos en Casa de las Palabras Ramón López Velarde o si debe ser la Casa del Poeta Ramón López Velarde. ¡Discutámoslo!, en este momento del mundo, en este momento de la ciudad, en este momento del país, también tenemos que mirarlo desde esa perspectiva.  

En cuanto a la carta de petición publicada en change.org, donde se pide mantener la Casa del Poeta y sus bibliotecas, y proteger el lugar (la autora de la misiva es Claudia Solís-Ogarrio y la han firmado 2 mil 548 personas), López Bayghen respondió: 

“Deseamos que no se pierdan ni desaparezcan sus acervos, sino que se fomenten. Insisto, el 4 de junio no fuimos lo suficientemente contundentes con nuestra comunicación. Vale la pena ahora aclararlo todo. Mi querido amigo Alfonso Suárez del Real (asesor político de la Coordinación de Comunicación Social de la Presidencia de la República) me hizo una anotación importante que tiene que ver con revisar, con el decreto de expropiación, si debe estar fijo Casa del Poeta Ramón López Velarde. Eso lo vamos a revisar.  

“Celebro el foco que se le ha puesto al espacio. Ojalá regresen o vengan al inmueble, para que hagamos muchas mesas de debate, presentaciones de libros, lecturas de poesía y charlas, en fin. ¡Eso es lo más importante de todo!”.  

María de Jesús Muñoz Reyes, directora del Instituto Zacatecano de Cultura, publicó una carta en las redes, donde lamentó la decisión del Gobierno de la Ciudad de México de que “el recinto deje de ser un lugar dedicado a la poesía y al legado del autor de Zozobra”, y que iban hacer contacto, pero López Bayghen señaló que no le mandaron el documento y nadie la ha buscado. 

Aceptó que el sitio albergará la oficina del Fideicomiso para la Promoción y Desarrollo de Cine Mexico (PROCINECDMX) y seguirá ahí la sede de la Bienal Internacional del Cartel en México, Además,  habrá una librería del Fondo de Cultura Económica. 

Finalizó: 

“El diálogo es necesario y fundamental. Discutamos lo del nombre. 

La construcción se halla en muy buena situación. La Fundación la mantuvo bastante bien. Invertimos en ciertas reparaciones, actualizamos cosas que no se habían cambiado hace muchos años, en humedad, en fin”. 

Igual, se publicó un boletín de la Secretaría de Cultura capitalina, donde se lee:  

“Ante la sensible y genuina preocupación de diversas comunidades del gremio de la poesía y vecinos de la colonia Roma, quisiéramos hacer algunas respetuosas aclaraciones. 

“La Secretaría de Cultura de la Ciudad de México aclara que, si bien este recinto vive un proceso de transformación, una renovación necesaria para su crecimiento, modernización y consolidación como espacio cultural abierto e inclusivo para todas las personas, en todo momento el objetivo ha sido claro: mantener la poesía como el epicentro indiscutible de su vida cultural, y preservar su esencia, vocación y tradición, al tiempo que se le abre paso a nuevas propuestas, interlocutores y expresiones contraculturales que enriquezcan sus actividades”. 

Además se agrega: 

“La Casa de las Palabras Ramón López Velarde ha sido y seguirá siendo un espacio abierto a todas y todos los poetas, artistas y gestores culturales de nuestra ciudad”.