fotografía

Paulina Lavista: De la memoria del negativo a la era digital

La reconocida artista de la lente comparte con Proceso el gusto por su exposición “Temáticas en blanco y negro” recientemente abierta en la Galería 526 del Seminario de Cultura Mexicana (SMC), que la coloca en el centro del debate cultural con una revisión de parte de su obra.
miércoles, 10 de junio de 2026 · 10:27

CIUDAD DE MÉXICO (apro).-A sus casi 81 años, la fotógrafa Paulina Lavista atraviesa un momento de "resurgimiento" que ella misma califica de inusitado.  

La reconocida artista de la lente comparte con Proceso el gusto por su exposición “Temáticas en blanco y negro” recientemente abierta en la Galería 526 del Seminario de Cultura Mexicana (SMC), que la coloca en el centro del debate cultural con una revisión de parte de su obra, misma que expone es un trampolín para su regreso al Museo de Arte Moderno en 2027, tras casi 40 años de su última muestra en ese recinto, al tiempo de dialogar en torno a su experiencia como periodista visual en su transición hacia las redes sociales. 

Lavista, con más de cinco décadas de trayectoria y el buen humor que la caracteriza, próxima a cumplir los 81 años (este 18 de junio) reflexionó sobre “Temáticas en blanco y negro”, un proyecto que dijo la tiene fascinada.  

La puesta, curada por Felipe Leal, presidente del SCM, está organizada en cinco temáticas: ‘El teatro de la vida’ (basado en el poema de Sir Walter Raleigh traducido por Salvador Elizondo), ‘Arquitecturas del hombre’, ‘Personajes de la Cultura’, ‘Foto-textos’ y ‘Danza Sacra o Profana del grupo Sankai Juku en Teotihuacán’, en donde se abarcan desde escenas de la vida cotidiana a retratos de intelectuales, hasta la serie documental sobre danza japonesa. En su mayoría son fotos de 11x14 pulgadas montadas en marcos 40x50 cms. 

La muestra destaca por la exhibición de imágenes de hasta 60 años que se conservan intactas gracias a una técnica de amplificación depurada. Lakista, quien se formó en el periodismo dijo que la esencia de esta exhibición es que pone el ojo en la labor ya artesanal del ‘cuarto oscuro’ en la fotografía. 

De hecho hizo especial énfasis en el trabajo que realizó en torno al grupo Sankai Juku en Teotihuacán en 1981, y recordó que durante la filmación de la danza del grupo japonés, para evitar la burocracia del INAH, que exigía permisos especiales para el uso de tripiés y cámaras de formato mayor (como la Hasselblad), Lavista optó por la agilidad de una cámara de 35 mm y apenas tres lentes. Con solo tres rollos, capturó la serie que al día de hoy describe con pasión como pieza clave de su archivo. 

Lavista, ‘Medalla al Mérito Fotográfico’ (2013) y reconocimiento al ‘Tlacuilo de Oro’ del Salón de la Plástica Mexicana, de la que es miembro, habló también sobre su proceso creativo y con especial interés sobre su transición hacia la era digital, especialmente en las redes sociales en donde tras abrir una cuenta en Instagram –apenas a finales del año pasado– ha tenido mayor contacto con amantes de la fotografía y un público más joven. 

—Paulina, ha mencionado que su llegada a las redes sociales ha sido un choque de realidad, ¿cómo ha vivido esta transición al mundo digital? 

–Estoy realmente azorada. Entré apenas el 23 de agosto de 2025 y ya cuento con 26 mil seguidores. Es inusitado que a los 80 años de pronto mis fotos tengan 60 mil vistas. Me asombra y me hace sentir una gran responsabilidad, porque veo que la gente está entendiendo y apreciando mi fotografía de una manera que no esperaba. 

“Esto último me parece interesante, porque me di cuenta que los que me siguen están en cierta sintonía conmigo, sin mayor referencia he publicado algunas de mis fotos favoritas, y curiosamente esas son las que tienen más vistas es una cosa muy simple pero internamente me alegra mucho”. 

—¿Le preocupa la inmediatez tecnológica frente a la permanencia de la fotografía análoga? es un tema muy cuestionado 

—Me preocupa la memoria del mundo. Antes de la era digital, el negativo era la garantía. Ahora, me inquieta saber si los programas que usamos hoy podrán abrirse dentro de 50 años. Por eso insisto en la importancia del negativo para la historia. Aunque hoy uso impresoras digitales para ciertos trabajos, sigo creyendo que el valor de la copia física, de la técnica que permite que una imagen permanezca en el tiempo es simplemente insustituible. 

—¿Considera que las redes sociales han modificado la forma en que se percibe el ‘instante fotográfico’ que usted tanto persigue? 

—El azar y la buena suerte siempre han jugado un papel en mi obra; el estar ahí cuando el momento se presenta. Instagram ha servido como un vehículo de difusión impresionante para que ese ‘teatro de la vida’ que capturé hace décadas vuelva a vibrar. Mi columna "Pie de foto" en El Universal ya hacía ese ejercicio de unir la crónica con la historia gráfica, pero la rapidez con la que el espectador digital reacciona ahora es algo que todavía estoy procesando. 

Lavista también adelantó que está en pláticas para una próxima exposición que se realizará durante el primer trimestre de 2027 en el Museo de Arte Moderno, en un regreso tras casi cuatro décadas de haber expuesto ahí: 

“Ahí expuse en los ochentas en gran formato y tuvo muchas críticas, porque los colegas seguían la línea de Manuel Álvarez Bravo, de exponer la foto en el tamaño fotográfico y les hacía ruido ver una impresión en mayor escala, pero bueno, defendí esa idea entonces y ahora es de lo más común, así que sí me tocó romper esquemas en ciertos momentos”. 

“Ahora estoy preparando algo, aún me falta contestar y tener un diálogo sobre la exposición, pero de realizarse seguramente le dedicaré parte de este año, es un proyecto que sin duda causa emoción”. 

–¡Haría usted el ‘uno-dos’ en materia de exposiciones! ¿que le falta? 

–Mire usted, no lo había pensado así… ¿Qué me falta? un libro quizá, jamás me han editado un libro, tampoco lo he buscado ni le he pedido a nadie, esas cosas también surgen de manera natural. 

“Mucho tiempo he dedicado al legado del acervo de Salvador Elizondo, de su padre que descubrí como un gran fotógrafo, y a mí trabajo, quizá lo del libro ha pasado de largo, creo que sería un buen momento”. 

La mirada de Lavista, cuya trayectoria formó parte de un reciente especial de la revista Vogue México sobre ‘Mujeres que han transformado el arte mexicano’, es testimonio indispensable al día de hoy de la memoria de México.