Tren Maya

Divide a académicos el “Frankenstein arqueológico” del Tren Maya

Mientras académicos del Sindicato del INAH presentaron nuevas pruebas y calificaron de “Frankenstein arqueológico” el traslado de monumentos por el Tren Maya en Campeche y Quintana Roo, el extitular del instituto, Diego Prieto, defendió el salvamento de vestigios como un hecho histórico.
lunes, 23 de marzo de 2026 · 05:00

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Mientras que investigadores del Sindicato Nacional de Profesores de Investigación Científica y Docencia del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) presentaron más pruebas asociadas a los parques arqueológicos en Campeche y Quintana Roo, a los que denominaron "Frankenstein arqueológico"; investigadores del INAH recordaron que las reubicaciones arqueológicas no son nuevas en el país, a la par que Diego Prieto, extitular de esa institución, aseguró que hubo un “salvamento” de los vestigios gracias al llamado Tren Maya.

Las posiciones ocurrieron de manera simultánea. En las oficinas sindicales en la colonia Roma de la Ciudad de México tuvo lugar la disertación“La destrucción y despojo de monumentos arqueológicos. El Tren Maya y el Parque Báalam Tun: una práctica injustificada”, al tiempo que en el Museo Nacional de Antropología (MNA) se desarrolló el programa “La reubicación de Patrimonio Arqueológico en México. Los casos de Quintana Roo y Campeche”, que estuvo subdividida en ocho mesas; la penúltima, con la presencia de Prieto, actual director de la Unidad de Culturas Vivas Patrimonio Inmaterial e Interculturalidad (Ucuvi). Ambas se desarrollaron el 17 de marzo último.

Se trata de una controversia que se inició en febrero último con el encuentro titulado "Seminario Patrimonio Cultural. Antropología, Historia y Legislación” donde se denunció una simulación de parques arqueológicos en Campeche y Quintana Roo, a raíz de hallazgos del Tren Maya, cuyas estructuras fueron desmontadas de sus sitios originales, reconstruidas en otros espacios y alteradas completamente en otros. Una situación que se calificó de "lesa arqueología". 

Los denunciantes fueron Fernando Cortés de Brasdefer, quien desde el sexenio pasado enfrenta una denuncia ante el Órgano Interno de Control (OIC) del INAH por haber denunciado afectaciones del Tren Maya al patrimonio cultural, y Noemí Castillo, arqueóloga, maestra emérita y miembro de la Dirección de Estudios Arqueológicos (DEA); moderó el antropólogo, jurista e investigador de la Dirección de Estudios Históricos (DEH), Bolfy Cottom.  

Cortés enfrenta un proceso en su contra tras denunciar daños causados por el proyecto Tren Maya. Foto: Eduardo Miranda

Cortés de Brasdefer y Castillo denunciaron entonces el desmonte y separación de su contexto original de monumentos que se trasladaron para la construcción de los parques de la Memoria Balaam Tun, en Chetumal (Quintana Roo), y K’awill, en Xpuhil (Campeche), más un tercer edificio cerca del Tren Maya en Escárcega, que constituirían una alteración grave del patrimonio. 

La denuncia caló al interior del INAH, y tras una petición pública de investigadores del sindicato para un debate con autoridades, la parte oficial decidió responder por separado.

Atentado y denuncias

Con el título “La destrucción y despojo de monumentos arqueológicos. El Tren Maya y el Parque Báalam Tun: una práctica injustificada”, investigadores del sindicato, entre ellos de nuevo Cortes de Brasdefer, Fiorella Fenoglio Limón, del Centro INAH Querétaro; y Jesús E. Sánchez, investigador titular C, adscrito a la Dirección de Estudios Arqueológicos (DEA), puntualizaron ‘crímenes de lesa arqueología’, con más imágenes y videos que documentaron parte de lo ocurrido en Campeche y Quintana Roo.

En la disertación que también se transmitió en línea –con presencia virtual del arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma–, se apuntó que el traslado de monumentos atentó contra “la ciencia arqueológica”.

Con imágenes se señaló que la mayor parte de los daños se habrían registrado principalmente en tramos como de la Línea 7 del Tren Maya, que pasa cerca de Calakmul y Escárcega, donde habrían sucedido intervenciones irregulares, traslado de estructuras, destrucción física y modificaciones en vestigios.

La mesa realizada en el INAH. Foto: Niza Rivera

Ahí Fenoglio Limón, además de criticar la labor del Consejo de Arqueología, señaló a los ‘Parques de la Memoria’ como “un Frankenstein arqueológico” que abre la puerta a otros actos en otros sitios del país; mientras que Cortes de Brasdefer recordó que el concepto de reconstrucción se utilizó de manera incorrecta:

Se utiliza el concepto de reconstrucción como si fuera una acción material, cuando en realidad es un proceso analítico y cognitivo. Lo que se hizo fue una mutilación del objeto de estudio.

Mientras que Sánchez externó una preocupación por la falta de transparencia en los procesos y autorización de obras, de ahí que preparen denuncias hacia funcionarios y responsables de los proyectos, entre ellos el anterior director del INAH, Diego Prieto, quien autorizó el salvamento del Tren Maya, y el actual titular, Joel Omar Vázquez, así como otras figuras como la Coordinación nacional de Arqueología, el Consejo de Arqueología, Salvamento Arqueológico la Secretaría Técnica, y la dirección del Centro INAH Quintana Roo.

La “justificación”, de orden federal

Cuando sucedía eso en la penúltima mesa de “La reubicación de Patrimonio Arqueológico en México. Los casos de Quintana Roo y Campeche”, en el Museo Nacional de Antropología, culminaba la intervención de María de Lourdes Toscano Hernández, investigadora del Centro INAH Yucatán, con la mesa ‘La deconstrucción y reubicación del patrimonio arqueológico en el marco del salvamento arqueológico’, en el que recordó ejemplos de reubicaciones de corte internacional como los templos de Abu Simbel (Egipto), el Debod en Madrid (España) y el Dendur en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York (EU), así como de estructuras conservadas in situ al costado de carretera o reubicadas en México “cuando el reglamento no era tan estricto” en nuestro país, específicamente en Yucatán y Campeche.

Tras ello, el antropólogo Diego Prieto defendió la labor del INAH frente a las críticas por el salvamento arqueológico en el Tren Maya, y con un tono enérgico en el Auditorio Fray Bernardino de Sahagún, rechazó las “manipulaciones mediáticas que buscan politizar el trabajo técnico” asegurando que el instituto mantiene su solidez e independencia pese a las controversias.

Castillo. Denuncia por daños al patrimonio nacional. Foto: Especial

“Me permito constatar que el INAH es grande y ejemplar hasta en el debate –dijo Prieto–, y mantendrá una postura crítica y analítica. Me atrevo a hablar entre arqueólogos pidiendo disculpa por no ser arqueólogo y afirmando que jamás opinaré de lo que no es propio de mi formación disciplinar”.

Prieto. Defensa de los trabajos arqueológicos del Tren Maya. Foto: Eduardo Miranda

Pero habló de ello, dijo, “porque sé que la arqueología es antropología y que la arqueología y la antropología tienen un conjunto de compromisos académicos, metodológicos, científicos y sociales también que nos permiten hablar como colegas de una misma disciplina o un mismo campo científico que siempre será para la antropología un cambio, un campo integral y unitario”.

Justificó las decisiones institucionales del proyecto Tren Maya y la reubicación de monumentos, argumentando que estas acciones se basan en metodologías rigurosas y autorizaciones legales, sobre lo cual comentó:

Considero que hay un antes y un después en lo que fue el salvamento arqueológico del Tren Maya. Y por supuesto que esto en alguna medida se lo debemos al doctor (Manuel) Pérez Rivas (director de Salvamento Arqueológico). Yo me opongo al trato que algunos colegas le han dado al compañero, no lo merece y por supuesto que aquí podemos discutir y enfrentar ideas, pero no estoy de acuerdo que tampoco ponderemos el inmenso esfuerzo de varios cientos de investigadores.

También destacó que el proyecto Tren Maya permitió lo que describió como un avance histórico en la digitalización de hallazgos y reafirmó el equilibrio necesario entre la conservación del patrimonio y el desarrollo de la infraestructura nacional.

Pérez Rivas realizó una presentación técnico-académica a la distancia sobre la deconstrucción y reubicación del patrimonio arqueológico en el Proyecto Tren Maya. Una presentación como esa no se presentó de manera pública durante el sexenio pasado.

Comentarios