Cultura
ONErpm México: del sello digital al potencializador de creadores
ONErpm México se ha consolidado como un actor clave en la transformación de la industria musical independiente al apostar por un modelo digital, flexible y centrado en el desarrollo integral de creadores.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En poco más de una década, ONErpm pasó de ser una distribuidora digital a convertirse en uno de los actores clave en la transformación de la industria musical independiente en México. Así lo explican Gustavo Gutiérrez, director de A&R de ONErpm México, y Andrés Graff Navarro, director de Comunicación Institucional y Servicios de Marketing, quienes detallan cómo la compañía ha construido un modelo flexible, centrado en el artista —o, como ellos prefieren llamarlos hoy, en los creadores— y adaptado a la velocidad con la que cambia el consumo musical.
ONErpm nació en Brasil en 2010 con una idea clara: facilitar la distribución de música en plataformas digitales cuando el mercado aún dependía, en gran medida, de modelos tradicionales. Desde su llegada a México, la apuesta fue la misma.
“El negocio inicia como una distribuidora digital que buscaba facilitar la operación técnica a cualquier proyecto musical”, explica Graff. Con el paso del tiempo, y al identificar que ese modelo era escalable, la empresa comenzó a incorporar servicios adicionales que respondían a las nuevas necesidades de los artistas.
Aunque hoy ONErpm puede involucrarse en procesos como la producción de álbumes o estrategias físicas, su núcleo sigue siendo lo digital, tanto en distribución como en diseño de campañas y lectura de audiencias.
Adaptarse antes que resistirse
La llegada del streaming no estuvo exenta de dudas, sobre todo en un mercado como el mexicano, donde hace una década el consumo digital todavía generaba desconfianza entre muchos artistas. Sin embargo, la experiencia previa en Brasil y la claridad del modelo permitieron a ONErpm avanzar con cierta ventaja.
“Sabíamos que el camino iba a ser digital”, señala Gutiérrez. Esa certeza se combinó con una filosofía de adaptabilidad permanente, entendiendo que la industria musical ha cambiado radicalmente en los últimos 16 años y seguirá haciéndolo.
Para ambos directivos, la clave ha sido mantener la flexibilidad en los acuerdos, en los servicios y en las estrategias, ajustándose a cada proyecto y a cada momento de la carrera de los artistas.
Tecnología y datos al servicio del desarrollo artístico
Uno de los pilares de ONErpm es ONE System, su sistema de gestión de contenidos y campañas. A través de esta plataforma, los artistas pueden subir su música, monitorear resultados y analizar datos cada vez más precisos sobre sus audiencias.
Lo que comenzó con métricas básicas —reproducciones o visualizaciones— evolucionó hacia herramientas de perfilación avanzada: territorios, edades, hábitos de consumo y comportamiento de las audiencias. Esta información permite tomar decisiones estratégicas no sólo desde la intuición artística, sino también desde la data.
“Es una combinación entre el conocimiento empírico del artista y la información dura”, explica Graff. Una lectura que se vuelve fundamental en un entorno donde el consumo cambia constantemente.
A la par del desarrollo tecnológico, ONErpm incorporó una amplia gama de servicios de marketing: relaciones públicas, manejo con medios, vinculación con plataformas digitales, influencer marketing, producción de contenido, estrategias de redes sociales, desarrollo de audiencias (D2F) y estrategias de video.
Hoy, el video representa cerca del 50 por ciento de los ingresos de un proyecto musical consolidado, por lo que dejarlo de lado no es una opción. En ese sentido, la compañía no sólo distribuye música, sino que acompaña a los artistas en la construcción de narrativas, identidad y presencia digital.
Profesionalizar sin importar la etapa
Uno de los aspectos más visibles del modelo de ONErpm es su capacidad para trabajar tanto con artistas emergentes como con carreras consolidadas. En ambos casos, el enfoque es el mismo: ofrecer herramientas, asesoría y control creativo.
Artistas con trayectorias largas, que han pasado por grandes disqueras, encuentran en ONErpm una alternativa para recuperar autonomía. Casos como el de Beto Cuevas, otrora vocalista de la banda chilena La Ley, han abierto conversaciones con otros músicos que buscan un modelo más flexible y transparente. Algunos de los artistas que actualmente forman parte de la cartera de ONErpm son: Geassassin, Leonardo de Lozanne y Alberto Pedraza.
“La diferencia es que aquí no hay un consejo que decida qué sale y qué no”, subraya Graff. ONErpm se define como una compañía independiente que apuesta por relaciones de sociedad real con los artistas, compartiendo riesgos y objetivos.
Aunque desde fuera podría interpretarse como una “cantera” de talentos, en ONErpm rechazan esa etiqueta. Su roster incluye desde proyectos emergentes hasta artistas con décadas de carrera que buscan reinventarse.
La visibilidad de artistas que comenzaron con pocos oyentes y hoy llenan recintos importantes ha generado una narrativa aspiracional, pero la empresa insiste en que cada proyecto es único y se mide con parámetros distintos.
“No sólo trabajamos con artistas que tienen potencial, también con quienes ya vivieron 20 o 25 años de carrera y quieren ser independientes por primera vez”, señala Gutiérrez.
En México, el hip hop y sus subgéneros fueron el primer gran cimiento de ONErpm. Contar con equipos especializados permitió entender el ADN de estos proyectos y profesionalizar una escena que, con el tiempo, se convirtió en una industria sostenible.
Ese conocimiento se ha extendido a otros géneros, desde el regional mexicano hasta propuestas como el gospel, que hoy muestran un crecimiento notable dentro de la compañía.
Estudios, alianzas y producción personalizada
La evolución de ONErpm también incluye infraestructura y alianzas. La empresa cuenta con un estudio de primer nivel en Guadalajara, espacios de creación de contenido y una red de estudios asociados en Ciudad de México.
Sin embargo, el enfoque no es imponer un modelo único, sino personalizar cada acuerdo según las necesidades del artista: grabación, producción, mezcla, masterización o contenido audiovisual.
El futuro: rapidez, flexibilidad y lectura del consumo
Para Gutiérrez y Graff, el futuro de la industria musical no pasa sólo por nuevos formatos, sino por la capacidad de reacción. Las grandes disqueras ya han detectado este modelo y buscan replicarlo, pero ONErpm sostiene que su ventaja está en haber nacido bajo esa lógica.
“La palabra clave es adaptabilidad”, concluyen. Entender cómo, dónde y por qué se consume la música, reaccionar con rapidez y acompañar a los creadores en cualquier etapa de su carrera es, para ONErpm México, la manera de mantenerse vigente en una industria que no deja de transformarse.