Teatro
Mónica Scapparone y la memoria como acto de resistencia
La obra aborda uno de los episodios más oscuros de la historia contemporánea latinoamericana: el inicio del régimen militar autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, instaurado tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 en Argentina.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El teatro como espacio de resistencia, de memoria y de denuncia. Bajo esa premisa se presenta 24 de marzo de 1976. Argentina, monólogo escrito, dirigido y protagonizado por la actriz y dramaturga argentina Mónica Scapparone, que llegará a la Ciudad de México.
La obra aborda uno de los episodios más oscuros de la historia contemporánea latinoamericana: el inicio del régimen militar autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, instaurado tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 en Argentina. A partir de un relato íntimo y profundamente humano, Scapparone da voz a una mujer desaparecida por la dictadura, quien, desde la memoria, reconstruye el horror vivido tras su secuestro: el cautiverio, la tortura, el parto en condiciones inhumanas y y el robo del bebé a pocas horas de nacer.
Se presentarán os funciones únicas en el Foro Shakespeare os lunes 26 de enero y 2 de febrero de 2026
El monólogo nace como necesidad artística y política, pero también como extensión y, al mismo tiempo, como una condensación de un trabajo previo. Antes de esta pieza, Scapparone escribió la obra “Levantemos los pañuelos”, de 2022, centrada en la identidad, la apropiación de niñas y niños y la lucha de las Abuelas de Plaza de Mayo, donde, además, participan tres personajes.
Sin embargo, al enfrentarse a las limitaciones espaciales de un teatro, decidió escribir un texto unipersonal que condensara ese universo desde una perspectiva visceral. El resultado fue una obra escrita en apenas tres meses y estrenada simbólicamente el 24 de marzo de 2023.
Lejos de los discursos partidistas, Scapparone apuesta por la emoción como vía de acceso a la reflexión. “Cuando cuentas algo que viene de la entraña, el teatro llega”, afirma la dramaturga. Y así lo ha comprobado en su recorrido internacional: la obra ha sido presentada en Italia, Alemania y España, incluso en español, demostrando que el impacto trasciende las barreras del idioma. “El público no solo entiende, sino que siente”, señala.
Uno de los ejes centrales del trabajo de Scapparone es su cercanía con las Abuelas de Plaza de Mayo y su compromiso con la restitución de la identidad de las y los nietos apropiados durante la dictadura. La actriz concibe su obra como una forma de colaboración: cada función es también una oportunidad para que alguien en el público —un nieto, una nieta, un familiar— pueda reconocerse o iniciar una búsqueda. En ese sentido, la memoria no es solo pasado, sino una tarea urgente del presente.
Más allá del escenario, cada función se convierte en un espacio de encuentro y, en muchos casos, de revelación. En distintas ciudades, la actriz ha sabido —a veces solo después de bajar del escenario— que entre el público se encontraban familiares de personas desaparecidas e incluso nietos y nietas restituidos, víctimas directas del plan sistemático de apropiación de bebés implementado por la Junta Militar.
“En Madrid, asistió a la función la esposa de un hombre secuestrado durante la dictadura. En Torino, el día del estreno, una mujer rompió en llanto al final de la obra: había perdido a varios amigos en aquellos años. En Berlín, una espectadora se acercó para contarme que su tío había sido uno de los desaparecidos. Estos encuentros confirman que los genocidios son heridas abiertas, dolores que no se clausuran con el paso del tiempo”, comenta.
La posibilidad de que entre el público se encuentre una persona a la que le fue robada su identidad atraviesa el sentido mismo de la obra. “¿Y si hay uno de ellos acá?”, se pregunta la actriz antes de cada función. Por eso, “24 de marzo de 1976. Argentina” ha sido presentada también en liceos y espacios educativos, donde jóvenes de entre 18 y 20 años no solo se conmueven, sino que investigan, preguntan y elaboran trabajos sobre la dictadura argentina y la labor de las Abuelas de Plaza de Mayo. Para Scapparone, la memoria es también una tarea pedagógica y una forma de resistencia frente al olvido.
Desde esa experiencia histórica, la actriz establece paralelismos con el presente y con los grandes eventos deportivos como el Mundial de 2026, que se celebrará en México, Estados Unidos y Canadá. Para la actriz, estos espectáculos pueden convertirse nuevamente en cortinas de humo frente a violaciones de derechos humanos. Por ello insiste en que la cultura —el teatro, el deporte, los medios— tiene la responsabilidad de hablar, de no callar y de amplificar las voces de quienes no pueden hacerlo.
Recordando que el régimen argentino creó el Ente Autárquico Mundial 78, entidad que se encargó de organizar el certamen mundialista del que Argentina fue sede. Por supuesto, dicha asociación estuvo controlada tanto por militares como por marinos. Dispuso de fondos sin límite alguno. Aunque más allá del torneo, se encargó de costear otro tipo de “necesidades” administrativas.
Por ejemplo, remodeló la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), predio que desde 1924 hasta 1976 fungió como un centro de instrucción técnica y militar. Sin embargo, la nueva dirección gubernamental lo utilizó como el lugar donde cometió indescriptibles violaciones a los derechos humanos.
“24 de marzo de 1976. Argentina” se presenta con un escenario casi despojado, sin artificios ni distracciones. Durante aproximadamente 40 minutos, Scapparone sostiene el relato en soledad, apoyada apenas por un diseño sonoro mínimo que prepara emocionalmente al espectador. La apuesta es clara: que nada se interponga entre la historia y quien la recibe.
A casi cinco décadas del golpe militar, y en un contexto político marcado por discursos negacionistas y el avance de la ultraderecha, la obra adquiere una vigencia inquietante. Para Scapparone, insistir en la memoria es también una forma de educación emocional y política, especialmente para las nuevas generaciones.
“24 de marzo de 1976. Argentina” es un acto de memoria viva, una voz que vuelve del silencio para recordar que el horror existió, que sus consecuencias persisten y que el teatro, cuando se compromete, puede seguir hablando por quienes ya no pueden.
Detalles de las funciones:
? Fechas: Lunes 26 de enero y lunes 2 de febrero de 2026.
? Horario: 20:30 horas.
? Teatro: Foro Shakespeare (Calle Zamora 7, Colonia Condesa, CDMX).