UNAM
Piso 16 UNAM: nueve años profesionalizando el arte y la cultura desde la práctica
Piso 16 UNAM se ha consolidado como uno de los espacios universitarios más relevantes para la profesionalización del sector artístico y cultural en México.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- A nueve años de su creación, Piso 16 UNAM se ha consolidado como uno de los espacios universitarios más relevantes para la profesionalización del sector artístico y cultural en México. Lejos de funcionar como una incubadora tradicional de proyectos, el programa nació con una vocación distinta: acompañar procesos de largo plazo, formar agentes culturales y vincular la academia con la realidad del sector.
“Desde el inicio nos dimos cuenta de que no queríamos hablar de industrias culturales, sino de un laboratorio”, explica Nicol Figueroa Rendón, directora y cofundadora de Piso 16, al recordar el origen del programa en 2017, durante la llegada de Jorge Volpi a la Coordinación de Difusión Cultural de la UNAM. Junto con Julieta Jiménez Cacho, primera directora del espacio, Figueroa impulsó una investigación que dialogó tanto con experiencias europeas como latinoamericanas, pero que terminó por anclarse en las necesidades del contexto regional.
“Rápidamente entendimos que la política pública europea no responde a la realidad latinoamericana. Volteamos entonces a Argentina, Colombia y Perú, donde ya existían manuales de gestión cultural que nos permitieron plantear una base más cercana”, señala.
Del proyecto al proceso
Uno de los rasgos distintivos de Piso 16 es su énfasis en la sostenibilidad y no únicamente en la producción de una obra o actividad concreta. “Hay muchos apoyos que te permiten hacer una exposición, un disco o una temporada de teatro, pero la pregunta es qué pasa después”, apunta Figueroa. El programa, añade, busca nombrar y acompañar el largo plazo: “cómo darle sentido al futuro y a la sostenibilidad económica”.
Bajo esta lógica, Piso 16 adoptó un enfoque pedagógico de aprendizaje activo, que articula teoría, conocimiento empírico y práctica. “No se trata sólo de aprender a hacer un plan de difusión o a facturar, sino de entender cómo eso impacta directamente en el momento específico de cada iniciativa cultural”, explica la directora.
El acompañamiento reconoce que no es lo mismo trabajar con alguien que apenas tiene una idea que con quien ya opera un proyecto en marcha. “Estamos acompañando vidas”, subraya Figueroa, al referirse a la diversidad de trayectorias, decisiones profesionales y modelos de desarrollo que conviven en el programa.
Comunidad, multidisciplina y realidad
El proceso formativo —de carácter presencial y con una duración total de 16 meses— reúne a creadoras y creadores de disciplinas como cine, teatro, literatura, artes visuales, música, así como propuestas híbridas entre arte y ciencia. Este cruce disciplinario genera, según Figueroa, una comunidad de aprendizaje que se nutre del intercambio constante.
“Escuchar cómo alguien de cine resuelve un problema puede detonar preguntas en alguien de teatro o de literatura. No todas las herramientas funcionan igual para todas las disciplinas”, señala.
Aunque la prioridad está en licenciaturas artísticas y culturales, Piso 16 recibe postulaciones de todas las áreas del conocimiento. “Nos han llegado personas de derecho, biología o incluso odontología”, comenta Figueroa. La condición central es clara: que exista una decisión personal y una vinculación real con el sector cultural. “Hoy ya no somos una sola cosa; somos un crisol de posibilidades profesionales”, afirma.
Jóvenes, tiempos y profesionalización
Desde la convocatoria 2025, el programa estableció un rango de edad de 20 a 30 años para su proceso principal de acompañamiento. La decisión, explica la directora, responde al momento de vida, la disponibilidad de tiempo y la intensidad del programa, que implica entre dos y tres tardes a la semana más trabajo autónomo.
Paralelamente, Piso 16 desarrolló otras líneas de trabajo: talleres para futuros profesionales y actividades de actualización dirigidas a personas mayores de 30 años. El objetivo común es la profesionalización del sector. “Reconocernos como agentes culturales económicamente activos implica responsabilidades legales, fiscales y administrativas”, subraya.
En ese sentido, temas como autogestión, contratos, SAT, financiamiento e incluso inteligencia artificial forman parte de la reflexión contemporánea que impulsa el programa.
Cultura, entorno y compromiso social
Las iniciativas acompañadas por Piso 16 también dialogan con problemáticas actuales como medio ambiente, cambio climático, cultura de paz y sostenibilidad, en consonancia con las líneas estratégicas de Cultura UNAM y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
“No podemos dejar de hablar de la crisis del agua, del cambio climático o del entorno que habitamos. Nos interesa cómo el arte dialoga con estas problemáticas”, afirma Figueroa.
Retos, pandemia y permanencia
Mantener la vigencia del programa no ha estado exento de desafíos. La directora reconoce que la comunicación con las juventudes, los cambios en las formas de relacionarse tras la pandemia y los recortes presupuestales han marcado distintas etapas del proyecto.
Aun así, los resultados son contundentes: “El 90% de las más de 150 personas que hemos acompañado se mantienen en el sector artístico y cultural, con mejores condiciones económicas y contentas de pertenecer a él”, destaca.
Para Figueroa, el valor de Piso 16 no sólo está en los contenidos formativos, sino en la red y la comunidad que se construyen. “El boca en boca ha sido fundamental. Que las propias iniciativas hablen de su experiencia vale más que cualquier discurso institucional”.
La información sobre los proyectos acompañados puede consultarse en la sección “Pisoteca” del sitio web de Piso 16, donde se documenta el seguimiento y la evolución de más de 80 iniciativas culturales que han pasado por el programa.
A nueve años de su creación, Piso 16 reafirma su apuesta: profesionalizar el sector artístico y cultural desde la práctica, el acompañamiento y la construcción colectiva de futuro.
Calendario clave
- Apertura: 24 de noviembre de 2025
- Cierre: 7 de enero de 2026, 23:59 h (Hora del Centro de México)
- Inicio del programa: 26 de febrero de 2026