Pemex
La contaminación ambiental de Pemex
Por su naturaleza, la industria petrolera es considerada la más peligrosa del planeta porque el petróleo crudo y sus derivados petroquímicos están considerados por la normatividad ambiental vigente no solo a nivel nacional sino a nivel internacional como peligrosos (tóxicos).CIUDAD DE MÉXICO (apro).-Sabemos que todas las actividades que realiza la especie humana tienen impactos que afectan al maravilloso ecosistema denominado planeta Tierra. Quiero referirme a las dos principales actividades extractivas: la minería y la industria petrolera. La minería es considerada la más depredadora y contaminante, debido a su gran tamaño. En esta ocasión me referiré a la industria petrolera en nuestro país que se realiza formalmente desde 28 de julio de 1889, cuando el doctor Autre e Ignacio Huacuja firmaron un contrato para iniciar las labores de explotación y exploración de rezumaderos de petróleo en el área de Papantla, Veracruz. La expropiación petrolera llevada a cabo por el presidente de la República, General Lázaro Cárdenas del Río, el 18 de marzo de 1938 dio como resultado la fundación de la empresa paraestatal Petróleos Mexicanos el 7 de junio de 1938. Lo que significa que tenemos 88 años sufriendo la grave contaminación del aire ambiente, del suelo y de cuerpos de agua por parte de Petróleos Mexicanos. Probablemente la petrolera más quebrada, saqueada, ineficiente y contaminante del planeta.
Por su naturaleza, la industria petrolera es considerada la más peligrosa del planeta porque el petróleo crudo y sus derivados petroquímicos están considerados por la normatividad ambiental vigente no solo a nivel nacional sino a nivel internacional como peligrosos (tóxicos). Los derrames de petróleo crudo son frecuentes durante las etapas de extracción, refinación y transporte (oleoductos y buques) causando daños graves a los ecosistemas marinos y terrestres. Recordaré muchos (no todos) derrames que Petróleos Mexicanos ha causado en los últimos 50 años. Sin dejar de lado miles de derrames, fugas e incendios registrados en Petróleos Mexicanos de 1938 a 1978.
El mayor desastre petrolero registrado en nuestro país (y probablemente en el mundo) tuvo lugar el 3 de junio de 1979, cuando explotó el pozo exploratorio denominado Ixtoc-1, derramando 140 millones de galones de petróleo crudo en las costas de Campeche. El incendio duró 280 días. Las corrientes marinas dispersaron el crudo hacia las costas de Tabasco, Veracruz y Tamaulipas y hasta de Texas, generando la muerte de especies marinas hasta daños en manglares y ecosistemas costeros. Para ubicar la magnitud de nuestro derrame del Ixtoc-1 comparado con el derrame del barco petrolero Exxon Valdez ocurrido el 24 de marzo de 1989 en Alaska, que chocó contra el arrecife Bligh, vertiendo solamente 11 millones de galones de petróleo crudo en la bahía Príncipe Guillermo. Fue uno de los mayores desastres petroleros, contaminando 2,000 km de costa, afectando la cadena alimenticia, la pesca local (especialmente salmón y arenque) y causando la muerte de unas 250,000 aves marinas, 3,000 nutrias y cientos de focas y águilas.
El derrame de la plataforma Deepwater Horizon sucedido el 20 de abril de 2010, frente a las costas de Louisiana, en Estados Unidos de América de casi 5.0 millones de barriles de petróleo crudo, (pero que gracias a lo recuperado directamente del pozo antes de dispersarse) solamente 134 millones de galones de petróleo crudo terminaron en el mar. El derrame duró 87 días. Ambos derrames tuvieron imperdonables afectaciones a los ecosistemas costeros donde se realiza la reproducción de la fauna marina. Es evidente que el derrame del Ixtoc-1 tuvo gravísimos impactos en la cadena alimenticia de la vida marina, pero desafortunadamente nuestros gobiernos jamás han invertido recursos para cuantificar sus graves daños. No debo omitir el desastre causado por la explosión en la planta de almacenamiento de gas de Pemex en San Juanico en 1984.
De año 2000 al 2024 Pemex registró 10,674 derrames (2,240 del sexenio Vicente Fox donde se derramaron 288,248 barriles de crudo; 1,014 del sexenio de Felipe Calderón donde se derramaron 166, 995 barriles de crudo; 1,848 del sexenio de Enrique Peña, donde se derramaron 11,164 barriles de crudo y 5,572 del sexenio de Andrés Manuel López Obrador donde se derramaron 15,875 barriles de crudo). Los principales incendios en plataformas de Pemex: el 7 de julio de 2023 incendio y explosión en la plataforma Nohoch-AJA (Complejo Cantarell), el 23 de febrero de 2023 incendio en el equipo de perforación PM-119, el 22 de agosto de 2021 explosión en la plataforma de gas y crudo E-Ku-A2 (Complejo Ku-Maloob-Zaap), 1º. de abril de 2015 incendio en la plataforma Abkatun Permanente, el 23 de octubre de 2007: choque de plataformas en el Golfo de México (Usumacinta y Kab-103).
En los últimos 20 años el registro de tomas clandestinas (huachicol) ha mostrado una ascendente tendencia exponencial rebasando las 10,000 tomas clandestinas anuales, llegando a casi 15,000 en 2018 y alrededor de 14,890 en 2023 principalmente en Veracruz, Puebla, Hidalgo, Estado de México y Jalisco. En el sexenio de Felipe Calderón crecieron hasta 14,000 tomas clandestinas anuales hasta superar las 20,000 tomas clandestinas anuales en el sexenio de Enrique Peña. En 2024-2025 a pesar de los esfuerzos que dicen haber realizado las tomas clandestinas siguieron entre 10,500 y 11,000. En 50 años Pemex pudo haber registrado más de 250,000 tomas clandestinas que necesariamente generaron aproximadamente 125 millones de metros cuadrados suelo contaminado.
Como anécdota debo decirles que el río Lerma en Salamanca, Guanajuato es el único río del mundo que se incendia. Por los derrames de crudo permanentes de la vieja refinería Antonio M. Amor. Para cerrar este breve recuento de los graves impactos a los ecosistemas marino y terrestre causados por Petróleos Mexicanos. Debo decir que la terrible contaminación atmosférica generada por las seis refinerías chatarra de Pemex en décadas ha afectado gravemente la salud de los mexicanos. Puedo atribuirle cuando menos 60,000 muertes prematuras de mexicanos en 50 años.
De manera que la discusión sobre derrames de petróleo crudo desde febrero de 2026 en el Golfo de México, causados por emanaciones naturales de chapopoteras y por algún buque petrolero no identificado de acuerdo con explicaciones de un Secretario de Marina resultan insignificantes ante la magnitud de los graves daños históricos de Petróleos Mexicanos.
*Carlos Alvarez Flores, Presidente de México, Comunicación y Ambiente, A.C.
Experto en Gestión de Residuos y Cambio Climático
www.carlosalvarezflores.com y “X” @calvarezflores