Puebla
Vinculan a proceso a funcionario de la SEP acusado de desaparición forzada de su hijo
Luis Enrique “N” fue denunciado por su expareja, Angélica “L”, quien tiene cerca de 8 meses sin ver al hijo que procrearon.CIUDAD DE MÉXICO (apro).- Un juez local en Puebla vinculó a proceso a Luis Enrique “N”, funcionario de la Secretaría de Educación Pública (SEP), por sustracción de menor, violencia vicaria y desaparición forzada de su hijo de 1 año 8 meses.
Fuentes judiciales confirmaron que Luis Enrique “N” fue denunciado por su expareja, Angélica “L”, quien tiene cerca de 8 meses sin ver al hijo que procrearon, por violencia familiar.
Por ello, el juez Joel Daniel Baltazar Ávalos decidió vincularlo a proceso y ordenó iniciar inmediatamente la búsqueda y presentación del menor desaparecido.
El juzgador ordenó al funcionario de la SEP presentarse de manera periódica a firmar, pagar una fianza por 80 mil pesos, le prohibió salir del país, convivir, acercarse o comunicarse con las víctimas y los testigos en la investigación, así como tomar terapias psicológicas en la institución “Justicia Ciudadana”.
Asimismo, el juzgador concedió dos meses para la investigación complementaria.
El conflicto entre Luis Enrique “N” y su expareja data del año pasado, cuando ella lo denunció ante la Fiscalía Especializada en Delitos de Violencia de Género en Puebla por violencia familiar y sustracción de menores.
En julio de 2025, Proceso informó que autoridades estatales detuvieron a Raúl Andrade Osorio, abogado de Angélica “L”, por supuestamente amenazar y lesionar a Luis Enrique “N”.
Sin embargo, ante la falta de pruebas y al acreditar que fueron violados sus derechos humanos durante la detención, el abogado salió de prisión 24 horas después.
Esto, debido a que la detención del abogado ocurrió dentro de las instalaciones de la propia Fiscalía, donde había sido citado para recibir notificaciones sobre la investigación contra Luis Enrique “N”, quien al verlo en compañía de Angélica “L” comenzó a agredirla y Andrade Osorio intervino para intentar evitar que su clienta fuera golpeada.