Morena
Un año y medio fue insuficiente: el reto que Alcalde Luján no pudo cumplir
Morena enfrenta un nuevo relevo en su dirigencia con el reto pendiente de unificar sus tribus internas y consolidarse como partido antes de los comicios intermedios de 2027.CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).- El Movimiento Regeneración Nacional efectuará hoy el relevo de su presidencia. La dirigente más joven en la historia de Morena, Luisa María Alcalde Luján, deja el partido a sólo un año de las elecciones intermedias de 2027 para convertirse en la consejera jurídica de Presidencia.
Desde la salida del poder de Andrés Manuel López Obrador, el reto de Morena ha sido convertirse en un instituto político y contener las pugnas internas para garantizar su hegemonía, lo que la próxima asesora jurídica de la Presidencia de la República no pudo concretar.
Alcalde Luján, quien también ha sido diputada federal y luego titular de las secretarías del Trabajo y de Gobernación, llegó a la dirigencia de Morena en septiembre de 2024 con la unanimidad de votos de los más de 300 consejeros que integran el partido, pocos días antes de que López Obrador saliera de Palacio Nacional.
Hasta 2024, Morena operaba más como un movimiento social aglutinado alrededor de López Obrador que como un instituto político tradicional con reglas sólidas, aunque sus dirigencias han insistido en que no buscan ser un partido, sino mantenerse como movimiento. Tras el retiro del líder histórico, la misión era crear una estructura que no dependiera de una sola persona.
“Morena es una maquinaria política que tuvo su mayor periodo de éxito a partir de la imagen y la popularidad de López Obrador. Es decir, es un partido que iba a ser vencedor, siempre y cuando hubiera una pieza aglutinante. Ahora (sin AMLO) es un partido que opera a partir de tribus, y eso hace que en algunos temas la propia operación sea difícil”, detalló Fernando Dworak, politólogo y maestro en estudios legislativos.
Alcalde tenía la tarea de institucionalizar el movimiento. Para lograrlo anunció varios objetivos en su llegada a la presidencia del partido. Entre ellos, conformar 70 mil comités seccionales y una campaña masiva de afiliación y credencialización.
A lo largo de año y medio Alcalde no pudo alinear todas a las tribus morenistas para permitir la rotación de cuadros en las candidaturas ni ha habido claridad en torno a los procesos de selección.
“Hay tribus, hay faccionalismo, es un faccionalismo que todavía cree que juntos pueden ganar, pero si no hay acomodo para todos los liderazgos puede haber un riesgo grave de rupturas”, explicó el politólogo a Proceso.
El deseo de Alcalde por cohesionar el partido quedó de manifiesto en su última participación ante la bancada de Morena en la Cámara de Diputados, el pasado 31 de enero de este 2026.
“Lo más importante es la unidad. A todos nos tiene que quedar claro que por encima de nuestra aspiración legítima de participar, por encima de eso está el proyecto del país. Y que espacios para participar hay distintos y hay diversos”, señaló al cierre de su participación en la plenaria.
La frase de Alcalde cobra relevancia luego de que internamente grupos locales de Morena en zonas como Hidalgo, Jalisco o Puebla hayan reclamado falta de transparencia en las encuestas de selección de candidaturas a cargos de elección popular.
Alcalde Luján presumió que deja el movimiento convertido en “el segundo partido político más grande del mundo por población”, con más de 12 millones de afiliados, aunque esta medida, más que demostrar músculo político, representa algo simbólico, considera Dworak.
En cambio, Camila Martínez, secretaria nacional de Comunicación de Morena, defendió la afiliación masiva de nuevos integrantes del Movimiento, asegurando que se trata del principal hito de la gestión de Alcalde Luján respecto a dirigencias previas.
“Cuando nosotros llegamos al Comité (de Morena) nos dimos cuenta de que necesitaba abrirse. Nuestro partido tiene que ser ese vehículo donde la gente pueda incidir dentro de su comunidad, ser parte de la toma de decisiones y por eso decidimos abrirlo”, recordó Martínez en declaraciones a este medio.
En esa misma apertura, Alcalde y su equipo permitieron la llegada de tránsfugas a Morena, siempre y cuando fueran aprobados por la recién creada Comisión Evaluadora de Incorporaciones, dedicada a analizar solicitudes de afiliación basadas en que cumplan los principios y estatutos del movimiento.
Otro de los objetivos que Alcalde alcanzó fue que, a partir de 2027, Morena se ajustaría a la iniciativa de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para prohibir el nepotismo en cargos de elección popular; es decir, aplicarán esto para los perfiles que puedan ser candidateables.
“Generar esos acuerdos políticos es un paso muy relevante, nos ayuda también a tener las reglas claras y que no haya sorprendidos. Entre más nosotros tengamos las reglas claras de la competencia, mayor certeza y unidad vamos a generar dentro de nuestro movimiento, y también hacia afuera, que la gente sepa que en realidad hacemos lo que predicamos”, dijo Camila Martínez.
No obstante, la relación con la presidenta Claudia Sheinbaum no fue de lo más sencilla, pues según especialistas, como Dworak, Alcalde Luján nunca fue parte de “su gente”, lo que podría explicar su salida de la dirigencia de Morena como un movimiento estratégico desde Palacio Nacional.
Para el politólogo, Claudia Sheinbaum se encuentra en una búsqueda política para operar una coalición ganadora que “le permita, al menos, no perder muchos espacios en 2027”.
En los cálculos de Sheinbaum “está la renovación de la dirigencia nacional de Morena, toda vez que Luisa María, más allá de su desempeño, no es parte de su equipo cercano (...). Lo que está tratando de hacer en este momento la presidenta es tener todo tipo de recursos para armar una coalición que le permita, uno, ganar 2027, y dos, acomodar lo más que pueda de su gente de confianza en las candidaturas”, explicó Dworak.