Colombia
Petro vincula a capo colombiano asesinado en México con el expresidente Uribe
El mandatario denunció a Gallón Henao como un paramilitar que era parte del grupo de seguridad privada “El Condor” junto con su socio Luis Alberto Villegas, apodado “El Tubo”, por robar gasolina de un ducto que pasa por la hacienda "Guacharacas" propiedad de Álvaro Uribe.BOGOTÁ (apro) .- El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se refirió este viernes al asesinato en México del capo colombiano Santiago Gallón Henao, a quien señaló como un paramilitar vinculado con el exmandatario Álvaro Uribe Vélez, quien enfrenta varias investigaciones judiciales por sus vínculos con grupos criminales.
En un mensaje publicado en X, Petro dijo que en 2007, cuando era senador, denunció a Gallón Henao como un paramilitar que era parte del grupo de seguridad privada “El Condor” junto con su socio Luis Alberto Villegas, apodado “El Tubo”, por robar gasolina de un ducto que pasa por la hacienda "Guacharacas", propiedad de Álvaro Uribe.
Señaló que Gallón Henao, ejecutado por sicarios el pasado miércoles en el Estado de México, también “asesinó por celos” en julio de 1994, en una discoteca de Medellín, al futbolista Andrés Escobar, quien en el mundial de ese año anotó un autogol que, para muchos colombianos, provocó la eliminación de su selección de ese torneo.
De acuerdo con Petro, en la hacienda “Guacharacas” se entrenaban grupos paramilitares a los que “se le dieron armas oficiales” cuando Uribe era gobernador del noroccidental departamento de Antioquia,
El grupo “El Cóndor”, añadió Petro, se disolvió y pasó a formar parte del bloque paramilitar denominado “Metro” y luego este “fue exterminado por el Bloque Central Bolívar también del paramilitarismo”.
El presidente colombiano señaló que Gallón Henao fue asesinado en México y sostuvo que “es clave” que en las elecciones legislativas y presidenciales que se realizarán este año en Colombia los habitantes de Antioquia “alejen a este tipo de personas que usan el poder para el crimen”.
El asesinato de Gallón Henao en Tlalnepantla, Estado de México, ha sido noticia en Colombia por el amplio historial delictivo del narcotraficante y paramilitar y por su participación, en 1994, en el homicidio del futbolista Andrés Escobar.
Por ese hecho, el capo colombiano y su hermano Pedro David fueron acusados de encubrimiento y sólo cumplieron tres meses de cárcel, mientras que su chofer, Humberto Muñoz Castro, asumió la responsabilidad de los hechos y fue condenado a 43 años de prisión, de los cuales pagó la tercera parte.
El homicidio de Escobar fue noticia internacional pues el futbolista acababa de participar en el Mundial 1994 en Los Angeles y su muerte se atribuyó a una venganza de los aficionados por el autogol que metió en un partido contra Estados Unidos, el cual contribuyó a la derrota de su selección por 2 goles a 1 y a la eliminación de Colombia de ese torneo.
En 2011, otro hermano de Santiago Gallón Henao, Juan Guillermo, fue extraditado a Estados Unidos, donde la Fiscalía lo acusó de ser el principal socio en Colombia del jefe del Cártel de Sinaloa, Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Santiago Gallón Henao fue detenido nuevamente en 2018 en la nororiental ciudad colombiana de Cúcuta, fronteriza con Venezuela, bajo cargos de exportar cocaína a Europa. En esa investigación participó la inteligencia británica.
En 2019, sin embargo, un juez de Medellín lo dejó en libertad “por vencimiento de términos” en una decisión controvertida que fue impugnada, sin éxito, por la Fiscalía.
Ese mismo año, viajó a México, donde según las primeras investigaciones residía de manera legal, lo que resulta extraño por su amplio prontuario criminal y por estar desde 2017 en la lista OFAC del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
Para el especialista en crimen organizado de la Universidad Nacional, David Mejía, el hecho de que Gallón Henao estuviera radicado en México revela que ese país es un centro de operaciones, alianzas y disputas en el que algunos capos colombianos se instalan para evadir a la justicia o a sus enemigos.
“Pero en México –señala el politólogo– ellos también están expuestos a ser asesinados por cárteles locales que son aliados de sus enemigos en Colombia. Ese asesinato encaja en un patrón en el que narcos colombianos son atacados en el exterior por disputas que trascienden fronteras”.