Justicia

Preso por tortura, el exgobernador Mario Marín busca acelerar sentencia para volver a casa

Mario Marín, detenido desde 2021 por la tortura contra la periodista Lydia Cacho, busca acelerar su proceso legal como estrategia para abandonar el penal del Altiplano y regresar a prisión domiciliaria.
jueves, 15 de enero de 2026 · 05:00

PLAYA DEL CARMEN, Q. Roo, (Proceso).– El exgobernador de Puebla Mario Marín, detenido en 2021 por la tortura contra la periodista Lydia Cacho, urgió a magistrados federales quintanarroenses a que le dicten sentencia por los delitos que se le imputan, como una estrategia con la que busca abandonar la cárcel del Altiplano y volver a prisión domiciliaria. 

A casi un año de que fue reingresado al penal de máxima seguridad de Almoloya de Juárez, Estado de México, su defensa envió diversos escritos a los integrantes del Tercer Tribunal Colegiado de Circuito de esta entidad.

En ellos los abogados solicitan que se dicte sentencia en cuatro amparos en revisión relacionados con la petición de cambio de medida cautelar de prisión preventiva oficiosa a domiciliaria, según diversos acuerdos judiciales publicados el 12 de enero último a los que Proceso tuvo acceso. 

Pero los magistrados, algunos de ellos procedentes de la pasada elección judicial, respondieron resaltando lo complejo de los delitos que se imputan al exgobernador, así como el registro de testimonios sobre el control que pretendió ejercer en otro centro penitenciario, el de Cancún, mientras permaneció interno ahí. 

Los magistrados justificaron la tardanza y adelantaron que las sentencias serán dictadas a la brevedad.

“Atendiendo a las elevadas cargas de trabajo diarias que imperan en este tribunal colegiado, la emisión de la sentencia será efectuada a la brevedad posible”, se lee en uno de los reclamos enviados.

Marín fue reingresado al Altiplano en abril de 2025, luego de que el Tribunal Colegiado de Apelación de Quintana Roo, a solicitud de Lydia Cacho, revocó el beneficio de prisión domiciliaria. 

El exgobernador había sido beneficiado con la medida en 2024 por la entonces jueza federal de Cancún Angélica Ortuño Suárez, lo que el expresidente Andrés Manuel López Obrador calificó como “un sabadazo”. 

En aquella ocasión los magistrados determinaron que existía el riesgo de fuga y peligro para la víctima, y optaron por revocar el beneficio.

Cacho. Víctima del exgobernador Mario Marín. Foto: Cuartoscuro 

Personaje peligroso

Entre los diversos argumentos que se han vertido al caso, se sostiene que Mario Marín se encuentra inmerso en un proceso penal complejo por el delito de tortura, en agravio de una periodista y defensora de derechos humanos, quien fue detenida el 16 de abril del 2005 por agentes de la policía judicial de la extinta Procuraduría General de Justicia del Estado de Quintana Roo y Puebla. 

Lydia Cacho fue detenida en aquella ocasión a las afueras del Centro Integral de Atención de la Mujer en Cancún, por una orden de aprehensión por calumnia y difamación, delitos de los que fue acusada tras la publicación del libro Los demonios del Edén, con el que la periodista destapó una red de prostitución infantil en la que Marín se vio implicado. 

Tras su detención y posterior traslado a Puebla para ser juzgada, donde Marín era gobernador, sufrió diversos actos de tortura perpetrado por las mismas autoridades que él encabezaba. 

Pese al indicio de la gravedad del delito cometido, el exgobernador busca salir del penal de máxima seguridad antes de ser llevado a juicio. 

Detenido en 2021, Mario Marín fue ingresado a la cárcel de Cancún donde estuvo hasta enero de 2023, cuando fue trasladado al Altiplano. En ese tiempo buscó desestabilizar el centro penitenciario, alardeando tener contactos en la política y recursos económicos.

En informes presentados por la Dirección General de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad del Estado de Quintana Roo se expone que el exgobernador poblano amenazaba constantemente a los custodios de la cárcel de Cancún al tener controlado a los reos, quienes se dirigían a él como “El Patrón”. 

En una ocasión, amenazó con armar un motín tras prometer ayuda económica a algunos internos.

“¿Escucharon eso?, si yo quisiera en estos momentos les digo a ellos que armen un desorden, lo cual no los van a poder controlar con su poquito personal que tienen”, se lee en el testimonio de un celador sobre los dichos del exmandatario. 

Luego de lo anterior, Mario Marín fue trasladado a Almoloya, de donde ahora busca salir nuevamente para irse a su casa en espera de su sentencia.

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