Cuba
Sistema de salud de Cuba está al borde del abismo por bloqueo de combustible de EU, afirma ministro cubano
El ministro de Salud de Cuba, José Ángel Portal Miranda, dijo que las sanciones estadunidenses ya no sólo están paralizando la economía de la isla, sino que amenazan la “seguridad humana básica”.LA HABANA (AP).- El debilitado sistema de salud de Cuba ha sido llevado al borde del colapso por el bloqueo estadounidense al suministro de petróleo al país, dijo este día un funcionario cubano.
El sistema médico del país ya se encontraba en constante crisis, al igual que la economía de la isla, con la escasez de suministros, personal y medicamentos como norma desde hacía tiempo. Pero la crisis ha alcanzado un nuevo extremo en las últimas semanas.
Las ambulancias tienen dificultades para encontrar combustible para responder a las emergencias. Los apagones persistentes han afectado a los hospitales deteriorados. Los vuelos que transportaban suministros vitales se han suspendido, ya que el gobierno cubano afirma no poder reabastecer los aviones en sus aeropuertos.
Expertos y algunos líderes de otros países han advertido que la isla podría estar al borde de una crisis humanitaria.
En una entrevista con The Associated Press, el ministro de Salud de Cuba, José Ángel Portal Miranda, dijo que las sanciones estadunidenses ya no sólo están paralizando la economía de la isla, sino que amenazan la “seguridad humana básica”.
“No se puede dañar la economía de un estado sin afectar a sus habitantes”, dijo Portal. “Esta situación podría poner vidas en riesgo”.
Según Portal, 5 millones de personas en Cuba que viven con enfermedades crónicas verán afectados sus medicamentos o tratamientos. Esto incluye a 16.000 pacientes con cáncer que requieren radioterapia y otros 12.400 que se someten a quimioterapia.
La atención cardiovascular, la ortopedia, la oncología y el tratamiento de pacientes críticos que requieren respaldo eléctrico se encuentran entre las áreas más afectadas, afirmó. El tratamiento de enfermedades renales y los servicios de ambulancia de emergencia también se han sumado a la lista de servicios afectados.
La crisis energética que Cuba ha enfrentado durante años alcanzó nuevos extremos el mes pasado cuando el presidente estadunidense, Donald Trump, firmó una orden ejecutiva que impondría un arancel a cualquier país que venda o suministre petróleo a Cuba. Esto ocurrió apenas semanas después de que Trump derrocara al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y anunciara que no se enviaría más petróleo venezolano a Cuba.
Cuba, que produce solo el 40% de su propio combustible y depende en gran medida del petróleo para abastecer la isla, ha dependido durante mucho tiempo de aliados como Venezuela, México y Rusia para cubrir su déficit energético. Pero esos envíos se han agotado.
Trump ha dicho abiertamente que su mayor esperanza es impulsar un cambio de régimen en Cuba intensificando la presión económica sobre la isla, que ya ha luchado para hacer frente a décadas de sanciones estadounidenses.
El pueblo cubano —a quien el gobierno estadounidense afirma defender— es quien sufre las duras consecuencias del bloqueo estadounidense al combustible, ya que las dificultades aumentan cada día. Los autobuses han recortado rutas, la gasolina está bajo un estricto racionamiento y solo se vende en moneda extranjera, y los apagones endémicos han alcanzado un nuevo extremo.
“Ha habido un cambio drástico desde enero”, dijo Aniliet Rodríguez, una mujer embarazada de 25 años que ingresó ese mes en un centro de atención materna por un caso grave de anemia. “No hay pan ni leche para nutrirse… No hay medicamentos”.
El sistema de salud cubano sigue un modelo universal y gratuito, con clínicas locales en casi cada cuadra y medicamentos subvencionados por el estado. Sin embargo, también ha entrado en crisis en los últimos años, especialmente desde la pandemia de COVID-19. Miles de médicos con salarios estatales que apenas les alcanzan para comprar un cartón de huevos han emigrado del país y los hospitales se han deteriorado rápidamente.
La escasez de medicamentos ha obligado a muchos a comprarlos en el mercado negro.
Se espera que estos problemas empeoren en las próximas semanas, a pesar de que el gobierno cubano ha tenido dificultades para adaptarse a la nueva realidad, afirmó Portal. Se han instalado paneles solares en clínicas, mientras que las autoridades priorizan la atención a niños y ancianos.
Pero también dijo que han impuesto restricciones a algunas tecnologías que dependen más de energía, como las tomografías computarizadas y las pruebas de laboratorio, y señaló que los médicos tendrán que depender de métodos más básicos para tratar a los pacientes, lo que en la práctica dejará a muchos sin acceso a altos niveles de atención.
“Estamos ante un asedio energético con implicaciones directas para la vida de los cubanos, para la vida de las familias cubanas”, dijo Portal.