Honduras
Nasry Asfura asume la presidencia de Honduras; promete salud y seguridad
“Hemos llegado hasta aquí gracias al esfuerzo de mucha gente, pero ante todo por la gracia de Dios que nos tiene aquí a todos”, comenzó su discurso el nuevo gobernante, de 67 años, al tiempo que agradeció al pueblo por la confianza.TEGUCIGALPA (AP) — El empresario conservador Nasry Asfura juró el martes como presidente de Honduras y en sus primeras palabras a la nación prometió priorizar la generación de empleo, mejorar la educación, la salud, la infraestructura y la seguridad.
“Hemos llegado hasta aquí gracias al esfuerzo de mucha gente, pero ante todo por la gracia de Dios que nos tiene aquí a todos”, comenzó su discurso el nuevo gobernante, de 67 años, al tiempo que agradeció al pueblo por la confianza.

La toma de posesión se realizó en una austera y sencilla ceremonia en el Congreso sin la presencia de dignatarios de otras naciones, pero con representantes de los distintos países a través del cuerpo diplomático y de los organismos internacionales.
La promesa de ley al nuevo gobernante fue tomada por el presidente del Congreso, Tomás Zambrano, y en presencia del secretario del Poder Legislativo, Carlos Ledezma. Su esposa Lissette del Cid y sus tres hijas lo acompañaron en ese momento.
Seguidamente Zambrano le colocó la banda presidencial, un acto simbólico que representa el momento en que el gobernante queda en posesión de su cargo.
En su discurso Asfura, de raíces palestinas, dijo que comenzará a trabajar de inmediato “con el compromiso total que exige llevar soluciones reales a cada rincón de nuestra querida Honduras”.
Además dijo que reducirá el Estado para tener una mayor eficiencia y dedicar los recursos a atender a los más necesitados.
Prometió “luchar de frente contra la inseguridad" y dijo que acabará con la demora existente en las intervenciones quirúrgicas y que garantizará las medicinas para los hondureños. A su vez indicó que ya mandó a imprimir 10 millones de libros para los estudiantes de escuelas de primero a décimo grado.
Asfura destacó la necesidad de atraer inversiones para generar empleo e impulsar la infraestructura para que haya más conectividad entre los municipios.
Concluido el discurso el secretario del Congreso, Carlos Ledezma, le entregó los primeros decretos aprobados por el pleno del Poder Legislativo para que el gobernante procediera a sancionarlos.
Uno de ellos se refiere a la ampliación a 125 empresas del Régimen de Importación Temporal, lo que beneficiará a 47.000 hondureños con nuevos empleos. El segundo autoriza la venta del avión presidencial en una subasta pública.
Asfura se desempeñó como alcalde de Tegucigalpa en los períodos 2014-2018 y 2018-2022. Antes fue secretario del Fondo Hondureño de Inversión Social durante el gobierno de Porfirio Lobo Sosa (2010-2014).
Intrincados comicios
El nuevo gobernante alcanzó la presidencia en su segundo intento como candidato del conservador Partido Nacional luego de que en 2021 fue derrotado por la entonces candidata del partido de izquierda Libertad y Refundación (Libre), Xiomara Castro.
En los últimos comicios del 30 de noviembre protagonizó una reñida contienda con el candidato del también conservador Partido Liberal, Salvador Nasralla, a quien derrotó por una ventaja de apenas 0.74% de los votos.
Poco antes de la elección Asfura recibió el respaldo del presidente estadunidense Donald Trump, lo que no fue bien visto por el Libre, que quedó relegado como tercera fuerza política.
La candidata de Libre, Rixi Moncada, calificó la actitud de Trump de injerencista y dijo que afectó sus aspiraciones. Moncada nunca aceptó los resultados de las elecciones.
La votación estuvo marcada por un lento escrutinio que duró casi un mes y denuncias de fraude por parte del partido oficialista y por Nasralla, quien hasta hoy asegura que ganó las elecciones.
Los hondureños vivieron momentos de tensión ante el temor de que el Consejo Nacional Electoral (CNE) no hiciera una declaración oficial. Sin embargo, el 24 de diciembre el CNE declaró ganador a Asfura con 40.27% de los votos sobre 39.53% de Nasralla.
El desenlace de las complicadas elecciones forma parte de un giro más amplio hacia la derecha que se está produciendo en América Latina y tuvo lugar después de que Chile eligiera como presidente al ultraderechista José Antonio Kast.