Estados Unidos

¿Se avecina fracaso de Trump en Venezuela? Esto advierte exasesor de Fidel Castro

El académico Arturo López-Levy, exasesor del gobierno de Cuba y profesor de la Universidad Estatal de Georgia, analiza la resiliencia de la alianza chavista-castrista frente a la ofensiva de la administración Trump y su secretario Marco Rubio.
sábado, 10 de enero de 2026 · 07:00

BOGOTÁ (Proceso).– El académico cubano Arturo López-Levy, especialista en asuntos hemisféricos que fue asesor político en el gobierno de su país, cree que el chavismo no va a renunciar a su alianza histórica con Cuba pese a que se lo exijan el presidente estadunidense, Donald Trump, y su secretario de Estado, Marco Rubio. 

En entrevista con Proceso, el profesor de la Universidad Estatal de Georgia explica que lo que sí puede ocurrir es que la relación de cooperación entre Venezuela y Cuba disminuya su intensidad por las presiones de Trump contra el régimen chavista que hoy encabeza Delcy Rodríguez, quien asumió como presidenta encargada el 5 de enero último.

Eso, señala, se expresaría en una disminución de la cantidad de cubanos que operan en el aparato estatal de Venezuela, que serían unos 20 mil entre asesores militares y de seguridad, consejeros políticos, médicos, maestros y profesionales especializados que aparecen en las nóminas de diferentes ministerios. 

Entre cinco mil y seis mil asesores cubanos, asegura, son militares y oficiales de inteligencia del Ministerio del Interior (Minint) y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Cuba. 

López-Levy considera que después del ataque estadunidense contra Venezuela el 3 de enero último, en el que fue secuestrado y enviado a una cárcel de Nueva York el líder chavista Nicolás Maduro, se producirá una reconfiguración de las relaciones entre Cuba y Venezuela, pero nunca llegarán a un punto de ruptura. 

El chavismo le puede pedir a Cuba ‘reduce tu presencia en tal o cual cosa’, y puede ceder pragmáticamente y no hacer cosas que vayan a provocar un conflicto con Estados Unidos o a darle un pretexto para que intervenga allí, pero eso es una respuesta pragmática a una situación específica –asegura el analista–.

De acuerdo con el académico, tanto el castrismo cubano como el chavismo han hecho de su alianza “una piedra angular de su proyección internacional” y ninguno de los dos va a renunciar a eso ni a la colaboración que han tenido desde hace 27 años, cuando Hugo Chávez se convirtió en el presidente de Venezuela.

Para el doctor en estudios internacionales de la Universidad de Denver, lo que más va a golpear a Cuba es la caída en el suministro de petróleo venezolano por el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos, desde antes de la operación contra Maduro, a los buques que transportan ese crudo.

Eso, afirma, afectará “de manera muy marcada” la economía cubana, de por sí inmersa en una recesión que ya dura tres años por la caída del turismo y la crisis energética.

Pero López-Levy sostiene que el chavismo tiene estrechos vínculos ideológicos con el régimen de La Habana “y eso no va a cambiar porque Trump o Rubio lo digan”, ni por el nuevo escenario que abrió el ataque estadunidense a Venezuela.

Maduro y Díaz-Canel. Atadura económica e ideológica entre Venezuela y Cuba. Foto:  AP

 

Fijación de Rubio con Cuba

El experto en geopolítica ubica a Marco Rubio como el artífice de la política de Trump hacia Venezuela y como un político “obsesionado” con Cuba, país donde nacieron sus padres.

Cuba es una obsesión para Marco Rubio –agrega el analista–, sin lugar a duda. Ese ha sido y es el punto más importante de la agenda de Marco Rubio en su carrera política (como representante y senador). Y muchos lo han subestimado como político estadunidense en ese punto, pero se han equivocado. 

Y ahora, como secretario de Estado, Rubio “cubanizó toda la política de Estados Unidos hacia América Latina y creo que, en el fondo, tiene algo en contra de todo político latinoamericano que no se preste a su cruzada contra Cuba, desde Luis Ignacio Lula da Silva (el presidente de Brasil) hasta (la gobernante mexicana) Claudia Sheinbaum y Nicolás Maduro”, dice el profesor de relaciones internacionales.

En ese contexto, señala, es que se produce el ataque contra Venezuela y el secuestro de Maduro y su esposa, Cilia Flores, para ser juzgados por narcotráfico en una corte de Nueva York.

Lo que pone en duda el maestro en relaciones internacionales de la Universidad de Columbia es que Trump gobierne y controle Venezuela y que Rodríguez haga lo que desde Washington se le dice, según afirma el mandatario estadunidense.

“Para eso hay que ocupar militarmente Venezuela, y Venezuela no está ocupada por una fuerza extranjera”, señala el académico, quien entre 1992 y 1994 fue asesor político en el gobierno del entonces presidente cubano Fidel Castro.

Además, “es el chavismo el que sigue gobernando, no veo un gobierno de unidad nacional con un sector de la oposición, veo al Partido Socialista Unido de Venezuela (el chavista PSUV) bajo control de las instituciones civiles y militares y del país”.

López-Levy indica que esto no se debe a que el chavismo tenga el apoyo mayoritario de la población ni a que Nicolás Maduro sea el político más popular de Venezuela, “ni mucho menos (su desaprobación en la mayoría de las encuestas rebasaba 80%), pero sí hay una base chavista de los que están ahora en el poder”.

El analista de política internacional recuerda que algo que enseña la historia es que el uso de la fuerza tiene un límite, sobre todo cuando éste viola el derecho internacional, como fue el ataque de Estados Unidos contra Venezuela, pese al cúmulo de evidencias de que Maduro perdió las elecciones presidenciales de julio de 2024.

López-Levy. "El chavismo no va a renunciar a su alianza histórica con Cuba". Foto: Facebook / Arturo López Levy

 

Derrota para la seguridad cubana

Según información de los gobiernos de Cuba y Venezuela, en el ataque estadunidense a Caracas murieron 32 agentes cubanos que eran parte del primer anillo de seguridad de Maduro y 24 militares venezolanos.

Ese hecho confirmó lo que era un secreto a voces: que los escoltas y principales responsables de la seguridad de Maduro eran agentes cubanos del Minint y las FAR, algo que siempre negó el secuestrado mandatario.

Para López-Levy, la captura de Maduro “es una derrota” para Cuba y sus organismos de seguridad, que tiene el prestigio de haber preservado la vida de Fidel Castro, un líder político que corría riesgos extremos tras enfrentar a Estados Unidos en sus propias narices y quien fue blanco de varios intentos de homicidios desactivados por sus servicios de inteligencia.

Usted puede ser eficiente –explica–, pero usted está lidiando con un país como Estados Unidos, con unas capacidades muy grandes en ciberespionaje y espionaje satelital, y lo que han dicho fuentes cercanas a la CIA es que penetraron el círculo de Maduro.

Dice que para el chavismo, los 32 cubanos que murieron en el ataque para secuestrar a Maduro y a su esposa “van a ser mártires de su causa”. 

El profesor de relaciones internacionales plantea que una pregunta legítima que vale la pena hacerse es por qué agentes de una nación extranjera deben ser el principal círculo de defensa del jefe de Estado de otro país. 

Y ahí puede haber varias respuestas. Una de ellas es que ni Maduro, ni antes Hugo Chávez, confiaban en los militares venezolanos para hacer esas tareas.

Pero “incluso con el apoyo de Cuba secuestran al presidente”, señala.

Bloqueo naval de EU sobre Venezuela. Golpe petrolero contra Cuba. Foto: Especial

Aunque sostiene que haberse llevado a Maduro simboliza el poder de Estados Unidos y de su capacidad de causar daño, eso no revela capacidad de gobernar porque Washington “no está gobernando Venezuela, eso lo está haciendo el chavismo” con el aval de Trump, quien incluso hizo a un lado a la líder opositora María Corina Machado.

Y detrás de todo esto, señala López-Levy, está “la obsesión de Marco Rubio por el tema cubano”.

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