crecimiento económico
Hacienda proyecta crecimiento económico de hasta 2.9% en los próximos dos años
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum afirma que el país cuenta con una deuda pública sostenible y pone énfasis en que tiene un "sistema financiero resiliente", así como niveles históricamente altos de inversión extranjera directa y una posición estratégica dentro de las cadenas de valor.CIUDAD DE MÉXICO (apro).-Pese al contexto mundial de los mercados por el alza de precios del petróleo debido a la guerra de Medio Oriente, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público prevé que la economía mexicana tenga, en los próximos dos años, un "mayor dinamismo". Estima un crecimiento de hasta 2.9%.
"La economía mexicana retomará un mayor dinamismo en 2026 y 2027, con un crecimiento de entre 1.8 y 2.8% y entre 1.9 y 2.9%, respectivamente, respaldado por el consumo, el empleo y la inversión pública y privada en sectores estratégicos", aseguró al presentar los Pre-Criterios ante el Congreso de la Unión.
El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum afirma que el país cuenta con una deuda pública sostenible y pone énfasis en que tiene un "sistema financiero resiliente", así como niveles históricamente altos de inversión extranjera directa y una posición estratégica dentro de las cadenas de valor de América del Norte.
En el documento destaca que como resultado de la revisión a la serie histórica del PIB realizada por el Inegi en septiembre del años pasado, "la deuda pública se ubicará en 54.7% del PIB al cierre de 2026".
Respecto los ingresos petroleros, Hacienda asegura que "mostrarán una moderación respecto de lo programado asociada también a un menor tipo de cambio esperado, debido a que tanto el precio de la Mezcla Mexicana de Exportación como los apoyos del gobierno federal a Pemex se denominan en dólares, aunque se registran en moneda nacional. Este efecto será compensado por un mayor precio del petróleo, en un contexto de presiones sobre la oferta derivadas del conflicto en Medio Oriente".
Aunque advierte que los ingresos petroleros seguirán sujetos a la trayectoria de los precios internacionales del crudo y a la evolución del tipo de cambio.
El lunes, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), advirtió que este 2026, segundo año completo del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, se perfila como uno de “bajo crecimiento económico y alta inflación”, lo que preocupa luego de que en 2025 la economía mexicana no logró crecer ni siquiera 1%.
El CEESP precisó que la preocupación también responde a que se tenía la expectativa de un 2026 con deterioro en la economía.
“Situación preocupante frente a los posibles efectos provenientes de la revisión del T-MEC y del conflicto bélico en Irán”, sostiene. Con ello, el organismo advierte que los riesgos no solo son internos, sino también externos, lo que aumenta la presión sobre el desempeño económico del país.
A este panorama se suman las expectativas en el debilitamiento de la inversión, derivado de elevados niveles de incertidumbre, una mayor precarización del mercado laboral, que impulsa la informalidad, y un consumo que no avanza.
La sombra de la guerra
Apenas la semana pasada os precios de las acciones siguieron cayendo el viernes en Wall Street, para una quinta semana consecutiva de pérdidas, su racha negativa más larga en casi cuatro años.
El precio de un barril de crudo Brent subió 3.4% para cerrar en 105.32 dólares. Eso se compara con alrededor de 70 dólares poco antes de que comenzara la guerra. El crudo de referencia de Estados Unidos aumentó 5.5% para cerrar en 99.64 dólares por barril.
El temor en los mercados financieros es que la guerra afecte durante mucho tiempo la industria energética del golfo Pérsico. Eso podría dejar fuera de los mercados mundiales suficiente petróleo y gas natural como para enviar una ola de inflación a la economía global.
No sólo elevaría los precios de la gasolina, también podría empujar a las empresas que usan camiones, barcos o aviones para mover sus productos a subir sus propios precios. Además, encarecería la electricidad generada por termoeléctricas alimentadas con gas.
Confianza presidencial
Por su parte, luego de la reacción de los mercados por el conflicto en Irán y la caída de los indicadores en Wall Street, así como las variaciones en el mercado petrolero y las fluctuaciones del tipo de cambio, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó apenas el lunes, que esto no representa un riesgo para la economía, pues esto, dijo depende de factores internaciones y no de una decisión interna de política monetaria.
“Lo que pasa a nivel internacional está impactando todas las monedas del mundo, desde el dólar hasta el yen”, señaló.
Sheinbaum Pardo explicó que el contexto global ha generado presiones en diversas economías, incluidas potencias como Japón. Y admitió que el encarecimiento del crudo sí ha tenido efectos en los precios de los combustibles.
La mandataria desestimó que esto esté relacionado con la decisión de la semana pasada del Banco de México (Banxico) de reducir la tasa de interés.