Cine
Homenaje internacional a cineasta Pablo Larraín en el Festival de Guadalajara
Es también guionista y productor y fundo con su hermano Juan de Dios Larraín la compañía de cine y televisión Fábula. Es la empresa productora audiovisual más importante de Chile y ha ganado reconocimientos en Venecia, Cannes, Berlinale, Sundance y Toronto.GUADALAJARA, JAL.- El país invitado en la 41 edición del Festival Internacional de Cine de Guadalajara (FICG) es Chile, por lo cual se le rindió un homenaje internacional al director Pablo Larraín, realizador de las películas “No”, “El club”, “Neruda”, “Jackie”, “Spencer” y “María”.
Es también guionista y productor y fundo con su hermano Juan de Dios Larraín la compañía de cine y televisión Fábula. Es la empresa productora audiovisual más importante de Chile y ha ganado reconocimientos en Venecia, Cannes, Berlinale, Sundance y Toronto. En el 2018 ganó el segundo Óscar de la historia de Chile con “Una mujer fantástica” de Sebastián Lelio.
Pablo y Juan asistieron al FICG, que se efectúa desde el 17 de este mes en esta ciudad. El primero mencionó que “si bien trabajamos en países distintos, con ideologías distintas, con equipos distintos, al final el cine, y desde luego la televisión, se hace prácticamente de la misma manera en todos lados y es interesante y muy bonito que así sea”.
Juan intervino:
“Nacimos en Chile, es un país muy pequeño, y los proyectos que hicimos en origen siempre necesitaban financiamiento de otros lados, lo cual nos obligó a viajar, y a probar diferentes modelos para levantar financiamiento, no es que seamos unos viajeros empedernidos, sino que lo hacemos por subsistencia”.
-¿Qué parámetros toman para decidir si un proyecto será televisión o película?
Pablo explicó:
-Tenemos un equipo muy maduro en televisión y cine en español, uno de desarrollo en España, que solamente ve ideas, y lo mismo en Estados Unidos, pero son equipos de mucha autonomía e independencia, y los de televisión están en permanente conversación con los compradores y los productores de la pantalla chica, para entender qué va funcionando, y el resultado se ve dos o tres años después y puede ser que la premisa a partir de la cual se tomó la decisión de hacer algo cambié. Eso es como lo más difícil. A veces ocurre que ciertos proyectos nacen en un equipo de televisión y luego migra a cine o viceversa.
Juan agregó que en el cine la idea del director es más relevante que en la televisión cuando se concibe el proyecto:
“Una idea de televisión se da en una dinámica mucho más industrial, donde por supuesto la figura del showrunner es muy relevante, pero el cine sin la voz del director, muchas veces el proyecto ni siquiera se inicia. Hay series de televisión que las desarrollamos completamente y cuando están listas salimos a buscar a un director. Eso jamás se haría en el cine”.
-Ustedes vienen de Chile y sus productos ya son globales. ¿Su mirada sigue siendo la de Latinoamérica a pesar de que crean historias en otras naciones?
Pablo de nuevo respondió:
-Nosotros hemos excepcionalmente hecho cosas fuera de Latinoamérica, que son desde el punto de vista de los números probablemente un porcentaje muy inferior a lo que producimos. Si bien hemos hecho cosas en inglés, hemos entendido con el tiempo que la vocación de esta productora es hispano-parlante y que las cosas que más sentido nos hacen son en nuestro idioma y con nuestros propios conflictos sociales”.
Continuó:
“Si bien hemos navegado con otros géneros, en general yo diría que esta es una productora que posee un interés natural por asuntos sociales, que tienen a veces más de político. Acabamos de firmar una serie en Argentina y nos cuidamos mucho de que quien realice ese proyecto, entienda bien la situación de esa nación y pueda definirla, pero con el tiempo hemos ido aprendiendo que queremos hacer cosas que a nosotros nos gustaría ver también.
“Te lo digo porque en el pasado quizás Fábula hizo esfuerzos por hacer producciones mayoritariamente de cine intentando entender a una audiencia que no éramos nosotros, y hay un resultado disímil”.
En tanto, Juan anexó:
“La televisión en los últimos cinco años ha unido a Latinoamérica, porque intervienen actores de varios países. El caso de la serie a estrenarse ‘La casa de los espíritus’, donde participamos, es muy relevante, muy emblemático porque es la primera vez en mucho tiempo que una serie tradicional junta a actores colombianos, mexicanos, chilenos, argentinos, en fin, y se logra una neutralidad. Si eso funciona, ojalá así sea, se van a abrir unas puertas de colaboración mucho más importantes y desconocida hasta el momento”.
Pablo recordó que como hermanos cuando eran chicos no tenían planes de nada:
“Yo empecé a estudiar comunicación de audiovisual en Chile y Juan es abogado. Cuando hicimos la primera película, gané un fondo en Chile y no tenía un productor idóneo, entonces invité a Juan y otro hermano. No teníamos planificado nada parecido, ni siquiera un sueño, andábamos en bicicleta y discutíamos si haríamos películas algún día, fue algo que se dio de una manera muy espontánea, y quizás lo que ha funcionado en estos años es que hacemos cosas bastante distintas, entonces ahí hay un complemento que ha funcionado ya por un poco más de dos décadas”.
A Pablo se le pregunta que después de trabajar una trilogía sobre mujeres famosas para Hollywood, ¿cómo mantiene esa mirada social latinoamericana?, y relató:
“Estamos atentos a lo que está pasando en el mundo. Somos parte de la comunidad latinoamericana, estemos en este país, Chile, Argentina, Colombia o España incluso. Y somos personas curiosas que nos afecta lo que está pasando. Y de alguna forma, inevitablemente se transmite y tiene consecuencias en lo que hacemos. Tenemos naturalmente una vocación hacia mirar hechos que han ocurrido y reutilizarlos o no, o ser más fieles en algunos casos en otros menos, en fin, pero creo que la curiosidad es el primer elemento. Y esa curiosidad subsiste y existe con lo que está pasando hoy día en el mundo.
“Creo que desatender lo que pasa hoy día en el mundo es un acto de ingenuidad muy grande, y pienso que hay personas o realizadoras o realizadores que quieren ignorar eso y quieren realizar cosas que creen que no tienen una consecuencia social y siempre que retratas algo estás dando cuenta de un espacio social que tiene una ética, una estética, y creo que nosotros queremos estar atentos a eso y hacernos responsables de esa curiosidad, porque esa curiosidad tiene un gesto político y en la dirección que sea”.
-Su cine está lleno de sucesos históricos y los siguen retomando, ¿cómo asimilan esta conciencia histórica que tienen con el paso del tiempo?, ¿ha sido sonadora?
-Ocurren ciertos hechos, que luego se vuelven a plantear, no sé, hay figuras historias que se quedan en la mente y que la gente tenía una opinión, luego la cambian. Las encuestas van variando y pasa lo que está pasando hoy día en Chile, que hay un gobierno de extrema derecha que revitaliza y que reivindica la historia de Augusto Pinochet, y fue votado por una mayoría importante, en un ejercicio impecablemente democrático. Más allá de la opinión que tenga, hay que ver lo que está pasando y ser capaz de leerlo. Es asombroso y pavoroso en el momento.
Adelantaron que están trabajando una película sobre Chavela Vargas, una cinta bélica con Amat Escalante. Juan terminó alabando el incentivo fiscal que anuncio la presidenta de México, Claudia Sheinbaum:
“Es una noticia muy interesante, va a desarrollar la industria localmente y de afuera van a venir a México a filmar. Desde Chile tenemos mucha envidia porque todavía nuestro país es muy inmaduro en esa materia”.